Racismo, presiones y un escándalo que beneficia al Real Madrid

El Comité de Competición de la RFEF acordó dejar sin efectos disciplinarios la expulsión de Vinicius ante el Valencia, una decisión sin precedentes

José Antonio RiveroJosé Antonio Rivero
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Racismo, presiones y un escándalo que beneficia al Real Madrid
Momento de la agresión de Vinicius a Hugo Duro - UES

"Quiero dejar muy claro y denunciar que el Real Madrid no va a tolerar más incidentes e insultos racistas contra ninguno de nuestros jugadores. Para ello, es esencial cambiar radicalmente la estructura arbitral del fútbol en nuestro país, para que nunca se pueda hacer responsable del delito a la víctima que lo sufre, como está ocurriendo ahora", decía el Real Madrid este lunes en uno de los comunicados que sacó por lo ocurrido en Mestalla durante el partido entre el Valencia y el conjunto blanco.

Este martes, el Comité de Competición de la RFEF acordó dejar sin efectos disciplinarios la expulsión de Vinicius durante dicho encuentro, una decisión nunca antes vista en nuestro fútbol.

Según el acta de De Burgos Bengoetxea, Vinicius fue expulsado por "golpear con su brazo en el rostro de un adversario cuando el balón no estaba en juego, en una confrontación masiva de jugadores de ambos equipos. El jugador contrario no tuvo que ser atendido".

El Comité ha considerado que "las pruebas videográficas y gráficas aportadas" por el Real Madrid en sus alegaciones "desvirtúan la presunción de veracidad del acta arbitral", una decisión sin precedentes.

Hubiera sido entendible que Mamardashvili y Hugo Duro acabasen sancionados de oficio, pero lo que nadie se podía esperar, incluido el aficionado del Real Madrid, es que el Comité le quitase la tarjeta roja a Vinicius.

"Dejé claro lo del racismo y los insultos, pero creo que la expulsión no tiene nada que ver, pero ellos deciden. No sé si es un precedente, es 'impepinable' que hubo una agresión y me sorprende, una cosa no tiene nada que ver con la otra", decía Xavi minutos después de conocer la retirada de la sanción a Vinicius.

La temporada en la que salta el escándalo del 'caso Negreira' también vemos cosas como estas, donde se desvirtúa algo tan repugnante como unos hechos racistas y la lucha contra ello con decisiones arbitrales, en el césped y en los despachos, cuando menos sorprendentes.

No se le quitó la segunda amarilla a Baeza por mandar un mensaje al recientemente fallecido Llaneza, no se actuó en la negligencia del VAR en el partido entre el Cádiz y el Elche, no se sancionó al Espanyol por la invasión de ultras que intentaron agredir a jugadores del rival y así un largo etcétera. El agravio comparativo es gravísimo.

La campaña generada en torno a algo tan grave como el racismo se ha tergiversado para sacar rédito de ello, y eso es algo muy grave. En una sociedad dominada por el 'bien queda', han conseguido que el Comité y las instituciones piensen que Vinicius no podía ser expulsado después de los lamentables insultos recibidos, en lugar de separar una cosa de la otra y actuar como es debido.

Real Madrid y FC Barcelona no necesitan de este tipo de cosas para ganar porque tienen a los mejores jugadores y los mayores presupuestos, pero ya ni si quiere se esconden.