"Una tostadora", "Un Opel Corsa viejo", “Un cuarto de baño para mi abuela”, “Un disco de Camarón”… El primer sueldo de Xavi, Rodri, Sergio Ramos y otras estrellas del fútbol
ESTADIO Deportivo recopila la historia de algunos de los jugadores más destacados que han pasado por LaLiga de cómo y en qué invirtieron su primeros sueldos como futbolistas

Sergio Ramos, de niño, en la cantera del Sevilla FC. ED
¿Qué harías con tu primer sueldo si de repente pudiera vivir del fútbol? Ese es el sueño con el que muchos jóvenes talentos fantasean en las diferentes canteras de los clubes de Primera y Segunda división, mientras se esfuerzan y trabajan duro por conseguir que les llegue la tan ansiada oportunidad. Un salto al primer equipo que, por lo general, viene acompañado también de un salto en su caché y emolumentos, firmando su primer gran contrato.
Algunos futbolistas se dieron un capricho, otros pensaron en sus padres y hubo quienes simplemente compraron aquello que siempre habían querido. Nada extraño, si se tiene en cuenta que la ecuación chico joven con dinero y éxito puede resultar, en ocasiones, bastante peligrosa. El resultado, años después, deja historias tan curiosas como una tostadora, un Opel Corsa de segunda mano, un cuarto de baño para una abuela o dos discos de Camarón.
Xavi Hernández, Rodri, Sergio Ramos y Nolito son algunas de esas estrellas del balón que en sus inicios protagonizaron algunas de estas historias que ahora, años atrás, resultan tan llamativas. Pero no son los únicos, habiendo casos, también, muy significativos como los de Pedri, Guti, Dani Carvajal, Casemiro, Fede Valverde o el bético Joaquín. Y es que hay respuestas para todos los gustos. Junto a los coches o lujos, mucho antes hubo compras mucho más sencillas. Algunas, incluso, en forma de regalos para sus padres, abuelos o familiares. .
Xavi y una tostadora con 5.000 pesetas
El ex azulgrana Xavi Hernández, ahora seleccionador de Países Bajos, tenía apenas 11 años cuando comenzó a recibir dinero del Barcelona. Eran otros tiempos y las cantidades nada tenían que ver con las actuales. El centrocampista recibió unas 5.000 pesetas y decidió gastarlas en una tostadora. La anécdota, recogida por As, es una de las más curiosas de los primeros años de una leyenda que acabaría ganándolo prácticamente todo con el Barça y la Selección Española.
Tras la tostadora regalada a su madre, eso sí, llegarían décadas después un Mundial, una Eurocopa y cuatro Champions. Cosas del fútbol...

Pedri: primero unas golosinas y después un coche para su padre
"Lo primero que me compré fueron golosinas en el supermercado de enfrente", contó el también azulgrana Pedri en una entrevista en 'El Hormiguero'. Lógicamente, no gastó todo su sueldo en ello. Y es que el canario, cuando ya recibió un salario mayor como futbolista, apostó por un regalo para su padre. "Así caro, un coche para mi padre", dijo en la SER.
Nolito: dos discos, uno era de Camarón
Una de las historias más llamativas las protagoniza el carismático Nolito, quien no se lo pensó dos veces e invirtió su primer sueldo tras firmar con el Valencia como juvenil en dos discos de música. Lógicamente, aquel salario no le daba aún para coches de lujo ni casas. De ahí que el sanluqueño optara por ir a El Corte Inglés y pasearse por la sección de música: "Cuando firmé con el Valencia (juvenil) fui a El Corte Inglés y me compré dos discos de música. Uno era el de Camarón en París", recordó el propio Nolito en una entrevista con Relevo.

Rodri: un Opel Corsa de segunda mano
Rodri tampoco utilizó su primer sueldo para comprarse un deportivo. El centrocampista español explicó a GQ que su primer coche llegó con aquel dinero, pero que estaba muy lejos de los vehículos que posteriormente podría permitirse una estrella mundial de su talla, Balón de Oro y campeón del mundo con España. "Con mi primer sueldo de futbolista me compré un coche, pero un Opel Corsa de segunda mano”, recordó el madrileño, quien también ha ganado la Eurocopa con la Selección.

