Budimir expulsó al 'Pirata' para mantener la fortaleza de El Sadar intacta más de cien días después
El delantero croata erró numerosas ocasiones claras de gol frente al Mallorca, pero apareció justo en el momento oportuno para que no se rompiera la racha osasunista como local

Ante Budimir, celebrando su gol ante el Mallorca.IMAGO
Ante el Mallorca pudo ser de los días que más ocasiones claras erró Budimir. Todavía no le había marcado a su ex y parecía que si iría sin conseguirlo visto lo visto en los noventa primeros minutos. Sin embargo, castigó al Mallorca cuando más duele, en el tiempo añadido. Con su tanto ante el conjunto bermellón ha superado ya al barcelonista Ferran Torres y ya es el cuarto en la lucha por el Pichichi de la liga española, donde 13 dianas.
Pero lo más importante es lo que consiguió para todo el equipo. Por que aunque Muriqi sumase un nuevo doblete y amenazara con destrozar la fortaleza de El Sadar durante todo el encuentro, acabó expulsando al 'Pirata' del feudo navarro dejándole claro que en El Sadar no se gana tan fácilmente.
Y es que, antes de recibir al conjunto balear, Osasuna ya encadenaba más de 100 días sin perder en casa. Concretamente, desde el pasado 22 de noviembre. Con este empate frente a los de Demichelis, el cuadro rojillo ya lleva un balance de cuatro victorias y tres empates. Sin duda, una racha que hace que el equipo de Alessio Lisci sea uno de los rivales más difíciles de batir en su estadio. Y si no que se lo digan al Real Madrid, que encajó una derrota en el minuto 90.

Pese a que no sumaron los tres momentos, la comunión vivida entre la parroquia rojilla y Osasuna al final del partido, no hace más que confirmar que en El Sadar viven uno de sus mejores momentos de la temporada. Y en este contexto de optimismo, algunos sueñan con Europa incluso, aunque en el club navarro quieren sellar la permanencia matemática lo antes posible, por eso ayer muchos de ellos se marcharon con una sensación agridulce, porque era una oportunidad inmejorable para dar un paso de gigante hacia ese objetivo.
¿Cuando comenzó el fortín de El Sadar?
Todo comenzó tras tocar fondo. El 22 de noviembre, Osasuna vivía su momento más delicado del curso ante la Real Sociedad. A pesar de adelantarse gracias al gol de Alejandro Catena y marcharse al descanso con ventaja, la segunda parte evidenció las carencias de un equipo sin alma. Brais Méndez, Gonçalo Guedes y Ander Barrenetxea firmaron la remontada visitante y dejaron a los rojillos muy tocados.
Sin embargo, aquella derrota supuso un punto de inflexión. La reacción llegó con dos triunfos consecutivos en casa ante el Levante UD (2-0) y el Deportivo Alavés (3-0). Frente al Levante, las bandas marcaron la diferencia con los goles de Víctor Muñoz y Rubén García.
Posteriormente, ante el Alavés, apareció el instinto goleador de Ante Budimir con un doblete, acompañado por el tanto de Raúl García de Haro. Aquellos partidos devolvieron la confianza a un vestuario que comenzó a mostrar los mimbres del actual momento.
El año 2026 arrancó con un exigente empate ante el Athletic Club (1-1). Rubén García abrió el marcador con un espectacular lanzamiento de falta directa, pero Gorka Guruzeta igualó en el minuto 71.
Semanas después llegó otra noche de carácter frente al Real Oviedo. Con 1-2 en el marcador en el minuto 68, Osasuna reaccionó: Budimir firmó su segundo gol de la tarde para empatar y, ya en el tiempo añadido, Víctor Muñoz apareció en el 92 para sellar una remontada que reforzó la convicción del grupo.
La solidez de El Sadar se puso realmente a prueba con dos visitas de máxima exigencia. Primero llegó el Villarreal CF, en un duelo que terminó 2-2 pese a que los rojillos se marcharon al descanso por delante gracias a los goles de Víctor Muñoz y Budimir.
Tres semanas más tarde aterrizó el líder, el Real Madrid, inmerso además en su eliminatoria europea ante el Benfica y con una racha de 15 años sin perder ante Osasuna. Budimir adelantó a los navarros desde el punto de penalti, pero Vinícius Júnior empató en el minuto 73. Cuando el empate parecía definitivo, emergió la figura de Raúl García de Haro: recortó dentro del área ante Raúl Asencio y firmó el 2-1 en el minuto 93, desatando la locura en un Sadar que volvió a rugir como en sus mejores noches.

Con esta dinámica, Osasuna nunca bajó los brazos ante un Mallorca que, hasta el minuto 87 ganaba por 0-2 en el marcador. Las dos expulsiones que se produjeron durante el partido hacían presagiar un tiempo de prolongación bastante amplio, por lo que era cuestión de recortar distancias antes de que finalizara el tiempo reglamentario para que Osasuna y El Sadar lo volvieran a hacer. Kike Barja inició la igualada en el 87' y Budimir la firmó en el 93'.