La posición del Sevilla con Almeyda tras el pésimo arranque de 2026: confianza, plazos y objetivo menor
El varapalo sufrido en el comienzo de 2026 no ha alterado la hoja de ruta de la directiva con el técnico en función de la altura del listón con el que se valora su trabajo, ajustado a la situación del equipo y a un objetivo de supervivencia

Almeyda se lamenta durante un partido de la presente campaña.CORDON PRESS
El proyecto de Matías Almeyda atraviesa por un momento extremadamente delicado tras truncarse de un plumazo las esperanzas depositadas en el mes de enero por los dos partidos consecutivos en casa.
Y es que tanto el técnico como la planta noble esperaban coger aire en el arranque del año en los enfrentamientos como local contra Levante y Celta, pero el efecto ha sido el contrario, con dos derrotas dolorosas, sobre todo la primera, y la sensación de que el equipo ha perdido la fe en sí mismo dentro de sus ya conocidas limitaciones futbolísticas. Así, ha despedido la primera vuelta en el decimocuarto puesto, con solo tres puntos de margen sobre el descenso.
Situación que empieza a ser preocupante, pero que, por ahora, no pone en riesgo la continuidad de Matías Almeyda. Ya, a principios de diciembre, justo después de la derrota en el derbi contra el Betis en el Sánchez-Pizjuán, ESTADIO Deportivo desveló que la confianza en el técnico argentino continuaba intacta, lo que no ha cambiado desde entonces a pesar de haber sumado solo siete puntos de los últimos 33 posibles con hasta ocho derrotas.
La directiva mantiene la confianza en Almeyda con un objetivo de perfil bajo
De este modo, la planta noble no se plantea bajo ningún concepto a día el despido de bonaerense, pues creen firmemente en una mejoría en los resultados que lo aleje lo suficiente del peligro y permita mantener al técnico como mínimo hasta final de temporada. Semanas atrás, en un encuentro privado, Del Nido Carrasco aseguró que lo que realmente le gustaría es que cumpla íntegramente su contrato de tres temporadas por la satisfacción que existe con su trabajo pese a los marcadores, conscientes de los recursos que han puesto a su disposición.
Así las cosas, la directiva nervionense admite que el objetivo a día de hoy del Sevilla 25/26 es salvar la categoría, y con dicha vara de medir se está valorando la labor de Almeyda. Por ende, hasta el momento, el entrenador continúa en la línea marcada por las circunstancias y se cree ciegamente en que se ganarán los partidos necesarios para no pasar apuros de aquí a final de curso.
El crédito de Almeyda, no obstante, no resulta infinito
Obviamente, si esta reacción no llega y la dinámica de derrota no cesa y hunde al equipo en la zona peligrosa, a los dirigentes no le quedará otra que tomar una decisión drástica, pero ahora mismo se considera como una opción desesperada. Y es que, al margen de que gusta la filosofía y la entrega del 'Pelado', el despido supondría un desembolso imprevisto para las maltrechas arcas y encontrar a un sustituto no sería nada sencillo.