El Sunderland rechaza la oferta del Chelsea, pero Xhaka presiona para volver con Xabi Alonso
El centrocampista suizo quiere reencontrarse con el técnico tolosarra en Stamford Bridge, pero los ‘black cats’ rechazan ocho millones de libras y exigen una oferta mayor

Granit Xhaka quiere volver a trabajar con Xabi Alonso y el Chelsea negocia con el SunderlandIMAGO
El Chelsea de Xabi Alonso empieza a moverse con una idea muy clara: no todo puede construirse solo con talento joven. El técnico español quiere liderazgo, experiencia y una voz que ya conoce perfectamente para ordenar el centro del campo. Por eso el nombre de Granit Xhaka ha entrado con fuerza en Stamford Bridge.
El problema está en Sunderland. La primera propuesta, cercana a los ocho millones de libras, no ha sido suficiente para desbloquear la operación. El jugador presiona para salir, pero su club no tiene intención de regalar a uno de los futbolistas que cambió el techo competitivo del equipo la pasada temporada.
Xhaka quiere volver a trabajar con Xabi Alonso
Según informa Fabrizio Romano, el Chelsea continuará esta semana las conversaciones con el Sunderland para intentar desbloquear el traspaso de Granit Xhaka. La postura del futbolista es importante: quiere unirse al proyecto de Xabi Alonso y estaría dispuesto a facilitar el movimiento para volver a trabajar con el técnico que mejor explotó su fútbol en el Bayer Leverkusen.
No es una petición cualquiera. Xhaka fue una pieza estructural en aquel Leverkusen campeón e invicto en Bundesliga. Con el tolosarra, el suizo no fue solo un mediocentro más, sino el jugador que daba sentido a la salida de balón, marcaba los ritmos y permitía al equipo vivir durante muchos minutos en campo rival.
El Sunderland no acepta ocho millones de libras por su capitán
La dificultad está en el precio. Ocho millones de libras no bastan para convencer al Sunderland. El club inglés fichó a Xhaka hace apenas un año procedente del Bayer Leverkusen en una operación que podía alcanzar los 17,3 millones de libras, por lo que aceptar ahora una cifra muy inferior tendría poco sentido deportivo y económico.
Además, el centrocampista no ha sido un fichaje menor. Llegó como un golpe de autoridad para un Sunderland recién asentado de nuevo en la Premier League y terminó convertido en capitán, líder y referencia del vestuario. Su impacto fue inmediato y el club no quiere perderlo salvo que la propuesta sea realmente convincente.
Los números que explican el interés del Chelsea en Xhaka
Las cifras del suizo en la Premier League ayudan a entender por qué Alonso insiste. En la pasada temporada, Xhaka disputó 34 partidos de liga con el Sunderland, marcó un gol y repartió seis asistencias. No es un centrocampista de grandes cifras goleadoras, ni lo necesita. Su valor está en otro lugar: orden, pase, lectura, liderazgo y capacidad para sostener al equipo en momentos de presión.
Su etapa anterior con Alonso refuerza todavía más la apuesta. En la Bundesliga 2023/24, Xhaka firmó un 92,72% de acierto en pases en juego, el segundo mejor registro del campeonato. No era una estadística decorativa: era la base de un Leverkusen que necesitaba precisión para mandar sobre el balón.
Una operación que cambia el plan del Chelsea
El posible fichaje de Xhaka también tiene una lectura interna. El Chelsea ha construido en los últimos años una plantilla muy joven, con contratos largos y apuestas de futuro. La llegada del suizo rompería parcialmente esa tendencia, pero respondería a una necesidad evidente: dar jerarquía al vestuario.
Xhaka no obligaría a renunciar al talento joven. Al contrario, podría ayudar a ordenarlo. Su presencia permitiría proteger a los centrocampistas de mayor proyección, liberar responsabilidades en la salida de balón y ofrecer a Alonso un puente entre la idea táctica y el campo.
El reencuentro entre Xhaka y Xabi Alonso depende del dinero
La operación no está cerrada y todavía queda distancia entre clubes. El deseo del jugador favorece al Chelsea, pero el Sunderland no ha llegado hasta aquí para aceptar una oferta baja. Si los londinenses quieren avanzar, tendrán que subir la propuesta.
El caso tiene todos los ingredientes de una negociación larga: un entrenador que aprieta, un futbolista que quiere moverse, un club vendedor que se siente fuerte y una cifra inicial insuficiente. La clave estará en saber hasta dónde está dispuesto a llegar el Chelsea por un jugador que cumplirá 34 años durante la próxima temporada.