Aplazado hasta septiembre el juicio al aficionado nervionense que llamó "mono" a Vinícius
Identificado y expulsado inmediatamente de su nómina de abonados por parte del club nervionense, el susodicho se enfrenta a una petición de un año y nueve meses de prisión por parte de la Fiscalía, aunque no se conocerá el fallo hasta después de verano

El lío que se montó en octubre de 2023 y la airada reacción del brasileño.IMAGO
El juicio contra el aficionado del Sevilla FC que se enfrenta a una petición fiscal de un año y nueve meses de cárcel por llamar "mono" al jugador del Real Madrid Vinícius Júnior durante un partido de hace dos temporadas en el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán se ha aplazado hasta el próximo 22 de septiembre, según informaron a EFE fuentes del caso. En esta vista, que estaba prevista para el próximo miércoles en la Audiencia Pronvicial de Sevilla, el procesado se enfrenta a dicha petición provisional de prisión por parte de la acusación pública por un posible delito contra la integridad moral.

Según el relato acusatorio del Ministerio Fiscal, los hechos tuvieron lugar en octubre de 2023, en un encuentro entre los nervionenses y los merengues en la capital andaluza, cuando el delantero brasileño habría recibido insultos racistas desde la grada por parte del procesado. Añade que, en el intervalo temporal de los minutos 83 a 86 del partido, cuando el investigado ocupaba su localidad en la grada de Gol Norte, próxima al terreno del juego, se dirigió al jugador de forma reiterada, insultándolo "con evidente desprecio al color negro" de su piel y profiriendo contra él gritos y gestos de menosprecio de carácter xenófobo.

Esto, señala, generó sentimientos de frustración, vergüenza y humillación, con el consiguiente menoscabo de su dignidad.Según la Fiscalía, las manifestaciones de menosprecio consistieron en concreto en simular los gestos que hacen los primates y reproducir gritando de forma repetida "mono", así como los sonidos "uh, uh, uh, uh", que imitan el chillido emitido por ese animal. Este tipo de aspavientos, recuerda la acusación pública, han sido proferidos en diversas ocasiones por grupos de aficionados de distintos países para ofender públicamente a futbolistas de color de piel negra durante el transcurso de un partido de fútbol.
Los hechos se desarrollaron ante los espectadores que presenciaban el partido de fútbol en el propio estadio y ante una audiencia importante de televisión, radio y medios de comunicación. LaLiga, que está personada en esta causa, ya trasladó en su momento al Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y a la Comisión Antiviolencia su denuncia sobre los gestos racistas de los que fue objeto el internacional brasileño. El Sevilla FC reaccionó y procedió a identificar al aficionado, quien fue expulsado del estadio y a quien se le aplicó el reglamento interno del club hispalense, como ya ocurriera con otro en el Carlos Belmonte de Albacete.
