Éder Sarabia se emociona antes del Girona - Elche: "Queremos quedar en la historia de este club"
El técnico franjiverde pide calma, hambre y control emocional en Montilivi, donde el Elche necesita puntuar para sellar la permanencia en Primera División

Éder Sarabia habla en la previa del Girona - ElcheElche CF vía X (@elchecf)
El Elche CF se juega la temporada en Montilivi. El equipo franjiverde visita este sábado al Girona FC en la jornada 38 de LaLiga EA Sports con una cuenta clara: puntuar para asegurar la permanencia sin depender de otros resultados. En la previa, Éder Sarabia dejó un mensaje de confianza, emoción y responsabilidad antes de una final que puede marcar el futuro inmediato del club.
El técnico vasco, que no podrá sentarse en el banquillo al estar sancionado, aseguró que el equipo llega “muy bien” después de una victoria “trascendental” ante el Getafe y defendió que el Elche ha dado un paso adelante en el tramo decisivo del campeonato. Para Sarabia, el partido exigirá controlar “absolutamente todos los detalles”.
Sarabia pide calma y hambre para la final del Elche en Girona
Éder Sarabia no quiso esconder la magnitud del encuentro. El Elche llega con 42 puntos, una cifra que en muchas temporadas habría significado la salvación, pero que en esta Liga obliga a competir hasta el último minuto. Por eso, el entrenador insistió en la necesidad de mezclar ambición y cabeza fría.
El técnico utilizó varias palabras clave para definir lo que necesita su equipo: convicción, calma, frialdad, hambre y deseo. Sarabia entiende que el partido no se decidirá únicamente desde el fútbol, sino también desde la gestión emocional.
El Elche controlará los otros resultados, pero sin perder el foco
Sarabia reconoció que el cuerpo técnico y los jugadores han hablado sobre cómo gestionar la información que llegue desde otros partidos: “Seguramente en el banquillo haya algún móvil, pero tampoco queremos que haya seis móviles, que haya un mercadillo y una locura”.
Para el entrenador, los factores externos “van a influir” porque no es lo mismo jugar una jornada 10 que una jornada 38 con la permanencia en juego. Por eso, el cuerpo técnico ha trabajado durante la semana posibles escenarios emocionales: nervios, sobreexcitación, noticias de otros campos y momentos de sufrimiento.
Girona y Elche, dos equipos hechos para atacar
El técnico franjiverde también analizó al Girona, un rival al que definió como un equipo “con muchas variantes” y con capacidad para llevar la iniciativa. Sarabia espera un partido atractivo desde el punto de vista táctico: “Son dos equipos que estamos construidos y tenemos la esencia de atacar y de buscar la portería contraria”.
El entrenador del Elche destacó que su equipo deberá saber leer bien el encuentro en cada momento. También advirtió de la calidad individual del Girona, especialmente en nombres como Azzedine Ounahi y Cristhian Stuani.
El vestuario llega casi al completo para Montilivi
En lo físico, el Elche llega con buenas noticias. Sarabia confirmó que la plantilla está prácticamente disponible, salvo Adam Boayar y Yago Santiago. Grady Diangana fue cuidado durante la semana tras el enorme esfuerzo ante el Getafe, pero entrenó con normalidad y estará listo.
También están disponibles Héctor Fort, Rafa Mir y Aleix Febas. El técnico destacó especialmente el compromiso de jugadores con experiencia y jerarquía: “Lo de mañana es otro paso en esa misma dirección”.
Sarabia lamenta que no haya pantalla gigante para la afición del Elche
Uno de los asuntos que más molestó al técnico fue la negativa de LaLiga a permitir una pantalla gigante para que los aficionados del Elche pudieran seguir el partido juntos. Sarabia fue claro y defendió que el fútbol debe estar más cerca de la gente.
El entrenador explicó que entiende que no se permita algo así de forma habitual, pero considera que una ocasión tan concreta merecía mayor flexibilidad. Más aún cuando solo unos 400 aficionados ilicitanos podrán estar en Montilivi.
Una permanencia para “volver a hacer historia” con el Elche
La parte más emocional de la rueda de prensa llegó cuando Sarabia habló de lo que significaría salvar al Elche. El técnico se mostró agradecido por el cariño recibido y reconoció una conexión especial con el club, la ciudad y la afición: “Queremos quedar en la historia de este club y de esta ciudad para siempre”.
Sarabia recordó una enseñanza de Quique Setién, quien le inculcó la importancia de valorar los lugares a los que uno llega y ayudarles a crecer, sin pensar únicamente en la carrera personal.
El entrenador vasco aseguró que tanto él como su familia son felices en Elche y que afrontan esta final con responsabilidad, pero también desde la ilusión. El reto es enorme: puntuar en Montilivi, resistir la presión y cerrar una permanencia que tendría sabor histórico.