La confesión de Castrín: "Estuve mal psicológicamente y este grupo humano me apoyó"
El emergente zaguero recuerda lo "duro" que fue llegar solo a Sevilla con 21 años, aunque está viviendo su mejor momento, consolidado con los mayores y siendo partícipe, con el inicio de la remontada ante el Espanyol, de la salvación del primer equipo: "Pensé que no se nos podía escapar"

El ex del Lugo gana un balón aéreo en presencia de Gudelj y Kike Salas.Lince
"Vi el carril, que nadie me entraba y no tenía pase claro. Vi el espacio, amagué al defensa a la desesperada y tiré. Sentí mucha euforia y me tuve que parar porque no podía ni respirar. Era mi primer gol en Primera división, jugándote lo que te estás jugando. Era mucha emoción y, a la vez, cansancio. Pero ese empuje del que hablamos siempre es lo que te saca y te impulsa. Verlo entrar es lo máximo. La adrenalina que te entra, ver que queda tiempo y que había que remontar". A Andrés Castrín, invitado esta semana al programa de SevillaFC+ 'El cubo', no se le borra de la cabeza su tanto al RCD Espanyol, que iniciaba una reacción que ha dado media permanencia a los blanquirrojos.
Para el emergente central gallego, que acaba en 2027 y está en trámites para renovar, era "el momento para dar el paso. Sabes que es un día grande y que la gente te va a ayudar. Hay que darles para que ellos también te den. Cuando bajas un poco físicamente y ves que no puedes, escuchas el ambiente y ves que no te puedes caer". Fue un día redondo en todos los sentidos: "Contra la Real Sociedad era lunes y mi familia no podía venir por el trabajo. Pero estábamos comiendo y el míster nos dijo que había una sorpresa. Yo pensé que podía ser la familia. Vi entrar a la de Örjan Nyland, pero pensaba que la mía no podría estar. Fueron entrando todos; no veía a los míos y me entró el bajón, pero vi entrar a mi padre el último. Pensé que esto no se nos podía escapar. Se hizo ocho horas de coche".
Su aterrizaje en el Sevilla Atlético
"Desde el primer momento me he sentido muy identificado. Esa entrega, ese sacrificio... Para mí, llegar aquí fue duro. No sabía si iba a aguantar y te planteas si merece la pena, porque te ves fuera de tu casa solo. Aquí hay un grupo humano muy grande y me ha apoyado mucho, pero soy muy familiar y es verdad que llegué ya con 21 años, pero te ves más consciente y más responsable que si llegas más joven. Estoy muy agradecido a Jesús Galván, porque estuve mal psicológicamente y siguió confiando en mí. Yo no me suelo guardar las cosas. Los compañeros saben que lo he pasado mal y me identifico mucho con el club, porque me han ayudado mucho".
"Salí de mi zona de confort para buscar un sueño"
"El fútbol son momentos y te tienes que subir al tren. Salí de mi zona de confort para buscar un sueño. Bernardo Cruz fue capitán del Sevilla Atlético y es un gran amigo. Me dijo que aquí es donde me iba a hacer futbolista. Vi que podía ser un buen sitio para aprender y, desde que llegué, he intentado aprovechar mi oportunidad".