El Barcelona de Flick pierde colmillo en las grandes noches
El 4 a 0 encajado ante el Atlético de Madrid en la ida de semifinales de la Copa del Rey ha reabierto el debate en el FC Barcelona de Hansi Flick. Tras un curso anterior brillante en las grandes citas, el equipo azulgrana muestra una preocupante pérdida de fiabilidad frente a rivales de máximo nivel como PSG, Chelsea o Real Madrid, con la ausencia de Raphinha y Pedri como factor recurrente

El Barça se 'atasca' en las grandes nochesIMAGO
La goleada sufrida en el Metropolitano ante el Atlético de Madrid no fue solo un resultado contundente; fue un síntoma. El FC Barcelona confirmó una tendencia que ya se intuía: en las citas de máxima exigencia, el equipo de Hansi Flick no está ofreciendo la misma solvencia que la pasada temporada.
En la Copa del Rey, el 4 a 0 dejó una sensación de vulnerabilidad estructural. Pero el patrón venía de antes. En la 'fase de liga' de la Champions League, el Barça cayó ante el Paris Saint-Germain (1-2) y el Chelsea (3-0), y solo logró una victoria trabajada frente al Newcastle United (1-2). En LaLiga, perdió en la primera vuelta contra el Real Madrid (2-1), aunque sí respondió ante Atlético y Villarreal.
La comparación con el curso anterior es inevitable. Entonces, el Barcelona conquistó el triplete nacional y compitió hasta el límite en Europa. Derrotó a gigantes como Bayern Munich, Borussia Dortmund o Inter de Milán y mostró una capacidad de reacción que hoy parece diluida.

Un problema de juego, no solo de resultados
Más allá de los marcadores, el problema actual del Barça es de estructura competitiva. Ante el Atlético, el equipo fue superado en presión, en intensidad y en lectura táctica durante la primera mitad. La zaga adelantada quedó expuesta y el centro del campo perdió el pulso físico.
Ese guion ya se había repetido en otros encuentros exigentes. El rival supera la primera línea de presión con facilidad y el equipo pierde cohesión. Cuando el plan A no funciona, cuesta encontrar alternativas, donde la defensa cada vez queda más señalada tras la salida de Iñigo Martínez.

La sombra de Raphinha y Pedri
Uno de los datos que más peso tiene en el análisis es la ausencia de Raphinha. En 19 partidos sin él como titular, el Barça ha registrado un empate y seis derrotas esta temporada. El brasileño no pudo estar ante PSG, Atlético o en 'El Clásico' de Liga, y su ausencia ha coincidido sistemáticamente con los tropiezos más dolorosos.
Sus cifras, 13 goles y 5 asistencias en 22 partidos, explican parte de su impacto. Pero no es solo producción ofensiva: es intensidad en la presión, desborde y energía competitiva.

A ello se suma la ausencia puntual de Pedri en dos derrotas clave. El canario es el termómetro del juego azulgrana. Sin su control, el equipo pierde claridad en la salida y capacidad para enfriar los momentos críticos.
Ecos de viejas pesadillas y de remontadas históricas
El 4 a 0 recordó a descalabros de otra época. El Barça no encajaba cuatro goles en una semifinal copera desde el partido ante el Real Madrid en 2023, ni recibía cuatro tantos al descanso desde el 2 a 8 frente al Bayern en 2020.

Sin embargo, la memoria culé también rescata precedentes de épica. El 6-1 al PSG en 2017 tras un 4-0 adverso sigue siendo referencia de resistencia. Esa narrativa de remontada forma parte del ADN del club.
La cuestión es si el equipo actual tiene la estructura y el momento emocional para repetir una hazaña semejante. El talento existe. La experiencia reciente invita a la cautela.
El Barça aún compite por objetivos importantes, pero el mensaje del Metropolitano fue claro: para volver a dominar las grandes noches, necesita recuperar intensidad, equilibrio y, sobre todo, identidad competitiva.