Ansu Fati, cazado en Balaídos viendo el Celta-Sevilla... ¡con la camiseta local!
El delantero, propiedad del FC Barcelona y cedido este año en el Mónaco, presenció el partido en un palco con la elástica del centenario del equipo, en una imagen que no tardó en hacerse viral; su visita no obedece en principio a ningún rumor de mercado sino a una visita a su amigo Ilaix Moriba

Ansu Fati estuvo presente en Balaídos viendo el partido entre el Celta y el Sevilla.Imago
¿Qué opinión merece al celtismo ver a Ansu Fati en Balaídos con la camiseta de su equipo? La escena se produjo este sábado y dejó una imagen de lo más curiosa y comentada en Vigo. El atacante del FC Barcelona, cedido esta temporada en el Mónaco, fue 'cazado' en la grada del estadio vigués viendo el partido entre el cuadro local y el Sevilla... y además lo hizo luciendo la camiseta negra del centenario del club.
La inesperada fotografía se toma en un momento en el que el nombre del internacional español vuelve a moverse alrededor del mercado. Tanto el Celta como el Sevilla FC han mostrado interés en el fichaje de este futbolista en el pasado y ahora parece que vuelve a ser una figura de cierta relevancia futbolística después de años marcados por las lesiones. Al menos esta temporada ha conseguido recuperar sensaciones en la Ligue 1.
La explicación de su visita a Balaídos
La presencia de Ansu en Balaídos, eso sí, tenía una explicación mucho más sencilla que no obedece en principio a ningún rumor de mercado. El delantero acudió a Vigo para acompañar a Ilaix Moriba, uno de sus mejores amigos desde la etapa de ambos en la cantera del Barça. Los dos coincidieron en La Masia y mantienen una relación muy estrecha desde entonces.
De hecho, Ansu siguió el partido desde el palco que Ilaix tiene en la tribuna baja del estadio y celebró como el que más el gol del centrocampista hispano-guineano que terminó dando al Celta la clasificación para la próxima Europa League.
Evidentemente, la imagen no tardó en hacerse viral. Primero por las fotografías captadas en Balaídos y después porque el propio Ansu subió a sus redes sociales varios vídeos siguiendo el encuentro. En Vigo no tardaron en fantasear con la posibilidad de verle algún día defendiendo la camiseta celeste.

Un fichaje complicado para el Celta
La realidad económica, sin embargo, parece muy lejos de esa posibilidad. Aunque el nombre de Ansu Fati ha aparecido varias veces relacionado con el Celta durante los últimos años, su salario continúa siendo inasumible para el club gallego.
Además, el futuro del delantero parece ahora mirar hacia otro tipo de operaciones. El Mónaco dispone de una opción de compra cercana a los 11 millones de euros después de una campaña en la que Ansu ha vuelto a sentirse futbolista. El atacante ha firmado 12 goles en 30 partidos oficiales y, sobre todo, ha conseguido encadenar continuidad física, algo que llevaba años persiguiendo.
Un viejo anhelo del Sevilla
Aun así, su nombre también vuelve a sonar con fuerza en Sevilla. En Nervión siguen pendientes de la posible entrada de Five Eleven Capital en la propiedad del club. El peso que tendría Sergio Ramos dentro del nuevo proyecto ha disparado los rumores alrededor de varios fichajes de impacto. Y uno de los nombres que más ilusiona es precisamente el de Ansu Fati.
Y no es casualidad. El delantero mantiene un fuerte vínculo emocional con el club de Nervión. Llegó siendo un niño a la cantera hispalense después de que su familia se instalara en Herrera procedente de Guinea-Bisáu y fue allí donde empezó a llamar la atención antes de marcharse al Barcelona con apenas diez años. Su padre, Bori Fati, ha reconocido incluso públicamente que le gustaría ver a su hijo regresando algún día al Sánchez-Pizjuán.
Sin embargo, hasta ahora, la operación había sido prácticamente imposible. Tanto por el coste económico como por las tensas relaciones institucionales entre Sevilla y Barcelona en los últimos años.
En cualquier caso, su imagen celebrando el gol del Celta -de su amigo Ilaix, por cierto-, tenía una explicación mucho más lógica y sencilla que no deja demasiado lugar a la fantasía, al menos por ahora...