Zverev responde a los que le recuerdan su pasado
El tenista alemán no quiere oír hablar de que es favorito en la final de Roland Garros y de la final que perdió ante Thiem en 2020

Alexander Zverev llega como favorito a la final de Roland GarrosImago
Alexander Zverev se enfrenta a su gran oportunidad. Si en los últimos años ha estado a la sombra de Alcaraz, Sinner o Djokovic, por segunda vez llega a una final como gran favorito y si en 2020 falló en aquella última instancia del US Open, esta vez no está dispuesto a hacerlo.
El tenista alemán se concienció tras la prematura eliminación de Jannik Sinner en este Roland Garros 2026 que ésta era su oportunidad. A la presión respondió centrándose en lo que podía controlar: su juego. Y eso le hizo superar con solvencia cada obstáculo que se ponía en su camino.
El último obstáculo es Flavio Cobolli, un tenista al que conoce bien, al que ha ganado en tres de las cuatro veces en las que se han enfrentado y que, como sus anteriores rivales, llega con el papel de víctima. Aunque, esta vez, se va a encontrar a un Zverev preparado.
“Es difícil comparar, en 2020 -ante Dominic Thiem- no me veía como favorito. Sinceramente, no veía a nadie como favorito. Ese fue exactamente el momento en el que tenía verdaderos problemas con mi saque y especialmente con el segundo saque. Sabía que mi servicio podía derrumbarse en cualquier momento. Esa es una diferencia que ahora sí noto por suerte para mí. Iba dos sets arriba, tenía un break de ventaja, saqué para ganar el partido... y no sucedió. Eso quedó en el pasado y no intento pensar demasiado en ello antes del domingo”, señala un Zverev al que le recordaron aquella final de Grand Slam que perdió y en la que no partía como 'víctima', como sí ocurrió en la que cedió en Roland Garros ante Alcaraz (2024) y en el Open de Australia frente a Sinner (2025).
Zverev, crecido antes de la final de Roland Garros
Alex Zverev no sólo llega confiado sino que llega crecido y asegura que nunca se vio sin opciones de ganar a los mejores, pese a que apenas hace un mes reconoció que estaba un escalón por debajo de Sinner y encajó una paliza en la final del Mutua Madrid Open, donde salió derrotado antes de empezar.

Para ello se agarra a que sus últimas finales de Grand Slam no están tan lejos en el tiempo, sino que las ha jugado en los dos últimos años. “No ha pasado tanto tiempo, la última fue el año pasado, así que no es un periodo tan largo. Durante la mayor parte del tiempo fui número 2 o número 3 del mundo, así que siempre sentí que podía volver aquí y que seguiría llegando a ellas", advierte antes de reconocer que, desde ese inicio de 2025 en el que llegó a la final en Melbourne no estuvo a su mejor nivel, aunque "sentía" que "volvería a encontrar" ese nivel.
Todo lo hablado anteriormente pasa a un segundo plano este domingo. Ahí espera Cobolli, que llega sin jugar desde el miércoles por la retirada de Matteo Arnaldi y que nunca se ha encontrado en la situación de jugar la final de un Grand Slam.
No se ve con ventaja sobre Cobolli
Zverev no se ve con ventaja por ello y, aunque la tuviera, no quiere pensar en ello. Sólo se fija en su juego, como lo ha venido haciendo ronda a ronda. "Es su primera final, así que estoy feliz por él por haber llegado hasta ahí. Lo único que puedo controlar es jugar un buen tenis, intentar mostrar mi nivel e intentar hacer las cosas correctas, eso es lo único que me importa", avisa.
"Creo que cuando juegas una final de Grand Slam no es tan difícil, porque significa que llegaste al máximo nivel del tenis, llegaste a la última etapa y es bonito compartirlo. Ambos queremos ganar e intentaremos ganar", sentenciaba el número tres del tenis mundial