Diego Capel: "Mi día a día era hablar con mi madre y llorar como una magdalena"
El exfutbolista andaluz vuelve a hablar sobre su pasado en La Masía, donde llegó a tener depresión por estar alejado de su familia

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Diego Capel es uno de los muchos buenos futbolistas que ha dado la cantera del Sevilla FC, donde vivió la mejor etapa de su carrera. El de Albox destacaba por su velocidad y desborde, conquistando dos copas de la UEFA con el equipo de Nervión, en el que debutó con tan solo 16 años y formando parte de la época dorada del club. Tanto fue así que su alto nivel de juego le generó comparaciones con otros grandes futbolistas que empezaban a despuntar por aquel entonces, generando la mítica portada de ESTADIO Deportivo que dio la vuelta al mundo en la que se compara su momento con el de un muy joven Messi y Cristiano Ronaldo.
Antes de triunfar en Sevilla, Capel se fue a la famosa Masía del FC Barcelona con solamente 12 años, una decisión que marcó su vida, y no sólo deportivamente.
El exfutbolista ha contado en varias ocasiones lo mal que lo pasó tras marcharse a la ciudad condal, algo que ahora ha recordado en una entrevista con el podcast Offsider.
"Me cambió la vida en seis meses. Yo, de estar en un ambiente familiar, con amigos de toda la vida, que al final yo me dedicaba a estar con mis amigos por la calle, paso a verme en La Masía, estar al lado de Iniesta, de Víctor Valdés, que en ese momento estaban en el Juvenil A y Víctor estaba en el filial. En seis meses estaba en una residencia, en La Masía, jugando al futbolín allí, sobre todo la historia que tiene, de donde han salido tantos jugadores...", comienza explicando Capel.
Tan radical fue el cambio para Diego Capel que acabó sufriendo depresión pese a su corta edad. "Lo pasé mal. A los seis meses me dio una depresión porque echaba de menos a mi familia. Y yo siempre lo digo cuando me han preguntado por este caso, que yo no era muy partidario, y con esa edad, de que uno salga de su ambiente familiar; creo que ahora lo hacen de manera diferente. Ahora la gente que va con esos niños se lleva a la familia ya; ya va muy bien preparada. Pero yo siempre lo digo, estoy eternamente agradecido. Allí me trataron muy bien, como una familia. Allí al final vives y están pendientes de ti 24 horas, pero sí, yo en ese momento sentía que no era mi momento o que para mí el futbol a lo mejor estaba en un segundo plano porque necesitaba el calor de mi familia y decidí volver a Almería. Yo en esa época pensaba que no valía nada", confiesa.
"Mi padre me dio un móvil para llamarlo, que era una cacharra, pero el que tenía para llamar a mi madre. Y ese era mi día a día, llegar por la noche a hablar con mi madre y llorar como una magdalena. Y a los cinco o seis meses decidí volver a mi pueblo", concluye Diego Capel.