Alerta roja en el Real Madrid: Jude Bellingham se lesiona en el isquio y apunta a una baja prolongada
En el Santiago Bernabéu se encendieron todas las alarmas tras la lesión de Jude Bellingham, que tuvo que abandonar el partido ante el Rayo Vallecano en el inicio por un fuerte pinchazo en el isquiotibial izquierdo. A falta de pruebas médicas, el gesto serio del inglés y su salida entre lágrimas hacen temer una baja prolongada en un momento clave de la temporada para el Real Madrid

Bellingham se retira lesionadoIMAGO

R. Madrid
Rayo

En el Real Madrid se encendieron todas las alarmas en el minuto 9 del partido ante el Rayo Vallecano. En una acción aparentemente inofensiva, Jude Bellingham sintió un fuerte pinchazo en la parte posterior de su muslo izquierdo mientras se dirigía en carrera hacia la línea de fondo del Santiago Bernabéu. El inglés se echó de inmediato al césped, llevándose la mano a la zona del isquiotibial, consciente de que algo serio había ocurrido.
La imagen fue muy elocuente desde el primer instante. Bellingham no intentó continuar, giró la cabeza hacia el banquillo y pidió el cambio con gestos claros de dolor. Durante unos segundos de máxima tensión, el estadio quedó en silencio, mientras los servicios médicos blancos entraban a toda prisa para evaluar al centrocampista. Aunque la camilla se acercó, no fue necesaria: el jugador abandonó el terreno de juego por su propio pie, pero visiblemente cojeando y con lágrimas en los ojos, llevándose la camiseta al rostro.

El cuerpo técnico, encabezado por Álvaro Arbeloa, confirmó la sustitución poco después. El elegido para ocupar su lugar fue Brahim Díaz, que tuvo que ingresar al campo prácticamente sin tiempo para calentar. El malagueño asoma ahora como una de las alternativas naturales para cubrir la ausencia del inglés en las próximas semanas.
Posible lesión y plazos de recuperación
A falta de pruebas médicas oficiales, la lesión apunta a una posible rotura en los isquiotibiales izquierdos. Las sensaciones, tanto sobre el césped como en el vestuario, no fueron nada optimistas. En el mejor de los casos, se habla de una baja mínima de varias semanas; en el peor, el tiempo de recuperación podría alargarse más de un mes, dependiendo del grado de la rotura.
El contratiempo llega, además, en un momento especialmente delicado para Bellingham. El internacional inglés había sido uno de los nombres señalados por parte de la afición en la previa del encuentro, recibiendo algunos pitos junto a Vinícius Júnior. Una circunstancia que hace aún más amarga su retirada prematura del partido.
Una continuidad frenada
Se trata, además, del segundo problema físico importante de Bellingham en la presente temporada. El centrocampista ya se perdió el inicio del campeonato liguero tras someterse a una operación en el hombro izquierdo una vez finalizado el Mundial de Clubes disputado en Estados Unidos. Aquel parón le obligó a perderse las primeras jornadas de LaLiga y el debut en la Champions League, aunque desde su regreso se había convertido en un fijo absoluto en los planes del técnico.

De hecho, salvo el encuentro copero ante el Albacete, Bellingham lo había jugado prácticamente todo. Su importancia en el engranaje del Real Madrid es total, tanto por su peso ofensivo como por su capacidad para sostener al equipo en el centro del campo. Por eso, su lesión supone un duro golpe para un conjunto que afronta semanas decisivas en liga y competiciones europeas.
Ahora, el club blanco queda a la espera de las pruebas médicas que determinarán el alcance exacto de una lesión que llegó en los primeros compases del partido ante el Rayo Vallecano. Mientras tanto, en Valdebebas ya se asume que Jude Bellingham estará fuera de combate durante un tiempo.