Arda Güler desmiente las acusaciones de 'mobbing': "Siempre he considerado este lugar como una familia"
Arda Güler ha desmentido públicamente las acusaciones de 'mobbing' en el vestuario del Real Madrid tras las declaraciones de su exmentor Serhat Pekmezci. El internacional turco publicó un comunicado en redes sociales en el que defiende la unidad del grupo y asegura sentirse orgulloso de formar parte del club blanco
Arda Güler ha decidido hablar, y lo ha hecho de forma directa, sin intermediarios y públicamente. Después de que Serhat Pekmezci, su descubridor y exentrenador, asegurara en un medio turco que el joven talento sufría acoso interno por parte de la plantilla del Real Madrid, el futbolista ha salido al paso con un mensaje claro, directo y emocional.
En un comunicado difundido en sus redes sociales, el internacional con Turquía negó cualquier conflicto dentro del vestuario. “Desde mi primer día, he sido recibido con mucha calidez por todos en este club, y siempre he considerado este lugar como una familia”, escribió Arda Güler.
Un comunicado para frenar el ruido
Las palabras de Pekmezci, concedidas a Sports Digitale, habían generado un fuerte revuelo. El técnico llegó a afirmar que “Arda Güler está sufriendo mobbing” y que existía un grupo de jugadores con “ego muy alto” que no lo aceptaba.

El propio Güler respondió con serenidad y firmeza ante la denuncia: “Estoy extremadamente orgulloso de ser jugador del Real Madrid y deseo defender este escudo durante muchos años más”. Además, pidió explícitamente que no se diera crédito a comentarios o informes sobre el asunto.
El mensaje, más que una simple aclaración, fue una declaración de pertenencia. El joven centrocampista quiso cortar de raíz cualquier sospecha de fractura interna en un momento delicado, donde la destitución de Xabi Alonso colocó el foco sobre los jugadores del Real Madrid y una supuesta actitud de rebeldía.
Un crecimiento evidente esta temporada
En lo deportivo, Güler atraviesa su etapa más sólida desde su llegada al Santiago Bernabéu. Esta temporada ha sido titular en 27 encuentros, con tres goles y doce asistencias. Ha ganado peso en la circulación ofensiva y se ha convertido en un recurso creativo habitual.
Bajo la dirección de Álvaro Arbeloa, el turco ha encontrado continuidad, algo que le permitió dar un paso adelante tras un largo tiempo de adaptación. Su ambición también quedó patente en la eliminatoria de Champions League ante el Benfica, donde se marchó visiblemente molesto tras ser sustituido, una reacción que en un inicio se interpretó como señal de frustación, ahora es vista como parte del alma competitiva. Ese carácter fuerte, lejos de interpretarse como conflicto, es visto en el club como parte de su evolución.

Mensaje de unidad en un momento sensible
El contexto tampoco ayudaba. Entre la reciente retirada definitiva del proyecto de la Superliga y los debates sobre el liderazgo interno, cualquier chispa podía prender un incendio mediático en Chamartín.
Güler optó por apagarlo antes de que creciera. No señaló, no entró en polémicas y reforzó la idea de grupo. En un vestuario donde conviven figuras como Kylian Mbappé, Vinícius Júnior o Jude Bellingham, la convivencia y la competencia forman parte del día a día. Es por ello que el equipo quiso realizar una 'cena de conjura' donde reforzar la cohesión grupal.
Su respuesta no solo niega las acusaciones, sino que envía una señal interna: el joven turco quiere que el foco esté en el césped, no en los rumores. Y, por ahora, el asunto queda cerrado por su propia voz para dar paso a lo estrictamente deportivo.