Los primeros entrenadores tanteados por el grupo de Sergio Ramos si formaliza la compra del Sevilla
Las palabras de Luis García Plaza tras lograr la permanencia el pasado domingo sonaron a despedida anticipada y ahora trascienden algunos movimientos de teléfono que han ido adelantando desde Five Eleven Capital, siempre que sean capaces de formalizar el acuerdo de compra antes del 31 de mayo
El Sevilla FC selló el pasado domingo su permanencia matemática y con ella ha empezado un movimiento frenético que anuncia cambios en todo el organigrama de la entidad: reunión entre accionistas mayoritarios y Sergio Ramos para rubricar el acuerdo, ahora tiene hasta el 31 de mayo para formalizarlo; el anuncio oficial de la salida de Antonio Cordón, quien hace unas semanas que frenó la actividad como director deportivo; y ahora se supone que le toca al banquillo. Luis García Plaza siempre ha dicho que tenía contrato para la 2026/2027 si lograba salvarse; pero ya dijo en su presentación que ese contrato "tiene sus cositas" (vías de escape bilaterales) y en su última rueda de prensa el tono (tras su vuelta al campo) sonaba a despedida.
Las tres opciones tanteadas por los futuros dueños del Sevilla FC: Bordalás, Valverde y Marcelino
Era como si ya le hubiesen dicho que se iría, al igual que supuestamente lo hará la directiva al completo y el director deportivo que le fichó. Siempre que Five Eleven Capital complete la compra del Sevilla FC -aún hay voces relevantes que no las tienen todas consigo-, llegará con su propio director de fútbol, Marc Boixasa, y la renovación a priori tendrá continuidad en un banquillo en el que José Bordalás (Getafe CF) vuelve a ser un candidato factible y en el que han sido tanteados también otros dos entrenadores españoles 'top' que han anunciado sus respectivas salidas: Ernesto Valverde (Athletic Club) y Marcelino García Toral (Villarreal CF).
Así lo apunta una información adelantada esta pasada madrugada en el programa 'El Pelotazo' de Canal Sur Radio, donde aseguran que desde el fondo inversor que ejecutará esa compra con Sergio Ramos como principal cabeza visible tiene muy claro que el fichaje estrella y pilar esencial de su primer proyecto en el Sevilla FC debe ser el entrenador. Se busca una figura con vasto conocimiento de LaLiga española, carácter y características para encargarse de esa fase de cimentación de ese plantel llamado a ir creciendo luego, poco a poco y de manera sostenida.
Ernesto Valverde se tomará un tiempo sabático y Marcelino García Toral tampoco lo ve
No obstante, esas conversaciones de mero tanteo han servido para que los futuros propietarios sepan que no están por la labor Valverde ni Marcelino. Lo de Bordalás es otra cosa; ya que termina contrato el próximo 30 de junio y ya mostró plena predisposición a sentarse en el banquillo local del Ramón Sánchez-Pizjuán hace un año, cuando Víctor Orta y el propio José María del Nido Carrasco negociaron con el técnico alicantino, quien confiaba en que el presidente del Getafe CF mantuviese el pacto de caballeros de dejarle salir sin coste de traspaso si llegaba un gran club. Ángel Torres acabó asegurando que no entendía que el Sevilla FC fuese en estos momentos ese equipo 'top' y le definió como rival directo de los azulones.

La información que maneja ESTADIO Deportivo apunta a que el 'Txingurri' Valverde ha expresado a su entorno que necesita tiempo para limpiar la mente después del enorme desgaste que le ha dejado estos cuatro años en el Athletic Club, desde hitos como la Copa del Rey de 2024 o la clasificación para la Champions League 2026 hasta esta 25/26 llena de contratiempos de todo tipo, una irregularidad crónica y muy malos resultados que le han tenido en la segunda mitad de la clasificación en casi todo el curso.
Tampoco está por la labor Marcelino García Toral, un técnico que se caracteriza por ser muy exigente a la hora de negociar las circunstancias en las que llega a un club y que no deja de ser una opción arriesgada, por mucho que Monchi siempre le haya señalado como una de sus principales espinas. En la 2011/2012, el denodado trabajo del míster asturiano fue muy bien valorado en Nervión, a pesar de que fue despedido a los seis meses.