El Atlético de Madrid no lo pierde de vista por dos buenas razones: "Yo no pienso mucho en eso"
Adrián Niño disfruta en las filas del Málaga en Segunda división, pero el club colchonero tiene en su mano tanto la posibilidad de recomprarlo si explota como de hacer caja en caso de una futura venta

Adrián Niño firmó hasta 2030 con el Málaga. IMAGO
Tras cinco temporadas en las filas del Atlético de Madrid, adonde llegó en edad juvenil, Adrián Niño hizo las maletas el pasado verano. En su momento fue una de las grandes 'perlas' de la Academia. Pero dar el salto a un conjunto de la exigencia del colchonero nunca ese sencillo y a sus 21 años el delantero gaditano ha apostado por abrirse paso en Segunda división con la camiseta del Málaga. Aunque desde el Metropolitano siguen muy pendientes de su evolución.
Los números de Adrián Niño en el Málaga
Aunque una lesión le lastró durante varias semanas a comienzos de curso y no ha conseguido hacerse con un sitio fijo en el once, sus números no son malos. Suma seis goles en 20 partidos en la Categoría de Plata y otro más en la Copa del Rey. Pero, por encima de todo, el internacional sub 21 siente que en La Rosaleda ha encontrado el sitio perfecto para impulsarse hacia la elite, soñando con el ascenso.
Rechazó otra ofertas en verano
"Me siento muy bien, muy contento. Disfrutando mucho del año. Tenía ofertas de muchos equipos, pero mi preferencia era venir a Málaga por lo que representa la ciudad y la afición. No tenía dudas en estar aquí. Es un sitio donde uno se adapta solo, muy fácil", ha asegurado el de Rota en una entrevista concedida al diario As, donde se ha referido al hecho de que aún siga estando bajo el paraguas del Atlético de Madrid.

Los derechos que conserva el Atlético de Madrid
En concreto, su traspaso se cifró en cerca de 500.000 euros, pero la entidad rojiblanca se reservó un 50% de sus derechos de cara a una futura venta. Además, si explota de blanquiazul, dispone de varias cláusulas de recompra para poder recuperarle, aunque Adrián Niño prefiere centrarse en el presente. "Se puede tener esa visión de que confían en mí. Yo no pienso mucho en eso. Tenemos algo muy bonito en el Málaga por delante y no quiero pensar en el futuro. Vine a Málaga con la mentalidad de que fuera un año bonito y, por qué no, estar más tiempo", afirmó el atacante, que firmó con el conjunto andaluz hasta 2030.
Un espectacular curso en el juvenil rojiblanco
Echando la vista atrás, además, el gaditano recuerda qué sintió al fraguarse su fichaje por el Atlético de Madrid. "Terminó un torneo de Andalucía. Mis padres no estaban, se habían ido, y me quedé con un compañero. Yo era el más pequeño, tenía 15 años. Y mis padres no venían, no venían… y cuando llegaron y me lo contaron, me quedé en shock. Yo estaba en el Sanluqueño y no me esperaba un salto tan grande", confesó, guardando grandes recuerdos de la campaña en la que firmó 36 goles en 33 partidos con el juvenil colchonero.
Fernando Torres, su "padre futbolístico"
"Fue un año que disfruté mucho y que me recuerda a esta temporada. Estaba el equipo muy unido, con un gran ambiente. Tuve la mala suerte de no jugar en los últimos tres meses por lesiones, pero lo que fue el resto de la temporada, pude disfrutar mucho", apuntó, deshaciéndose en elogios hacia Fernando Torres, uno de sus entrenadores en esa etapa formativa y el que más le marcó sin duda.
"Siempre he dicho que ha sido mi referente porque aprendí mucho de él en mi año de juveniles. Y también el año pasado, aunque de diferente forma. Es mi padre futbolístico. He aprendido y disfrutado mucho. Como entrenador se nota que sabe mucho, que ha estado mucho tiempo en el fútbol. Lo transmite mediante el conocimiento y es capaz de transmitirte esa competitividad", destacó.

El debut de Julio Díaz... y el suyo ante el Leganés
De aquella camada de canteranos, ahora ha dado el salto al primer equipo el lateral zurdo Julio Díaz, a quien Adrián Niño augura muchos éxitos. "Mi Julito. Estuve varios años con él y sabía que era carne, no solo de debutar, sino quedarse en el primer equipo porque es un avión. Si está centrado, puede meter la cabeza ahí", apuntó.
Él también tuvo la oportunidad de estrenarse a las órdenes de Diego Simeone la pasada campaña, en LaLiga ante el Leganés, y guarda aquel recuerdo como oro en paño. "Estaba tranquilo porque me sentía preparado si me tocaba. Entré, miraba a los lados y tenía jugadores de talla mundial, que habían sido incluso campeones del mundo. Me dije: ‘ya que estoy aquí jugando, voy a intentar hacerlo bien’. Pude disfrutar el tiempo que tuve. Es verdad que no ganamos, pero cumplí un sueño", sentenció.