Del Siemens de Guti que era "la leche" al iPhone de Fermín
La experiencia de Guti con su primer sueldo como futbolista permite viajar a la época en la que aún no existía el iPhone ni los smartphones. Fechas previas a que los móviles se democratizaran, por lo que disponer de uno de ellos era símbolo de estatus.
El exjugador del Real Madrid recordó en el podcast de Imagin que con 18 años recibió su primer contrato profesional: un millón de pesetas al año que invirtió muy bien; al menos a su juicio. "Con mi primer sueldo me compré un teléfono móvil, un Siemens. Era la leche. En mi barrio era el único que tenía móvil", explicó.

El choque generacional es evidente si acudimos al azulgrana Fermín, quien también optó por lo mismo que Guti, pero muchos años después: "Con mi primer sueldo me compré un iPhone”. Sin lugar a dudas, un Siemens en los años 90 era un lujo aún mayor que un iPhone en la actualidad.
La promesa de Sergio Ramos a su abuela
Mucho antes de dar el salto a Madrid, París o México, tras ganarlo prácticamente todo con la Selección Española, Sergio Ramos era un niño de Camas que soñaba con ser futbolista en el Sevilla FC, en el que se forjó como futbolista y al que volvió muchos años después con el objetivo de sacarse la 'espinita' que tenía. Un joven de raíces humilde que, como tal, hizo lo propio con su familia: "A mi abuela le dije que con el primer sueldo le iba a poner una cocina y un cuarto de baño nuevo. Y así fue".

No fue un capricho. Fue una manera de devolverle a su abuela parte de todo lo que había hecho por él durante su infancia. Es decir, Sergio Ramos en su máxima expresión.
Una casa para sus padres
Muchos son los futbolistas que coinciden a la hora de gastar su primer gran sueldo como profesional. Es el caso, por ejemplo, del brasileño Casemiro, quien creció junto a su madre, que trabajaba como empleada de hogar para sacar adelante a sus hijos. El futbolista ha explicado en diferentes entrevistas lo que significó para él empezar a ganar dinero. "No sé si con el primer sueldo, pero con el primer dinero importante que gané le compré una casita a mi madre", dijo Casemiro en una de sus entrevistas.

Algo similar hizo otro exmadridista como Dani Carvajal, quien invirtió sus primeros ingresos en la familia. Antes de regresar al Real Madrid, el lateral pasó por el Bayer Leverkusen. Aquella etapa en Alemania supuso uno de los primeros grandes saltos económicos de su carrera: "Lo primero que hice cuando fiché por el Bayer Leverkusen fue comprarle una casa a mis padres". No era todavía el Carvajal de las Champions y de la selección española. Tenía apenas 20 años y acababa de dar uno de los primeros grandes pasos de su carrera.
El campeón de España Álex Baena también cayó en lo mismo. Cuando le preguntaron qué hizo con su primer dinero importante, el centrocampista almeriense lo resumió de forma muy sencilla. "Comprarle una casa a mi familia", explicó en una entrevista con El País.
Fede Valverde: dinero para sus padres y "una cadenita"
Fede Valverde también ha recordado qué hizo cuando empezó a recibir dinero importante gracias al fútbol. "Se lo di a mis padres y también me compré una cadenita”, explicó el uruguayo al recordar aquellos primeros ingresos, como recogía El Español. Con el tiempo, sus gastos cambiaron: familiares, viajes, un coche y, sobre todo, ahorro. Pero aquel primer dinero tuvo a sus padres como principales destinatarios.
Al final, las historias son tan diferentes como los propios futbolistas. Alejandro Balde pensó en su padre; Álex Baena, en toda su familia; el bético Joaquín se permitió el "caprichito" de un coche antes de aprender la importancia de ahorrar; Ayoze destinó aquel dinero a algo tan práctico como el carné de conducir y Mariona Caldentey hizo lo propio con un coche de segunda mano. Y es que el fútbol femenino no daba para tanto. Javi Galán, por su parte, recuerda que apenas eran 25 euros por partido ganado en Regional Preferente, mientras Dani Vivian ni siquiera gastó su primer sueldo y todavía lo conserva.

Lo más llamativo, quizá, no es en qué gastaron muchos de estos futbolistas su primer sueldo, sino en quién. Y es que detrás de muchas de estas primeras compras siempre aparecen los mismos protagonistas: los padres, las madres, los abuelos y la familia. Casas, coches, reformas o pequeños regalos que servían para devolver una parte de todo lo que habían hecho por ellos durante los primeros años de carrera, hasta conseguir dar el salto.