El Alavés acelera por Ángel Pérez ante la salida inminente de Carlos Vicente
El Deportivo Alavés, con Carlos Vicente a un paso del Birmingham City, ha activado el mercado para cubrir su vacío y negocia el fichaje de Ángel Pérez desde la SD Huesca, una operación que permitiría al Alavés reaccionar con rapidez tras perder a uno de sus jugadores más decisivos
Días de intenso movimiento en el Deportivo Alavés por el final del mercado de fichajes invernal. La salida de Carlos Vicente rumbo al fútbol inglés está prácticamente cerrada y el club vitoriano no quiere esperar a que el vacío sea evidente para actuar. La dirección deportiva entiende que el momento obliga a anticiparse y ya ha activado una operación para amortiguar un adiós que deja huella.
El extremo, de 26 años, atraviesa el mejor tramo de su carrera, con 10 goles y 3 asistencias en 25 partidos. Su peso en el juego del Alavés ha sido determinante y su marcha, más allá del impacto deportivo, supone una señal clara de que el mercado entra en una fase decisiva en Mendizorroza.
Carlos Vicente, un adiós en el punto más alto
Las negociaciones entre el Alavés y el Birmingham City están en fase final. El traspaso se cerraría por una cifra cercana a los ocho millones de euros, una cantidad relevante para el club babazorro en pleno mercado invernal. El jugador ya se prepara para viajar a Inglaterra y completar los últimos trámites.

El salto a la Championship llega en el mejor momento posible para Vicente. Su crecimiento ha sido sostenido, su influencia evidente y su nombre había entrado en el radar de varios clubes. El Birmingham ha sido el que ha dado el paso definitivo, con un proyecto ambicioso y un contrato de larga duración que seduce al futbolista.
Para el Alavés, la operación supone una pérdida deportiva importante, pero también una inyección económica que permite maniobrar. La prioridad ahora es clara: encontrar un perfil que, sin ser un calco, pueda ofrecer desborde, profundidad y amenaza desde la derecha.
Ángel Pérez, el elegido para cubrir el vacío
En ese escenario aparece Ángel Pérez, futbolista de la SD Huesca. Según ha avanzado Matteo Moretto, el Alavés negocia su incorporación y estaría dispuesto a pagar traspaso para sacarlo de El Alcoraz.
Pérez, de 23 años, no es un extremo puro, pero sí un jugador capaz de ocupar esa banda. Su posición natural es la de carrilero diestro, con recorrido y proyección ofensiva. Esta temporada ha disputado 21 partidos oficiales con el Huesca, con 3 goles y 2 asistencias, alternando el lateral y el extremo con regularidad.
Su perfil encaja por versatilidad y por margen de crecimiento. En el Alavés valoran especialmente su capacidad para adaptarse a diferentes contextos tácticos y su facilidad para incorporarse al ataque.
De promesa a oportunidad de mercado
El recorrido de Ángel Pérez explica el interés. Durante su cesión en el Rayo Cantabria, filial del Racing, firmó números llamativos: 10 goles y 10 asistencias, actuando con libertad y confianza. Ese rendimiento aceleró su progresión y llamó la atención de varios clubes.
De vuelta en el Huesca, su impacto ha sido más discreto en cifras, pero no en influencia. Ha sido una pieza útil y recurrente, ganando minutos en Segunda división y demostrando que puede competir en un nivel superior. No es casualidad que el Alavés haya movido ficha con rapidez.
Según ha apuntado Ángel García, la operación podría resolverse mediante el pago de la cláusula, lo que situaría al jugador directamente en Primera división tras un ascenso meteórico en apenas medio año.
Una reacción medida ante un mercado exigente
El Alavés asume que sustituir a Carlos Vicente no será inmediato ni exacto. Pero la llegada de Ángel Pérez responde a una lógica clara: juventud, proyección y capacidad para crecer dentro del equipo. No se busca un nombre, sino una solución funcional.
Con la operación de Vicente a punto de cerrarse y la de Pérez avanzando, el club vitoriano trata de transformar una pérdida en oportunidad. El mercado, inmerso en su última semana, no concede pausas y Mendizorroza lo sabe: reaccionar a tiempo puede marcar la diferencia en una segunda vuelta que se presenta exigente.