Xavi Pascual no aguanta más y marca una línea roja a Joan Laporta para evitar su dimisión
El de Gavà abre la puerta a su marcha mientras espera que el club dé un verdadero paso al frente para contar con un proyecto ganador a partir del próximo curso
Se estaba viendo venir. Cuando Xavi Pascual firmó para volver al Barça lo hizo con dudas. Aunque semanas antes deslizó que siempre estaría dispuesto a regresar al banquillo blaugrana, conocer de primera mano la realidad del club y cómo a nivel económico-deportivo había serias limitaciones –cero fichajes hasta la siguiente temporada–, le hicieron pensárselo hasta el punto de que no pocos señalaron que las negociaciones estaban rotas. Finalmente selló un compromiso hasta junio de 2028, uno que está ahora más que en entredicho; y no lo decimos nosotros, sino él mismo.
Tras caer estrepitosamente contra Panathinaikos en el Palau Blaugrana, el de Gavà mostró una enorme decepción. "Está claro que es un partido que tenemos que olvidar lo antes posible. Han sido muy superiores a nosotros en todas las facetas del juego y tenemos que recuperarnos y pensar en lo siguiente", comentaba nada más acabar.
Si bien se daba por hecho su tristeza, lo que nadie esperaba es que discurso pasase de 'esto es lo que hay' a avisar que es posible que no siga en el equipo el próximo año, lo cual queda ahora en el aire a la espera de que se cumplan las condiciones que ya conocen en el conjunto de la Ciudad Condal, puesto que van en consonancia a las expresadas hacer meses cuando firmó el contrato.
Xavi Pascual no se anda con rodéos
"Cuando termine la temporada será el momento de hablar de muchas cosas y explicar muchas cosas. Habrá tiempo de hablar, pensar y analizar. Veremos dónde estamos, dónde estaremos y si estaremos", afirmaba en rueda de prensa para después subrayar que no ha sido lapsus alguno. "He dicho exactamente lo que quería decir".
De este modo, Xavi Pascual deja claro que no quiere más excusas, sino un serio compromiso para dar forma a un proyecto deportivo que le permita aspirar a todo la próxima temporada. Tal y como señalan diversos medios, esa es la línea roja que marca a Joan Laporta para continuar en su puesto más allá del 30 de junio. Luego, por supuesto, hay letra pequeña y cosas concretas, como posiciones en la pista, que entiende indispensable mejorar. Y sí, apuntamos claramente al puesto de pívot.
La gota que colma el vaso a la espera de un giro radical
Sin haber llegado a estar plenamente contento en momento alguno, desde EFE recalcan que la decepción del entrenador catalán con el club ha ido en aumento con el paso de las semanas, siendo su punto de inflexión el momento en el que certifica que no se va a fichar a nadie para suplir la grave lesión de Nico Laprovittola.

Aunque en estos momentos la relación entre club y técnico no pasa por su mejor momento, Pascual sigue confiando en que el panorama cambie de cara a la campaña 2026-27, una para la que en principio el presupuesto de la sección pasará de 28 a 35 millones de euros. ¿Será así? No lo sabemos, pero lo que es seguro es que a Xavi Pascual no le queda un gramo de paciencia.