Hueco blanco

Las notas de los jugadores del Granada frente al Espanyol

Las notas de los jugadores del Granada frente al Espanyol
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Su último partido con la elástica nazarí. Salió en sustitución de Milla.
Paco GarcíaPaco García4 min lectura
Granada y Espanyol cerraban la temporada este domingo en el Nuevo Los Cármenes en un partido definitivo para los locales, que se jugaban todo el curso en 90 minutos, e intrascendente para un cuadro catalán que podía ser juez del descenso.

Las cuentas del Granada eran claras, ya que dependía de sí mismo y buscaba un triunfo que le permitiera certificar la permanencia en LaLiga Santander, algo que no pudo hacer en la pasada jornada al perder en el feudo del Betis (2-0).

En caso no de vencer, los rojiblancos también se salvaban si ellos empataban y no vencían el Cádiz en Vitoria al Alavés o el Mallorca en Pamplona a Osasuna, o si perdían y los hacía también el Cádiz o empata el Mallorca.

El entrenador del Granada, Aitor Karanka, recuperaba respecto al partido ante el Espanyol al lateral Sergio Escudero tras cumplir un partido de sanción y al extremo venezolano Darwin Machís, que estaba lesionado.

Los rojiblancos salieron con gran ímpetu en los primeros instantes, llegando la primera ocasión a los 45 segundos del inicio por parte de Luis Suárez, que no llegó a rematar un centro bajo de Antonio Puertas. La segunda, cuatro minutos después, la tuvo en sus botas Puertas que recortó y disparó cruzado para encontrarse con una gran respuesta de Diego López.

Conforme pasaba el tiempo, el Esapnyol intentaba estirarse y contaba ya al cuarto de hora con la posesión de la pelota. Sin embargo, el Granada sufrió el primer percance a la media hora de partido, ya que Luis Milla se tuvo que marchar aquejado de unas molestias en la parte posterior del muslo.

Antes del descanso, Jorge Molina tuvo la oportunidad de nuevo de adelantar a los suyos con un recorte antológico que ejecutó con un disparo potente despejado de nuevo por Diego López.

A la vuelta del entretiempo siguieron las malas noticias para el Granada, pues el Mallorca anotó el primer gol de la tarde en el Sadar. Después de esto, los nazaríes eran un manojo de nervios en manos de un Espanyol que amedrentaba poco a poco a los locales, nulos en ataque.

No le duraba nada la pelota al Granada ante unos pericos que hacían y deshacían a su antojo lo que querían ante los nervios rojiblancos y en todo esto llegó el final de temporada de Luis Suárez, que se marchó negando con la cabeza y supuso el final de un curso más que decepcionante.

A veinte minutos del final, Uzuni, que a su entrada revolucionó el partido, provocó un penalti por manos de Cabrera. Hernández Hernández se fue a verlo al VAR y decretó la pena máxima. Al lanzamiento se dirigió Jorge Molina, que a pesar de mostrar templanza, erró el penalti al lanzarlo directamente fuera. Le adivinó el lado de Diego López, pero no le hizo falta intervenir.

Inmediatamente después, llegó el gol del Cádiz en Vitoria a catorce para el final en Álava. Ese runrún llegó a Los Cármenes para poner aún más el pánico en el cuerpo a los nazaríes, incapaces de reaccionar ante todos estos acontecimientos.

A pesar del arreón final, la escuadra dirigida por Aitor Karanka no logró la tan ansiada salvación, y eso que era el que mejor lo tenía. Con una plantilla similar a la de Diego Martínez, el Granada ha bajado a Segunda división tres años después. Proyecto derruido.