Míchel asume el déficit ofensivo del Girona y fija la permanencia como prioridad
Míchel Sánchez reconoció tras el empate ante el Real Oviedo en el Carlos Tartiere que a su Girona le faltó contundencia en las áreas, especialmente en ataque, y dejó un mensaje claro: el objetivo inmediato del club pasa por alcanzar los 42 puntos y asegurar la continuidad en Primera división, sin dejarse arrastrar por presiones externas

Míchel señala la falta de efectividadCORDON PRESS

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El Girona salió del Estadio Carlos Tartiere con una sensación amarga. El equipo no fue capaz de sumar ante el Real Oviedo después de un partido en el que, según su entrenador, fue superior en el juego y claramente inferior en las áreas. Esa lectura marcó la comparecencia de Míchel Sánchez, que no esquivó la autocrítica.
Dominio sin premio en zona decisiva
El técnico madrileño fue claro al identificar el principal problema del encuentro: la falta de pegada. Míchel explicó que su equipo controló el ritmo y la posesión, pero no supo traducirlo en ocasiones claras ni en goles. “La sensación de la primera parte es de superioridad y poca finalización del equipo. Hemos mirado poco a gol en situaciones que debemos hacerlo más”, reconoció.
Para el entrenador, el Girona se quedó corto en la zona más determinante del campo. “Tengo la sensación de que nos hemos quedado sin dar un poco más en zona 3, que es una de las partes más importantes del juego, en las áreas”, añadió.

Una oportunidad que se escapa y el mercado de fondo
La derrota generó la sensación de haber dejado pasar una ocasión valiosa. Míchel lo asumió sin rodeos, consciente de que cada jornada pesa más a estas alturas del campeonato. “Hemos perdido una oportunidad porque cada partido es muy importante. No definitivo, pero sí un partido muy importante para nosotros”, afirmó.
Preguntado por el mercado, dejó entrever que el club sigue atento, aunque no quiso centrar el discurso ahí. “El mercado está abierto, pero la sensación que tenemos es que mejora la plantilla. En las circunstancias que tenemos es difícil, veremos”, señaló, antes de insistir en que el problema es más de ejecución que de nombres: “Hemos de finalizar más. Hemos chutado muy poco para el dominio que ha tenido el equipo”.
Control del juego, pero sin mordiente
Míchel insistió en que el partido estuvo bajo control durante muchos minutos, incluso frente a un Oviedo ordenado y sólido en bloque bajo. “La sensación es que hemos controlado el partido. El rival da la sensación de que se le puede hacer daño, pero hoy ha faltado zona 3”, explicó.
El análisis fue equilibrado: el Girona apenas concedió, pero tampoco generó lo suficiente. “Ellos han tenido una ocasión en una pelota parada y el gol. Nosotros tampoco hemos hecho muchas ocasiones”, resumió. “Hacer poco para ganar el partido cuando estás controlando el juego… es difícil de explicar, pero así es”, reconocía con frustración.
Uno de los mensajes más contundentes de la comparecencia llegó al hablar de objetivos. El técnico quiso aislar al vestuario del ruido exterior y fijó una meta concreta: “La atmósfera de fuera no la podemos controlar. Nosotros lucharemos por hacer 42 puntos, pienso que con esos puntos llegaremos al objetivo más importante del club, que es continuar en Primera división”.
Comparación con la primera vuelta y respeto al rival
Míchel también comparó el partido con el de la primera vuelta y valoró el crecimiento del Oviedo, aunque mantuvo su diagnóstico de control gerundense. “Hoy no he tenido la sensación de que el Oviedo estuviera por encima de nosotros en ningún momento”, aseguró.
Eso sí, admitió que el fútbol se decide por detalles: “En las ocasiones claras yo creo que hay una por cada lado y ellos han metido y nosotros no”.
Elogio a Cazorla y paralelismo con Stuani
Uno de los momentos más personales de la rueda de prensa llegó al hablar de Santi Cazorla, a quien el entrenador dedicó palabras de admiración. “El talento no se pierde. Siempre que le ves en el campo te alegras”, dijo, destacando su mentalidad competitiva pese a la edad.
Además, Míchel trazó un paralelismo con Cristhian Stuani: “Son jugadores que marcan el nivel de profesionalidad y de rendimiento de los equipos. Dos ejemplos muy claros de lo que es ser futbolista profesional”.
Por último, Míchel quiso transmitir calma sin caer en la complacencia. “Diecisiete jornadas quedan, son muchas. Ganar tres partidos seguidos te mete en la pelea”, recordó. Pero también avisó del contexto competitivo: “No hay rival fácil y no hay un rival que veas que ha bajado los brazos”.
El Girona abandona Asturias sin poder puntuar y con un mensaje de su técnico bastante claro: jugar bien ya no basta. Para asegurar la permanencia, hará falta algo que ante el Oviedo volvió a faltar: acierto en las áreas.