30 aniversario

“No aguantaba más y le dije a Jesús Gil:¡Si no me quieres, mándame a tomar por culo!"

El ex delantero Carlos Muñoz repasa su exitosa carrera y recuerda algunas anécdotas con el peculiar ex presidente colchonero, así como su paso por la selección española y el FC Barcelona

“No aguantaba más y le dije a Jesús Gil:¡Si no me quieres, mándame a tomar por culo!"

Jesús Gil, ex presidente del Atlético de Madrid. IMAGO

Fernando MateosFernando Mateos 8 min lecturaSin comentarios

Historia viva del Real Oviedo, con el que hizo 101 goles, Carlos Muñoz aún ejerce como embajador del club a sus 65 años. En sus filas alcanzó su mejor nivel y sigue siendo una persona muy reconocida en la capital asturiana, donde decidió quedarse al colgar las botas. Pero echando la vista atrás, en su larga carrera, que también le llevó a jugar en México con el Puebla y el Lobos, hay anécdotas para escribir un libro, como las vividas en el Atlético de Madrid con Jesús Gil.

El ex delantero natural de Úbeda solo estuvo una campaña en el conjunto colchonero (88/89). Pero sin duda resultó bastante intensa. "Gil era increíble. Si por la tele ya se veía cómo era, en persona… Tuve muchas peleas con él, discusiones. Primero, porque me acuerdo que, nada más llegar, cuando voy a firmar, me encuentro a Menotti, que me había pedido. Y le pregunto: ‘¿Cómo está?’. Y me contestó: ‘Nunca más pediré tu fichaje cuando vaya a algún equipo porque aquí me han vuelto a echar’. El Barça me traspasó por un precio de 100 millones. En aquella época, el jugador cobraba el 10 o el 15 por ciento del traspaso. Y yo pregunté, antes de viajar a Grecia a un amistoso, que dónde estaba mi porcentaje. Y que si no cobraba, no iba a Grecia. Y me dijo Gil: ‘Si no vas a Grecia, no vas a jugar en todo el año. Tú no tienes precio, no tengo que darte nada’. Y dije: ‘Bueno, pues anda’", desveló en una entrevista concedida al diario As.

Dos balones al palo en Mestalla y una discusión con Jesús Gil

Aunque no se quedaron ahí su roces con el por entonces presidente rojiblanco, rememorando lo sucedido en un encuentro ante el Valencia. "Me pusieron de titular. Llevaba un año malo. No metía, goles, pegaba palos... Y fuimos a Mestalla. A Gil lo odiaban en Valencia. Al minuto 15, penalti a favor nuestro. El tirador era Marina y cuando lo va a coger le digo: ’Lo tiro yo’. Estaba desesperado por marcar un gol. Y, desde el banquillo, el míster, desde lejos, que no recuerdo si era Atkison o Adisson, empieza a gritar desde el banquillo y pide que lo tire Marina a voces, pero Marina me dio el balón y me dijo, tíralo tú. Y Marcos Alonso, en paz descanse, le dice al míster: ‘Que lo tira Carlos, hombre, que mete goles’. Y tiro…, y al palo. En el descanso no bajó el presidente y nadie dijo nada. Y empieza la segunda parte. Perdíamos por 1-0. Me quedo delante del portero, lo driblo, sólo ante la portería, tiro, me voy ya para celebrar el gol, da unos botecitos… y al palo. Termina el partido, 1-0. Y baja Gil al vestuario… ‘¿Tú quién crees que eres, por qué tienes que tirar el penalti?’. Yo ya no aguantaba mas y le dije: ‘Me cago en la p… que me parió…. Si no me quieres mándame a tomar por culo por ahí, échame o me cedes…’. Y ahí se calmó. Esa la pagué. Al día siguiente los de Estudio Estadio de cachondeo conmigo poniéndome imágenes de mis tiros al palo con la frase 'atrévete'", recordó.

Su ausencia del Mundial 94: "Javier Clemente me la pagó"

En cualquier caso, Carlos Muñoz recuerda al malogrado dirigente del Atlético como "un fenómeno en todos los aspectos". "Tenía su genio y sus cosas. Yo ese año lo pasé mal. El equipo era un desastre. Y eso que teníamos buenos jugadores. Futre, Baltazar metió 36 goles… Pero el equipo era desastroso. Nos eliminó el Groningen", resumió sobre aquella campaña, tras la cual decidió regresar al Oviedo, donde ya había estado cedido anteriormente por el FC Barcelona. Por ello, asegura, fue por lo que Javier Clemente no le llevó años después al Mundial de Estados Unidos 1994.

"Ahora lo tengo más asimilado, pero todavía pienso y comento cuando nos juntamos que es injusto que el máximo goleador de su país, que había metido 21 goles en el Oviedo y que había demostrado que podía estar ahí, que no te lleven… Sé por qué no me llevó, me la pagó. Estoy convencido de que no aceptó que me fuese del Atlético porque quería que me quedase. Cuando ficha por el Atlético de Madrid, yo estaba allí y le digo que me quiero ir al Oviedo porque querían que viniese. Venía de un año difícil en el Atlético. La verdad que yo también tuve culpa. Tenía ocasiones a punta de pala y no las metía. No me sentía el hombre importante, siempre había metido goles y no los hacía. Pero él dijo que me quería y que me tenía que quedar ahí. Pero le dije que no, que no, que no y que no. Y me fui al Oviedo. Y con los años…, pues pasó eso. Creo que fue injusto. En ese momento estaba físicamente y como goleador bien y no me llevó al Mundial. Me sentí triste, lloré mucho, le juro que lloré mucho por la rabia. Si pillo en ese momento a alguien… Siempre digo de cachondeo que me fastidiaron un Mundial y ser el máximo goleador…Lo asumes con el tiempo", destacó el que fuese internacional en seis partidos, en los que anotó seis goles.

Su paso por el FC Barcelona: "Me trataron injustamente"

Además, el ex ariete andaluz también rememoró su paso por el FC Barcelona, con cuyo primer equipo solo jugó un partido. "Fiché por el Barcelona y creo que demostré bastante en el Barça Atlètic como para hacer una pretemporada con el primer equipo y el único que me iba a dar la oportunidad de jugar era Menotti. Debuté en Copa de la Liga sustituyendo a Quini. Estuve tres meses con el primer equipo y creía que era jugador del primer equipo y que yo estaría ahí al año siguiente. Menotti confiaba en mí, pero lo echaron. Me volvieron a meter en el filial, seguí jugando bien, faltando cuatro o cinco meses, me mandan para Elche. Jugué doce partidos y metí seis goles en Primera. Vuelvo y me dicen que no hay posibilidades de que me quede. Me llevan al Hércules y luego al Murcia, que demostré que podía estar en el primer equipo; y no me dieron la oportunidad nunca. Me trataron injustamente. Creo que era Jaume Olivé, que era el director deportivo, el que no apostaba por mí", sentenció.