Fuego cruzado en el Real Madrid tras la derrota en la final de Copa
Los jugadores madridistas se culpan de no haber defendido bien a un Baskonia que, con ilusión y fe, les pasó por encima

Sergio Llull y Facu Campazzo@RMBaloncesto
La victoria del Baskonia en la final de la Copa del Rey ha dejado secuelas en el Real Madrid. El equipo blanco se las prometía muy felices después de la remontada in extremis ante el Valencia Basket en semifinales y de que no fuera el Barça y sí los vitorianos los que estuvieran este domingo enfrente.
Sin embargo, los de Paolo Galbiati demostraron que querían esta Copa, superaron todas las adversidades, regresaron cada vez que el Madrid trató de escaparse y, al final, les dieron la puntilla a base de fe, buen juego y defensa.
Tras esto, la decepción madridista era notoria. No han sido muchos los jugadores que han hablado, pero los que lo han hecho se echan la culpa de la derrota. “Hemos dejado que anotaran mucho y tenemos que hacer análisis y ser exigentes con nuestro juego. Al final, si no defiendes va a costar y cuesta ganar y más si te hacen cien puntos", señalaba enfadado Facundo Campazzo.
Los jugadores del Madrid coinciden: faltó intensidad
"Los hemos dejado ganar confianza y nosotros no pudimos meter canastas, pero todo nace de la agresividad defensiva”, añadía el argentino, quien cree que el Madrid, como equipo, no estuvo a la altura.

De parecida opinión es el segundo capitán del Real Madrid, un Tavares que habla de falta de "intensidad" y de "ganas" en el equipo blanco a la hora de defender y atacar. “A lo mejor nos ha faltado más intensidad, más ganas de querer ganar el partido. Ellos tenían muchas más ganas y nos han hecho un buen plan de partido que les ha salido bien. Lo hemos intentado, pero no hemos estado bien”, reconocía el caboverdiano.
Esa intensidad, para Theo Maledon, ha sido la que ha marcado la diferencia entre unos y otros. “Nuestra energía ha sido clave. Les hemos dejado jugar con sus fortalezas y no hicimos un trabajo defensivo lo suficientemente bueno para pararlos”, añadía.
Sergio Scariolo echa el balón abajo
Ante esto, Sergio Scariolo trataba de frenar la reprimenda y de asumir culpas y mandaba un mensaje más optimista dentro de lo dura que había sido la derrota para todos, incluido él mismo.
"Estamos decepcionados, pero la progresión de octubre aquí no se tira por la borda, es una base desde la que volver a arrancar y no será fácil, pero es lo que tenemos que hacer", explicaba el entrenador del Real Madrid. Un mensaje que era para todos, especialmente para unos jugadores que ahora están hundidos.
Scariolo pide reflexión. "Debemos saber que muchas cosas las hemos hecho bien y algunas mal, del entrenador a todo el mundo. No nos tiene que afectar, pero es nuestra tarea porque este partido no se puede volver a jugar. Hemos de seguir adelante con autocrítica, pero sin perder confianza", sentenciaba el des Brescia