El 'káiser' del fútbol sevillano que convivió con el príncipe de Johor

El 'káiser' del fútbol sevillano que convivió con el príncipe de Johor.C. V.
Tunku Ismail ibni Sultan Ibrahim, más conocido como el príncipe de Johor, uno de los trece estados en los que se divide Malasia, es uno de los nombres de actualidad en el fútbol español. De 36 años, es el mayor de los cinco hijos del sultán Ibrahim Sultán Iskandar, cuya fortuna familiar está valorada en 750 millones de euros, según Forbes, y según parece, estaría cerca de entrar en el Valencia CF.
Amigo de Peter Lim, dueño del club che, Tunku Ismail es un apasionado del fútbol, dueño del Johor Darul Takzim FC (Johor Tigers), que milita en la Super Liga Malaya, producto de la fusión de dos clubes anteriores, y que comenzó a adquirir notoriedad con la llegada hace años de figuras futbolísticas. Tuvo repercusión el aterrizaje del argentino Pablo Aimar, pero antes lo hizo el español Dani Güiza, primera bomba del príncipe, que convivió con él junto a un viejo conocido del fútbol sevillano: Lebrón.
"La experiencia que vivimos fue de película", recuerda el de Martín de la Jara, aunque afincando en El Puerto de Santa María hace varios años. Actual jugador del Conil CF, Lebrón tuvo una dilatada trayectoria por el balompié hispalense. Además de militar en el Betis C, pasó por equipos como el Antoniano, Mairena, Coria o Alcalá, siendo siempre uno de los baluartes, primero como lateral izquierdo y, luego, reconvertido a central.
En 2012, Dani Güiza se convierte en el primer fichaje mediático del príncipe de Johor para su equipo, aventura en la que Lebrón le acompañó: "Fui al segundo equipo de Johor. Había dos y él compra ambos. Pero no eran filiales. Se llamaban distinto y uno estaba en Primera, que es donde jugó Dani (Güiza) y otro en Segunda, donde jugué yo. Era, digamos, el equipo trampolín para los jugadores extranjeros que llegaban. Además de mí, había argentinos, brasileños€".
Al igual que Güiza, la aventura futbolística de Lebrón duró unos seis meses, aproximadamente, una experiencia única por distintos aspectos. "Dani y yo vivimos juntos, con nuestras parejas, y la verdad es que alucinamos. Había muchos parones en la Liga con motivo de la lluvia y fuimos en varias ocasiones a su isla privada. Sabíamos cuándo íbamos, pero no cuando volvíamos. Podíamos estar tres o cuatro días y en un momento, te avisaban que en dos horas nos íbamos", recuerda el jugador conileño a Estadio Deportivo.
Dueño de una gran fortuna y de una flota de coches, Lebrón se quedó impactado por este aspecto. "Tenía una especie de polígono industrial, lleno de naves, para guardar sus coches, motos, helicópteros€ Cuando entrábamos en Singapur e íbamos de visita, todo se paraba porque iba a entrar", rememora, añadiendo que: "Pese a su edad por aquel entonces, que creo podía tener 28 años, pertenece a la realeza. Es un príncipe. La comitiva de policías que lo acompaña es impresionante. Cuando íbamos con él todo se paraba. Siempre va a acompañado de varios guardaespaldas".
Caprichos terrenales aparte (Lebrón recuerda que en su etapa le mostró la mansión que se estaba construyendo, una réplica de la de 'Los Picapiedra'), afirma que no le sorprende, de confirmarse, su llegada al Valencia CF. "Es un fanático del fútbol. En Malasia, ha revolucionado el fútbol. Tiene una ciudad deportiva y unas instalaciones impresionantes. Ha venido mucho a España, a ver estadios como el Bernabéu, y allí ha construido uno que se puede jugar perfectamente la final de la Champions. Cuando nosotros estuvimos allí, el Johor no era de los equipos punteros, y ahora lo ha transformado", explica.
