Luis Enrique respalda públicamente a Brahim tras el penalti que marcó la final: "No es un criminal, es fútbol"
La figura de Brahim Díaz quedó en el centro del debate tras la final de la Copa África, pero Luis Enrique no dudó en alzar la voz para defender al futbolista y reivindicar los valores del fútbol más allá del error
El nombre de Brahim Díaz ha estado en el centro del debate futbolístico internacional tras la final de la Copa África, donde Marruecos perdió el título ante Senegal después de un penalti decisivo fallado por el jugador del Real Madrid. La acción, ejecutada a lo Panenka, generó una oleada de críticas que llevaron a Luis Enrique Martínez a salir en defensa del futbolista con un mensaje claro y contundente.
“No es un criminal, es fútbol”: el mensaje del técnico del PSG
En la previa del partido de Champions League entre el PSG y el Sporting de Portugal, el entrenador asturiano quiso poner el foco en los valores del deporte y no en el error puntual que marcó el desenlace del encuentro. Luis Enrique fue tajante al referirse al trato recibido por Brahim: “No es un asesino ni una mala persona”, afirmó, subrayando la necesidad de contextualizar este tipo de acciones dentro del juego.
El técnico recordó que el fútbol está lleno de decisiones valientes que no siempre terminan bien, y que el juicio público suele ser injusto cuando el resultado no acompaña.
Ejemplos ilustres: Zidane y Sergio Ramos también fallaron
Para reforzar su argumento, Luis Enrique evocó episodios históricos protagonizados por grandes leyendas del fútbol. Recordó el famoso penalti lanzado por Zinedine Zidane en una final de Mundial y las ejecuciones similares de Sergio Ramos en partidos de máxima exigencia.
“El contexto lo cambia todo”, explicó. Cuando el balón entra, el jugador es aplaudido por su personalidad; cuando no, surgen las críticas. Para el entrenador del PSG, este doble rasero es uno de los grandes problemas del análisis deportivo actual.

Un jugador al que conoce bien
Luis Enrique no habló desde la distancia. Conoce a Brahim desde su etapa como seleccionador español, cuando lo incluyó en una convocatoria antes de que el futbolista se decantara definitivamente por representar a Marruecos. En sus palabras, el técnico destacó tanto su calidad futbolística como su calidad humana, describiéndolo como un jugador “excepcional” y comprometido.
Admitió que el error fue difícil de digerir, pero insistió en que forma parte de la naturaleza competitiva del fútbol, donde saber ganar y perder es tan importante como el talento.
Un país dividido y un jugador tocado
En Marruecos, la figura de Brahim ha generado opiniones enfrentadas. Mientras una parte de la afición cuestiona su decisión y su ejecución, otra gran mayoría ha mostrado apoyo incondicional al jugador a través de las redes sociales.

El propio Brahim rompió su silencio con una carta emotiva, en la que asumió toda la responsabilidad por el fallo y pidió disculpas. Reconoció el dolor de la derrota, pero también dejó claro que intentará levantarse y seguir adelante, no solo por él, sino por quienes confiaron en su compromiso.
Más allá del resultado
Luis Enrique quiso cerrar el debate recordando que el fútbol debe servir como herramienta educativa, especialmente para los jóvenes. Defender el respeto, la valentía y la humanidad del jugador fue el eje central de su discurso.

En un deporte marcado por la presión extrema, el técnico del PSG lanzó un mensaje que va más allá del marcador: errar no define a una persona, y el verdadero aprendizaje está en cómo se afronta la derrota.