Almada exige máxima intensidad y efectividad antes de visitar a Osasuna: "Nos va a demandar muchísimo esfuerzo, muchísima concentración y juego"
El Real Oviedo viaja hasta Pamplona para enfrentar a Osasuna en un campo que siempre se presenta muy difícil. El técnico azulón, Guillermo Almada, asume las dificultades del contexto, pero reclama personalidad y concentración total en El Sadar para intentar salir del descenso

Almada analiza a OsasunaCORDON PRESS
Guillermo Almada compareció este viernes ante los medios de comunicación en la rueda de prensa previa al partido que el Real Oviedo disputará este sábado frente a Osasuna, correspondiente a la jornada 20 de LaLiga y que se jugará en el Estadio de El Sadar. El entrenador azulón analizó el estado del equipo, el mercado invernal y las claves de un encuentro que considera decisivo en el arranque de la segunda vuelta.
Desde el inicio, Almada transmitió confianza en su plantilla, pese a los contratiempos físicos y sanciones. El técnico aseguró que el equipo ha trabajado bien durante la semana y que la predisposición es positiva, con un objetivo claro: seguir creciendo y buscar la victoria apoyándose “a muerte” en el trabajo diario y en sus futbolistas.
Intensidad y efectividad como asignaturas clave
Uno de los puntos en los que más insistió el entrenador fue la necesidad de mejorar la intensidad y, sobre todo, la efectividad. Almada reconoció que el equipo ha hecho méritos para ganar en partidos anteriores, pero que en momentos concretos ha faltado acierto de cara a portería. “Generar es lo más difícil”, explicó, subrayando que ahora el reto pasa por convertir esas ocasiones en goles para dar un salto competitivo.
En ese sentido, valoró positivamente el trabajo defensivo del equipo, más allá de algunas distracciones puntuales que han tenido un coste elevado. La idea, remarcó, es mantener la solidez atrás y crecer en la definición para que el rendimiento colectivo se traduzca en resultados.
Un mercado donde predomina la incertidumbre
Almada no esquivó la influencia del mercado invernal, reconociendo que este periodo siempre genera incertidumbre en jugadores y cuerpos técnicos. Aun así, pidió habituarse a una situación que considera normal en el fútbol y competir al máximo pese a ese contexto, recordando que es una problemática común a todos los equipos.
En cuanto a los refuerzos, fue claro al señalar que cualquier incorporación en la posición de delantero centro debe ser “muy superior” a lo que ya tiene el equipo. El técnico se mostró conforme con los atacantes actuales, incluido Joaquín Delgado, y explicó que el foco del club está más puesto en reforzar las bandas y la posición de mediapunta, aunque admitió la dificultad de encontrar perfiles adecuados en invierno.
Problemas defensivos y confianza en la plantilla
La zona defensiva es una de las principales preocupaciones de cara al partido en El Sadar. Carmo está sancionado, Bailly difícilmente llegará y tanto David Costas como Dani Calvo han sido cuidados durante la semana por molestias físicas: “Carmo está suspendido, Bailly no creo que llegue para el partido, a David Costas lo estamos cuidando y Dani Calvo también está entre algodones, es complicado”. Pese a ello, Almada transmitió confianza en los jugadores disponibles y en alternativas como Oier Luengo, insistiendo en que todos cuentan mientras sigan entrenando con compromiso.

Sobre el rival, Almada destacó la fortaleza física de Osasuna, su capacidad para cerrar espacios, el poderío en el juego aéreo y la peligrosidad en las transiciones: “Es un muy buen equipo que nos va a demandar muchísimo esfuerzo, muchísima concentración y juego”. El técnico avisó de que será un partido que exigirá máxima concentración, esfuerzo y personalidad, y en el que el Oviedo deberá demostrar la evolución mostrada en las últimas semanas.
Todos los partidos, serán una final
Con el inicio de la segunda vuelta, Almada fue contundente: cada partido debe afrontarse como una final. Por la situación clasificatoria, el equipo no puede permitirse relajaciones. Ante Osasuna, el mensaje es claro: dar “no el cien, sino el doscientos por cien” y jugar como si fuera el encuentro más importante del año.
Finalmente, el entrenador valoró el esfuerzo del club en el mercado de invierno, reconociendo la dificultad de las negociaciones y el trabajo constante de todos los estamentos para intentar reforzar al equipo: “Son negociaciones difíciles y complicadas, no son sencillas de lograr, pero me consta que están involucrados muchísimas horas del día en la búsqueda de los jugadores que necesitamos”. Con ese escenario, el Real Oviedo viajará a Pamplona con la intención de competir al máximo y empezar la segunda vuelta con un triunfo de peso en sus aspiraciones de permanencia.