La experiencia futbolística de Güiza y Lebrón en Malasia duró seis meses, aunque el jareño guarda un gran recuerdo pese a todo. "Dani estuvo muy bien, marcó goles. Se perdieron un par de partidos y no sé, quizá esperaban más. Nos enteramos una semana antes que venía Aimar y finalizó todo. Tuve alguna opción de quedarme, pero yo vine con Dani y me fui con él. Fueron seis meses, aunque una experiencia única y enriquecedora por varios aspectos", finaliza un Lebrón asentado ahora en el fútbol gaditano.
Amigo de Peter Lim, dueño del club che, Tunku Ismail es un apasionado del fútbol, dueño del Johor Darul Takzim FC (Johor Tigers), que milita en la Super Liga Malaya, producto de la fusión de dos clubes anteriores, y que comenzó a adquirir notoriedad con la llegada hace años de figuras futbolísticas. Tuvo repercusión el aterrizaje del argentino Pablo Aimar, pero antes lo hizo el español Dani Güiza, primera bomba del príncipe, que convivió con él junto a un viejo conocido del fútbol sevillano: Lebrón.
"La experiencia que vivimos fue de película", recuerda el de Martín de la Jara, aunque afincando en El Puerto de Santa María hace varios años. Actual jugador del Conil CF, Lebrón tuvo una dilatada trayectoria por el balompié hispalense. Además de militar en el Betis C, pasó por equipos como el Antoniano, Mairena, Coria o Alcalá, siendo siempre uno de los baluartes, primero como lateral izquierdo y, luego, reconvertido a central.
En 2012, Dani Güiza se convierte en el primer fichaje mediático del príncipe de Johor para su equipo, aventura en la que Lebrón le acompañó: "Fui al segundo equipo de Johor. Había dos y él compra ambos. Pero no eran filiales. Se llamaban distinto y uno estaba en Primera, que es donde jugó Dani (Güiza) y otro en Segunda, donde jugué yo. Era, digamos, el equipo trampolín para los jugadores extranjeros que llegaban. Además de mí, había argentinos, brasileños€".
Al igual que Güiza, la aventura futbolística de Lebrón duró unos seis meses, aproximadamente, una experiencia única por distintos aspectos. "Dani y yo vivimos juntos, con nuestras parejas, y la verdad es que alucinamos. Había muchos parones en la Liga con motivo de la lluvia y fuimos en varias ocasiones a su isla privada. Sabíamos cuándo íbamos, pero no cuando volvíamos. Podíamos estar tres o cuatro días y en un momento, te avisaban que en dos horas nos íbamos", recuerda el jugador conileño a Estadio Deportivo.
Dueño de una gran fortuna y de una flota de coches, Lebrón se quedó impactado por este aspecto. "Tenía una especie de polígono industrial, lleno de naves, para guardar sus coches, motos, helicópteros€ Cuando entrábamos en Singapur e íbamos de visita, todo se paraba porque iba a entrar", rememora, añadiendo que: "Pese a su edad por aquel entonces, que creo podía tener 28 años, pertenece a la realeza. Es un príncipe. La comitiva de policías que lo acompaña es impresionante. Cuando íbamos con él todo se paraba. Siempre va a acompañado de varios guardaespaldas".
Caprichos terrenales aparte (Lebrón recuerda que en su etapa le mostró la mansión que se estaba construyendo, una réplica de la de 'Los Picapiedra'), afirma que no le sorprende, de confirmarse, su llegada al Valencia CF. "Es un fanático del fútbol. En Malasia, ha revolucionado el fútbol. Tiene una ciudad deportiva y unas instalaciones impresionantes. Ha venido mucho a España, a ver estadios como el Bernabéu, y allí ha construido uno que se puede jugar perfectamente la final de la Champions. Cuando nosotros estuvimos allí, el Johor no era de los equipos punteros, y ahora lo ha transformado", explica.
La experiencia futbolística de Güiza y Lebrón en Malasia duró seis meses, aunque el jareño guarda un gran recuerdo pese a todo. "Dani estuvo muy bien, marcó goles. Se perdieron un par de partidos y no sé, quizá esperaban más. Nos enteramos una semana antes que venía Aimar y finalizó todo. Tuve alguna opción de quedarme, pero yo vine con Dani y me fui con él. Fueron seis meses, aunque una experiencia única y enriquecedora por varios aspectos", finaliza un Lebrón asentado ahora en el fútbol gaditano.