Luiz Felipe, una venta que forzó otra salida en diferido en Heliópolis
Ramón Planes desvela ahora que el traspaso del central brasileño en septiembre de 2023 gustó tanto a los dirigentes del Al-Ittihad que trataron de convencerle desde entonces, lográndolo cuatro meses después

El ilerdense, la primera vez que volvió al Benito Villamarín, siete meses después de irse.Lince
"Yo caí de pie en el Real Betis y estaba muy feliz. Hicimos un gran equipo y buenos fichajes, pero la clave estuvo en la venta de Luiz Felipe, un jugador que compramos a la Lazio a coste cero y lo vendimos por 23 millones. Esa negociación gustó a los dirigentes del Al-Ittihad, que entonces buscaban director deportivo, y desde ese mismo verano de 2023 negocian conmigo para venirme a Jeddah. Y acepté en enero de 2024", desvela en una entrevista con 'Abc' Ramón Planes, que rememora su marcha a las primeras de cambio de La Palmera para marcharse a Arabia Saudí, como había ocurrido un año antes con Antonio Cordón, lo que supuso el nombramiento del que era entonces su mano derecha, Manu Fajardo, que no le acompañó a la aventura y ocupa su puesto desde entonces.

"Aproveché esos meses para informarme bien del proyecto, que lo estaban haciendo alrededor de Karim Benzema, de lo que es el PIF, el fondo de inversión que está metiendo dinero en los cuatro grandes equipos de Arabia... También me documento sobre el país y qué es eso de 'Visión 2030'. Y como a mí me van los retos valientes, acabé aceptando. Y, claro, aquí hay un salto económico en lo personal, pero también en lo profesional. Estoy en un mercado donde me puedo sentar en la mesa con los grandes clubes de Europa, y eso tiene un valor para mí muy importante. Creo que tomé una decisión en la que salía ganando en todos los sentidos", sentencia el ilerdense, añadiendo algunos detalles que no eran tan conocidos y que dejan bien a las claras que tuvo siempre la cabeza en otro sitio esos cuatro meses.
El 'candado' a Luiz Felipe que impidió un retorno cada vez más complicado
Ya como director deportivo del Al-Ittihad, no quiso Ramón Planes lastrar aún más a su nuevo equipo, que tuvo que desembolsar 23 millones de euros para hacerse con un Luiz Felipe que nunca llegó a adaptarse a Arabia Saudí. Cuando el central brasileño pidió marcharse a la mitad de su contrato, que expiraba en 2026, su 'jefe' no le puso problemas, pero imponiéndole como condición no volver al Real Betis hasta el próximo verano para que no pareciera todo un paripé en el que el gran damnificado fuera el club aurinegro. En caso de querer regresar a Heliópolis antes de esa fecha, debería pagar una costosa penalización, lo que hizo al zaguero suscribir contratos cortos con Marsella y Rayo Vallecano. Ahora, a seis meses de su libertad, una plaga de lesiones y el 'overbooking' en su demarcación en las filas verdiblancas complican cada vez el reencuentro.
