Mario Hezonja se lleva un tirón de orejas: "Quería hacer lo mismo que Damian Lillard"
El jugador del Real Madrid acaba de sufrir una dura derrota en playoff ante La Laguna Tenerife al errar el último lanzamiento, el cual –en caso de entrar– hubiese supuesto la victoria de los blancos

Mario Hezonja, disputando un partido con el Real Madrid.IMAGO
Mario Hezonja es un jugador peculiar. Con un talento y unas cualidades físicas descomunales, el croata parecía estar llamado a marca una época en el baloncesto, ya optase por vivir la mayor parte de su carrera en la NBA o en Europa. Pues bien, aunque podemos decir que es uno de los mejores jugadores del Viejo Continente, nunca ha llegado a alcanzar ese techo que tantos vaticinaban para él.
A sus 31 años, y plenamente establecido en el Real Madrid, Hezonja tiene poco o nada que demostrar, pero ello no quita que haya quien siga entendiendo que no he terminado de ser quien se esperaba por culpa de su propia cabecita, es que nunca ha admitido que pudiese haber alguien mejor que él en el parqué. ¿El último en pronunciarse en esta línea? Su excompañero en los Portland Trail Blazers, Jusuf Nurkic.
Lejos de pasar de puntillas por la pregunta sobre Hezonja o mantener los clásicos elogios sin profundizar, el bosnio pone sobre la mesa que nunca fue capaz de aceptar que hay mejores jugadores que él, algo que le terminó apartando de la mejor liga de baloncesto.
"Damian Lillard lanzaría un triple desde el medio de la cancha. En la siguiente posesión, Mario Hezonja haría lo mismo. Yo le diría, 'Hezi, no puedes hacer eso...'. Siempre fue un talento increíble, pero no quería cambiar en nada su comportamiento ni aceptar un rol más pequeño en un equipo de la NBA", comenta en declaraciones recogidas por Basketball Sphere.
Mario Hezonja, cabeza de ratón
Nadie duda de lo excelente jugador que es el de Dubrovnik, pero ese de las jerarquías nunca ha sido su fuerte. Quien aquí escribe pudo comprobarlo en el Mundial de Baloncesto de 2014, teniendo la suerte de verle jugar in situ a sus 19 años. Aquel día Croacia perdió y 'SuperMario' no solo no se escondió, sino que podemos decir que incluso tiró más de la cuenta.

En cualquier caso, siempre ha tenido claro que no ha nacido para ser cola de león. Si en la NBA le tocaba chupar banquillo, su lugar no era ese. En Europa, en la Euroliga, es una súper estrella que disfrutan en el Real Madrid pese a que haya días en los que no puede ser decisivo. Justo eso ocurrió anoche en el primer partido de cuartos de final de la Liga ACB ante La Laguna Tenerife, uno en el que tuvo la última bola para ganar y no pudo dar en el aro. Pese ese es él. Mañana se levantará y no solo repetirá ese lanzamiento como si fuese líder, sino que hará tres más.