Pilar Lamadrid cuenta la experiencia desde dentro de unos Juegos Olímpicos: "Una microciudad únicamente de deportistas"
La olímpica española ha explicado a ESTADIO Deportivo sus sensaciones al participar en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde pudo vivir al completo una experiencia única para todos los deportistas que participan en la misma
Andalucía es una tierra única e inagotable para sacar talento. Las condiciones que esta tiene hace que el espíritu luchador luzca y que se puedan encontrar verdaderas historias de superación que se convierten en un ejemplo para todas las generaciones posteriores. Cuando se habla del deporte, esto se eleva al cuadrado. ¿Qué no se puede hacer en Andalucía? Casi imposible de decir, ya que son muchos andaluces los que día tras día pelean en sus correspondientes disciplinas para ser la mejor versión de ellos mismos y convertirse en auténticos ejemplos de vida para esos jóvenes que empiezan a asomar su pata en la vida adulta.
ESTADIO Deportivo pretende conocer de cerca todas esas historias y, en este caso, hablamos de una que destaca uno de los aspectos más especiales que esta tierra tiene: la costa. Muchos son los deportistas venidos de todas partes del mundo que eligen a Andalucía como su lugar de entrenamiento, ya que el clima y la disposición de estos espacios es singular y difícil de encontrar en cualquier otro lugar del planeta. En estas costas, más exactamente en las gaditanas, es donde se ha formado una de las últimas representantes olímpicas españolas, como es Pilar Lamadrid.
En las diferentes partes de las entrevistas, hemos podido hablar con ella sobre la más reciente actualidad, ya que viene de proclamarse con la medalla de bronce en el Campeonato Europeo de Iqfoil. También de sus comienzos en la vela, incluyendo la importancia que Blanca Manchón ha tenido para ella. En esta ocasión, la experiencia de haber disputado los Juegos Olímpicos de París fue algo especial y que, en la mano de un deportista, es totalmente envidiable.
El recuerdo de sus primeros Juegos Olímpicos
"Fueron mis primeros juegos, fue todo como muy grande. Recuerdo esa experiencia como si fuese de otra época. Nos pilla por un lado la presión de que al final son unos Juegos Olímpicos que de repente tu deporte, que no es nada mediático, se vuelcan en él ya que, encima, la vela es uno de los deportes que más medallas olímpicas suele traer a España. Tienes por un lado esa presión y por otro, tu propia presión también de querer exprimir todo lo que estás viviendo, que no se te olvide absolutamente nada y de poder hacerlo absolutamente todo", declaró.

Cuando se habla con muchos deportistas, unos de los aspectos que suelen destacar es la Villa Olímpica, ese punto de unión entre los diferentes países que hace un intercambio cultural único. "Después de la competición, tuve la oportunidad de ir a París, porque es verdad que teníamos la sede en Marsella y estábamos bastante lejos. No se sentía tanto tanto como unos Juegos Olímpicos, eso hay que decirlo. Se veía el ambiente pero, cuando fui a París y fui a la villa, o sea, era otro rollo completamente distinto. Una microciudad únicamente de deportistas, donde veías edificios para cada país, donde veías por allí a la gente andando con sus equipaciones, como si estás dando un paseo por aquí", respondió sobre ello.
"Fue algo espectacular y viví los Juegos desde dentro. Fuimos a ver otros deportes y ahí sí te das cuenta de que estos son unos Juegos Olímpicos. El momento de mi competición sí que es verdad que lo viví quizás un poco más como en shock, para adentro".
El sueño de Los Ángeles con un objetivo
Y ahora la mente está puesta en 2028 y en esa cita en Los Ángeles. Para la misma, Pilar ya tiene un objetivo. "Tengo muchas ganas de, si Dios quiere, en Los Ángeles estar en la Villa Olímpica con todo el mundo. Los de vela, que es así un poco como nos llaman siempre, siempre solemos estar cerca del mar y no nos suele tocar estar dentro (...) Para nosotros sobre todo los de vela, que siempre solemos estar muy apartados, es como un primer acercamiento a ese equipo español, a ese sentimiento de pertenencia de España, de equipo y se siente muy guay. Estar allí en la villa y vivir los Juegos con todo el equipo tiene que ser brutal", finalizó.
