Enzo Maresca, al límite: el Chelsea evalúa un cambio urgente en el banquillo
El Chelsea vive horas decisivas en Stamford Bridge mientras el futuro de Enzo Maresca se define en medio de tensiones internas y resultados irregulares

El comienzo del año 2026 no ha sido el esperado para el Chelsea, uno de los clubes históricos del fútbol inglés. Lejos de la estabilidad deportiva y directiva que se proyectaba tras los éxitos recientes, la entidad londinense atraviesa horas decisivas marcadas por la incertidumbre en el banquillo y una creciente tensión interna. El nombre que centra todas las miradas es el del técnico italiano Enzo Maresca, cuya continuidad está seriamente en duda.
Un técnico cuestionado y un vestuario en alerta
Diversos medios británicos aseguran que la relación entre Maresca y la directiva blue se ha deteriorado de manera considerable. Las discrepancias en torno a la planificación deportiva, la gestión de la plantilla y la autonomía del entrenador han provocado un ambiente cada vez más insostenible en Stamford Bridge. Según informaciones recientes, el propio técnico estaría valorando seriamente dar un paso al costado ante la falta de respaldo institucional.
Las próximas 24 a 48 horas se perfilan como determinantes. De hecho, no existe certeza de que Maresca dirija al equipo en el exigente compromiso liguero frente al Manchester City, un duelo clave en la lucha por los puestos europeos.
Ausencias, silbidos y señales de ruptura
Uno de los episodios que más llamó la atención fue la ausencia del entrenador en la conferencia de prensa posterior al empate 2-2 ante el Bournemouth el pasado 30 de diciembre. Aunque inicialmente se habló de un problema de salud, periodistas especializados aclararon que el italiano se encontraba reflexionando sobre su futuro inmediato.

Además, el malestar se trasladó a las gradas. En encuentros recientes, Maresca fue abucheado por la afición, especialmente tras decisiones tácticas polémicas como la sustitución de Cole Palmer, uno de los futbolistas más determinantes del equipo.
Resultados irregulares y presión deportiva
En lo estrictamente futbolístico, el Chelsea ocupa actualmente la quinta posición de la Premier League, a una distancia considerable del líder Arsenal. El equipo solo ha conseguido una victoria en los últimos siete partidos, una racha que ha incrementado la presión sobre el cuerpo técnico.
Los empates ante Aston Villa y Bournemouth, sumados a derrotas anteriores frente a rivales de peso, han debilitado la confianza en el proyecto, pese a que hace apenas unos meses el equipo estaba cerca de la cima de la tabla tras una contundente victoria frente al Barcelona.
La directiva ya evalúa posibles reemplazos
Ante este panorama, la cúpula del Chelsea habría comenzado a explorar alternativas en el mercado. Uno de los nombres que gana fuerza es el de Liam Rosenior, actual entrenador del Estrasburgo, club asociado al grupo propietario BlueCo. Su desempeño en la liga francesa ha sido bien valorado por los dirigentes londinenses.
Se espera que en los próximos días se produzca una reunión de emergencia entre Maresca, los directores deportivos Laurence Stewart y Paul Winstanley, y el copropietario Behdad Eghbali, donde podría definirse el rumbo inmediato del club.

Un contraste con el éxito reciente
Resulta llamativo que esta crisis llegue poco después de uno de los períodos más exitosos del Chelsea en los últimos años. En 2025, el club conquistó la Conference League y el Mundial de Clubes, además de regresar a la Champions League, logros que parecían consolidar un proyecto sólido a largo plazo.
Sin embargo, el fútbol no concede treguas. Hoy, el futuro de Enzo Maresca, pese a tener contrato hasta 2029, pende de un hilo, y el Chelsea se enfrenta a una decisión crucial que podría marcar el rumbo de su proyecto deportivo en los próximos años.