Cruzeiro rompe el mercado y va por el fichaje más caro de Sudamérica después de Vitor Roque
Cruzeiro sorprende en el mercado sudamericano con una oferta récord para repatriar a Gerson Santos y lanzar un ambicioso proyecto deportivo de la mano de Tite

Gerson volverá a Cruzeiro por una millonadaCordon Press
Cruzeiro ha decidido romper todos los esquemas del mercado sudamericano con una apuesta económica sin precedentes. El club de Belo Horizonte ha puesto sobre la mesa una cifra nunca antes vista con el objetivo de cerrar lo que podría convertirse en la transferencia más cara en la historia del fútbol de Sudamérica. La operación gira en torno al mediocampista brasileño Gerson Santos, actualmente en el Zenit de San Petersburgo, y representa una clara declaración de intenciones de la entidad minera.
Una negociación millonaria que marca un antes y un después
Según trascendió en las últimas horas, Cruzeiro presentó inicialmente una propuesta cercana a los 30 millones de dólares, incluyendo variables y el pase del joven Jonathan Jesus, un futbolista que el cuerpo técnico ruso no estaba dispuesto a perder. Tras varias conversaciones y una contrapropuesta del Zenit, el acuerdo fue finalmente aceptado por el conjunto brasileño.
El montante total de la operación se situaría en torno a los 32 millones de dólares fijos, cifra que podría elevarse hasta los 35 millones si se cumplen determinados objetivos deportivos. De confirmarse la firma del jugador, el traspaso superaría al de Vitor Roque a Palmeiras, que hasta ahora ostentaba el récord en el continente.
Gerson Santos, el refuerzo estrella del nuevo proyecto
Con 28 años, Gerson Santos regresa al fútbol brasileño tras un breve paso por Rusia, donde disputó 15 partidos oficiales con el Zenit desde su llegada a mediados de año. El mediocampista es un viejo conocido del Brasileirao y cuenta con un palmarés destacado: fue bicampeón de la Copa Libertadores con Flamengo y es internacional con la Selección de Brasil.

El jugador firmará un contrato por cuatro temporadas, convirtiéndose en la piedra angular del proyecto deportivo que encabeza Tite, recientemente presentado como nuevo entrenador de Cruzeiro.
La ambición deportiva detrás de la inversión
La millonaria apuesta no es casual. Cruzeiro finalizó tercero en el último Brasileirao, lo que le permitió asegurar su presencia en la Copa Libertadores, competición en la que buscará volver a ser protagonista tras varias temporadas alejadas de la élite continental.
Hasta ahora, la compra más elevada en la historia del club había sido la de Walace, por una cifra cercana a los 8 millones de euros, lo que evidencia la magnitud del salto económico que está dispuesto a dar el club.
El deseo del jugador y las dificultades del acuerdo
El propio Gerson había manifestado su interés en volver a Brasil, motivado en parte por su objetivo de competir por un lugar en el Mundial de 2026. A pesar de su paso por Europa, el mediocampista considera que regresar al Brasileirao puede aumentar su visibilidad, algo que incluso fue respaldado públicamente por Carlo Ancelotti, quien aseguró que seguiría estando en el radar de la selección independientemente de su club.
Las negociaciones, sin embargo, no fueron sencillas. El Zenit rechazó ofertas iniciales y mantuvo una postura firme, obligando a Cruzeiro a ajustar su propuesta con paciencia y estrategia.
Un fichaje que simboliza poder y ambición
La operación fue gestionada por Marcão Silva, padre del jugador, y el agente Carlos Leite, quienes destacaron el esfuerzo de ambas partes para llegar a un acuerdo. Gerson, formado en Fluminense, pasó por Roma, Fiorentina, Flamengo y Olympique de Marsella, antes de recalar en Rusia por 25 millones de dólares tras conquistar su segunda Libertadores.

En Cruzeiro compartirá plantel con los argentinos Lucas Villalba y Lucas Romero, y se espera que sea uno de los líderes del vestuario.
Más allá del impacto económico, la llegada de Gerson representa un mensaje claro al continente: Cruzeiro quiere volver a competir al máximo nivel, pelear por el Brasileirão y convertirse nuevamente en un protagonista serio de la Copa Libertadores, algo que no logra desde su eliminación en 2019 frente a River Plate.