La despedida perfecta de Marcelino: goleada, tercer puesto y homenaje
El técnico asturiano se marcha tras 298 encuentros en sus dos etapas en el banquillo, siendo el que más partidos ha dirigido al club en toda su historia: "Ha sido un guión perfecto"

Marcelino vivió un último partido redondo como entrenador del Villarreal.Imago

Villarreal
At. Madrid

Marcelino García Toral tuvo el final que soñó cuando decidió que su etapa en el Villarreal había tocado a su fin. El Villarreal cerró la temporada firmando una goleada incontestable ante el Atlético de Madrid (5-1), certificando el tercer puesto en LaLiga y convirtió La Cerámica en un escenario de homenaje permanente para el técnico asturiano, que puso así el broche de oro a una etapa ya imborrable en la historia del club amarillo.
El entrenador compareció tras el encuentro visiblemente emocionado y reconociendo que todo había salido exactamente como hubiera deseado. "Siento satisfacción y agradecimiento a todos. Especialmente a los jugadores por el espectáculo. Hemos rubricado la tercera posición y hemos ganado con contundencia a un rival directo. Ha sido un guion perfecto. Debo agradecer a todos por habernos hecho disfrutar de este bonito partido y este bonito final", confesó.
Homenaje para la historia
Horas antes del encuentro, el Villarreal quiso reconocer oficialmente la trayectoria de Marcelino incorporando un azulejo conmemorativo en el Passeig Groc, el paseo de la fama situado en los exteriores del estadio. El técnico asturiano, acompañado por Fernando Roig y Fernando Roig Negueroles, descubrió emocionado una distinción que simboliza el impacto de sus dos etapas al frente del equipo.
No es un reconocimiento menor. Marcelino se marcha como el entrenador con más partidos dirigidos en la historia del Villarreal, con 298 encuentros oficiales, además de haber liderado algunos de los mayores éxitos deportivos de la entidad: el ascenso de 2013, cinco clasificaciones europeas -tres de ellas para disputar la Liga de Campeones- y dos semifinales continentales y coperas.
El técnico no escondió la emoción por ese homenaje recibido antes de su último partido. "Ha sido un privilegio y debo agradecer eternamente a la directiva el reconocimiento que me han hecho. Es un honor haber recibido la distinción. Es algo que me ha emocionado. Estoy muy agradecido al presidente, a Fernando y a todos", señaló.

Una temporada histórica
Más allá de la despedida, Marcelino quiso poner en valor el enorme mérito de la campaña realizada por el Villarreal. El técnico calificó la temporada como "histórica" y destacó especialmente la capacidad competitiva de un equipo que ha logrado finalizar tercero en el campeonato, algo inédito para él como entrenador.
"Esta temporada tiene un mérito extraordinario y es histórica", aseguró el de Careñes, que admitió además que el contexto del partido favoreció que el Villarreal encontrara su mejor versión. "Ha sido un partidazo. Era el último de la competición y ha salido todo perfecto. Hemos visto el campo lleno, la afición volcada con nosotros desde el principio. El ambiente fue propicio para nosotros".
Marcelino también explicó que el Villarreal afrontó el duelo con una motivación superior a la de un Atlético ya habituado a pelear regularmente por esas posiciones. "Le hemos dado también más importancia al tercer puesto que el Atlético de Madrid, que están más acostumbrados. Ganar en casa y la forma de hacerlo contra un rival directo ha sido fenomenal", argumentó.
Además del resultado, el equipo amarillo cerró la campaña alcanzando registros goleadores históricos, una circunstancia que el técnico celebró especialmente por el crecimiento ofensivo mostrado durante todo el curso.
"El Villarreal es una parte importante de mi vida"
La comparecencia de Marcelino estuvo marcada por la emoción. El entrenador habló varias veces desde el sentimiento y dejó claro el vínculo profundo que mantiene con el club castellonense tras siete temporadas repartidas en dos etapas distintas. "El Villarreal es una parte importante de mi vida. Este club trabaja muy bien y por eso tiene grandes logros", reflexionó.

El técnico reconoció además que el final del encuentro le dejó una mezcla difícil de explicar. "Siento muchas cosas. Siento alegría, nostalgia, alivio, felicidad, orgullo, agradecimiento e incluso me siento un privilegiado. No es fácil estar siete temporadas en un club y que todas hayan sido exitosas", afirmó.
¿Una tercera etapa en Villarreal?
Cuestionado sobre la posibilidad de una futura tercera etapa en el banquillo amarillo, Marcelino dejó la puerta entreabierta, aunque admitió que resulta complicado imaginarlo. "Nunca se sabe, porque tampoco esperaba una segunda etapa, pero ahora es difícil plantearse esa tercera etapa", concluyó.
La Cerámica despidió así a uno de los entrenadores más importantes de su historia. Y lo hizo de la mejor manera posible: con fútbol, con una goleada, con la Champions asegurada y con una noche que pareció escrita para que Marcelino se marchara exactamente como merece una leyenda.