Una reconocible hoja de ruta en el Celta de Vigo
El cuadro gallego, por segunda vez en su historia, encadena clasificación europea con una receta en la que la cantera, tanto en el banquillo con Claudio Giráldez como en el campo con los jugadores, es una cuestión fundamental

Claudio Giráldez, manteado por sus jugadores.Imago
Las casualidades en el mundo del fútbol no existen, o son limitadas. El hecho de que el Celta de Vigo consiguiera hace unos días su segunda clasificación para la Europa League de manera consecutiva es un ejemplo de ello. No hay más que tener perspectiva y ver la historia del club para darle el valor que merece y encontrar las razones de ese éxito.
Para empezar el Celta de Vigo tiene una hoja de ruta definida. La entidad celeste ha trazado una estrategia visible a cualquiera que se pare a analizar. Una idea de fútbol y de apuesta por el talento joven, en muchos casos fabricado en la propia factoría de la cantera, que supone el núcleo central del equipo.
Apuesta por la cantera desde el banquillo con Claudio Giráldez
Desde el propio entrenador Claudio Giráldez. La apuesta del club por alguien joven contrastaba cuando llegó con su antecesor, alguien de la experiencia de Rafa Benítez. Giráldez no tenía ese poso, pero sí un interesante conocimiento de la cantera y los jugadores jóvenes del Celta que, con el paso de los meses, han ido poblando el primer equipo de su mano.
Claro que el simple conocimiento de la cantera no valdría. Claudio Giráldez ha demostrado conocimientos y preparación para un banquillo de Primera que exige respuestas futbolísticas y gestión de grupo. También hambre por dar un pasito más en el Celta de Vigo y trasladar sus aspiraciones al club de su corazón, el que siente. Fue un equipo reconocible y con sello de entrenador.
La presencia de Giráldez en el banquillo es una decisión de club valiente, que se une de la mano a la determinación por la juventud de sus jugadores. Habitualmente en el mundo del fútbol se mira a los canteranos en momentos de crisis, pero el Celta, dentro de su plan, lo ha hecho consciente de que existe talento en su cantera y que hay un técnico en el primer equipo capaz de darles su sitio y espacio. La fórmula ideal.
Ramillete de canteranos del Celta en las alineaciones
No hay más que mirar las alineaciones del Celta de esta temporada para encontrarse un ramillete de jugadores jóvenes, algunos de ellos desconocidos hasta no hace tanto tiempo. Javi Rodríguez, Sergio Carreira, Javi Rueda, Miguel Román, Pablo Durán, Hugo Sotelo, Hugo Álvarez.... No ha supuesto una merma para el equipo, más bien todo lo contrario para dar un aporte extra con sello propio.

Luego esa presencia canterana ha sido hábilmente mezclada con futbolistas experimentados, como Marcos Alonso, Starfelt o los también canteranos, aunque de otras generaciones, Borja Iglesias y la leyenda Iago Aspas. Ellos han puesto ese punto de oficio necesario también para suplir el que le faltaba a los jóvenes futbolistas.
Una interesante receta, intencionada en la citada hoja de ruta, que ha llevado al Celta a instalarse en los puestos nobles de la clasificación por dos temporadas consecutivas. Antes únicamente en la época de Víctor Fernández -fueron hasta cuatro seguidas- el cuadro gallego había engarzado presencias europeas. Un señal de que no existe la casualidad, sí la causalidad en la idea de Celta.
Margen de mejora en el Celta de Vigo
No supone esta situación que no exista margen de mejora ni que el trabajo del Celta esté hecho. Ni mucho menos. Necesita mejorar situaciones en momentos claves y mantener la ambición para instalarse por un período más largo en la zona noble de la clasificación. Por ejemplo que haya una tercera clasificación europea consecutiva.

Por los actores, la continuidad de Claudio Giráldez en el banquillo o la renovación de Iago Aspas, un símbolo que siempre aporta para el equipo celeste dentro y fuera del terreno de juego, apunta a que la dirección se mantiene. El tiempo quitará o dará razones pero el Celta dibuja una hoja de ruta reconocible.