Gustavo Siviero, interino del Mallorca, a por el reto en Son Moix: "Queremos competir a la altura del compromiso y sorprender a la Real Sociedad"
Gustavo Siviero, entrenador interino del RCD Mallorca, compareció en la previa del duelo ante la Real Sociedad en el Estadio Son Moix. El técnico argentino habló de su conversación con el nuevo entrenador, Martín Demichelis, del compromiso del vestuario tras la salida de Jagoba Arrasate y de la ilusión con la que afronta la oportunidad de dirigir en Primera división

Siviero dirige al Mallorca ante la Real SociedadIMAGO
El Mallorca afronta una jornada delicada en LaLiga, marcada por la reciente salida de Jagoba Arrasate y la llegada de Martín Demichelis como nuevo técnico hasta final de temporada. Mientras el argentino toma contacto con la estructura del club, será Gustavo Siviero quien dirija al equipo este sábado ante la Real Sociedad en Son Moix. Una situación excepcional que el técnico asume con naturalidad, responsabilidad y un discurso centrado en el compromiso colectivo.
Una semana de transición sin dramatismos
Siviero reconoció que la semana no ha sido complicada desde el punto de vista emocional. “Cuando uno hace lo que le gusta, disfruta”, explicó, destacando la predisposición de la plantilla. El entrenador interino quiso subrayar el comportamiento de los futbolistas, a quienes definió como comprometidos y receptivos ante el cambio de escenario.
El aviso de que sería él quien dirigiría el partido llegó prácticamente sobre la marcha. “Sabéis cómo es esto”, comentó, dejando claro que dentro de la estructura del club todos están preparados para asumir responsabilidades cuando la situación lo requiere.
Conversación con Martín Demichelis
Uno de los puntos relevantes fue la llamada con el nuevo entrenador, Martín Demichelis. Siviero confirmó que el técnico argentino tuvo el gesto de contactarle personalmente. “Pudimos hablar”, señaló, describiendo la conversación como cordial y formal, centrada en presentaciones y primeras impresiones.
Más allá del contenido táctico, lo que destacó fue la energía con la que percibió al nuevo responsable del banquillo bermellón. “Está con muchísimas ganas, con muchísima energía”, afirmó, algo que considera fundamental en el contexto actual del club.
El vestuario, alineado con el momento
Preguntado por el estado anímico del grupo tras la destitución de Arrasate, Siviero evitó dramatizar. Explicó que ha encontrado a los jugadores “muy receptivos, muy colaborativos” y enfocados en el desafío inmediato. No hubo necesidad de discursos largos ni de apelaciones emocionales excesivas: la plantilla es consciente de la importancia del partido.
También confirmó que habló con Jagoba Arrasate. “Siempre ha tenido con nosotros un trato exquisito”, recordó, mostrando respeto por el técnico saliente y destacando el clima de profesionalidad dentro del club.

Qué Mallorca quiere mostrar
El margen para introducir cambios profundos ha sido mínimo. Siviero fue claro al respecto: “Es muy difícil hacer una revolución en tres días”. Sin embargo, sí han trabajado ciertos matices, especialmente en aspectos estratégicos como el balón parado y el análisis del rival.
El técnico considera que la Real Sociedad puede sufrir en determinadas situaciones, especialmente en acciones a balón parado y en el juego dentro del área. “Tenemos que pisar mucho el área rival y ponerlos en dificultad”, explicó, apuntando a una propuesta valiente pese al contexto.

Sorprender como ventaja competitiva
Siviero valoró positivamente que el rival no tenga una referencia clara sobre qué Mallorca encontrará. “Intentaremos sorprenderlo”, aseguró, confiando en la variedad de recursos ofensivos del equipo. La idea pasa por cortar los circuitos de juego del conjunto donostiarra y evitar que gane confianza con el balón.
El mensaje no fue revolucionario, pero sí coherente: competir al máximo nivel, minimizar errores y aprovechar las oportunidades.

Ilusión personal y sentido de pertenencia
A nivel personal, el técnico no ocultó su entusiasmo por dirigir en Primera división. “Es una enorme ilusión”, admitió, aunque dejó claro que siempre tuvo asumido su rol dentro del club. Se definió como “un hombre de club”, dispuesto a colaborar donde sea necesario.
No quiso alimentar especulaciones sobre una posible continuidad más allá de este encuentro. Su foco está exclusivamente en el presente. “Hemos trabajado como creíamos que teníamos que hacerlo para ganar el partido”, señaló, subrayando que la prioridad absoluta es sumar tres puntos.
Un partido con peso específico
Aunque evitó dramatizar, Siviero reconoció que la importancia del choque es evidente. Los jugadores son conscientes de lo que está en juego y no necesitan recordatorios constantes. La clasificación aprieta y cada jornada adquiere un valor mayor para lograr la permanencia.
El Mallorca afronta este duelo en un contexto de transición, pero con la intención de mostrar estabilidad competitiva. Entre la ilusión del interino, la nueva era de Demichelis y la necesidad urgente de puntos, el encuentro ante la Real Sociedad se convierte en mucho más que una jornada más.
En Son Moix no solo se pondrán en juego tres puntos. También se medirá la capacidad del grupo para responder ante la incertidumbre y transformar un cambio estructural en una oportunidad inmediata.