Jalen Brunson toma cartas en el grave asunto de los Knicks: "Nos importa lo suficiente o no lo hacemos"
Nueve derrotas en los últimos once partidos han hecho saltar todas las alarmas en la organización neoyorquina, que vislumbra ya uno de los grandes fracasos de su historia

Jalen Brunson, durante un partido de los New York Knicks.CORDON PRESS
Decir que los New York Knicks tienen un problema es ser demasiado amable. Los de la Gran Manzana han pasado de favoritos en la Conferencia Este, de flamantes campeones de la Copa NBA... a ser un frankenstein baloncestístico en el que ni se reconocen virtudes pasadas ni se vislumbran soluciones vía pizarra con Mike Brown. ¿El resultado? Nueve derrotas en los once últimos partidos y un capitán, Jalen Brunson, que ha dicho "hasta aquí hemos llegado".
El capitán de la organización capitalina, cansado de tanta derrota y sabedor que de hay que enderezar el rumbo cuanto antes, convocó una reunión solo de jugadores tras la aplastante derrota que sufrieron en el Madison Square Garden ante los Dallas Mavericks el lunes por la noche, tal y como informa Ramona Shelburne de ESPN.
La actitud y los desastrosos números a ambos lados de la cancha
Una vez consumada una nueva debacle, y tras semanas en las que parecen vivir aletargados, el base habría instado al resto de la plantilla a buscar soluciones a su mal desempeño en enero entre ellos mismos, en lugar de buscarlas en el cuerpo técnico y en cuestiones tácticas. Más claro: habla más de actitud que de aptitud.

Tal y como planteábamos al principio, los Knicks comenzaron la temporada con fuerza, con un récord de 23-9 y ganando la Copa de la NBA en diciembre, pero su balance ha caído a 25-18. Los números no mienten. En el nuevo año son el cuarto peor ataque de la competición con un promedio de 109,4 puntos por cada 100 posesiones, así como la quinta peor defensa al encajar hasta 118,4 puntos por cada 100 posesiones. Sí, se han caído con todo.
Jalen Brunson y el vestuario toman la palabra
Lo vivido en el último choque ante Dallas fue tremendo. La afición del Madison no podía creerse el 45-75 que reflejaba el marcador al descanso y obviamente hubo abucheos mientras Spike Lee miraba al infinito cariacontecido. Así expresaba Brunson el sentimiento del vestuario. "Como equipo, sabemos lo que tenemos que hacer. O lo hacemos, nos importa lo suficiente como para hacerlo, o no lo hacemos". Tras tales palabras convocó la mencionada reunión al sentirla necesaria. No sorprende, ya que su compañero Josh Hart fue incluso más duro con el equipo.
"Todos necesitamos hacer un examen de conciencia. Ahora mismo estamos jugando un baloncesto vergonzoso. No estamos ejecutando bien el ataque. Defensivamente, hemos estado pésimos. Hemos estado terribles a nivel defensivo todo el año", sentencia.
Lo que empieza a respirarse por la Gran Manzana es que el equipo está cada vez más cerca de echar por tierra su gran oportunidad, ya que en el Este no hay ningún equipo fiable más allá de los sorprendentes Detroit Pistons. Debía ser el año de los Knicks, pero cada vez se ve más lejos.