El Barça depende de Punter y lo paga caro en Bolonia
El Barça no pudo ante un Virtus Bolonia que no quiso dejar pasar ni una, perdiendo de la forma más cruel posible: con un ajustado 85-80

Punter marca 27 puntos ante el VirtusX (@FCBbasket)
El baloncesto es, a menudo, un deporte de centímetros y de estados de animo. Y si no que se lo digan al Barcelona que tuvo que vivir las dos caras de la moneda en apenas cuarenta minutos en el SuperTennis Arena de Bolonia. Al final, un ajustado 85-80 que deja a los azulgrana con la miel en los labios ante un Virtus que no quería bajo ninguna circunstancia perder este partido.
Punter intenta salvar al equipo
En Europa, no basta con tener al mejor pistolero si el resto de la tropa no mantiene el fuego. Y eso se ha explicado con el dominio de Kevin Punter, que comenzó haciendo un auténtico monólogo al comienzo del encuentro. El escolta firmó una actuación maravillosa, con 27 puntos que mantuvieron al Barça con vida hasta el último suspiro. Bajo su mando, el primer cuarto fue un recital ofensivo (20-28) que silenciaba a una Bolonia que no encontraba respuesta a la fluidez catalana.
Sin embargo, la Euroliga es una carrera de fondo, no un sprint. Lo que siguió al primer cuarto fue uno de esos cortocircuitos que ya empiezan a preocupar. El Barça se quedó sin ideas, permitiendo que la Virtus se creciera desde la defensa. Los parciales del segundo y tercer cuarto fueron una losa demasiado pesada. El equopo se desconectó, perdió el rebote y dejó que Belinelli y Shengelia hicieran daño hasta poner un preocupante 68-57 al final del tercer periodo.
El orgullo salió a flote
Cuando todo parecía visto para sentencia, emergió de la nada la fuerza. Sacando fuerzas de la flaqueza, el Barcelona firmó un último cuarto de infarto. Con un parcial de 13-23, los catalanes retomaron hasta ponerse a un solo punto. Fue una agonía de posesiones cortas y de nervios de acero. Pero hoy, la moneda no quiso salir cara. Un 85-80 que deja una sensación agridulce, ya que el equipo tiene alma para remontar las situaciones imposibles, pero le sigue faltando el instinto asesino para cerrar los partidos cuando el ambiente se vuelve irrespirable.

Ahora toca lamerse las heridas. Los 27 puntos de Kevin Punter han sido a lo que los azulgranas se han agarrado, pero no se puede depender de una sola persona para tirar de todo el equipo. El estadounidense ha tenido una actuación exquisita, pero al resto de sus compañeros les ha faltado la garra necesaria para afrontar esta Euroliga que no deja ni un minuto de respiro.