Enfrentamiento entre Osimhen y Lookman en la victoria por goleada de Nigeria
El contundente 4-0 ante Mozambique en la Copa de África clasificó a la Selección nigeriana para cuartos de final, aunque dejó una imagen incómoda: un enfrentamiento entre Victor Osimhen y Ademola Lookman que obligó al vestuario y al seleccionador a intervenir para evitar que el conflicto eclipsara el triunfo deportivo

Tensión entre Lookman y Osimhen en la Copa ÁfricaCORDON PRESS
Nigeria avanzó con autoridad a los cuartos de final de la Copa de África tras golear 4-0 a Mozambique, confirmando su condición de uno de los equipos más sólidos del torneo. Sin embargo, la sensación que dejó el partido fue agridulce. Al dominio futbolístico se le sumó una escena de tensión interna que, aunque no tuvo consecuencias inmediatas en el marcador, sí encendió las alarmas alrededor del grupo.
Con el encuentro prácticamente resuelto y el 3-0 ya en el marcador, Victor Osimhen y Ademola Lookman protagonizaron un cruce de palabras que no pasó desapercibido. El delantero del Galatasaray reclamó airadamente un pase que no llegó, visiblemente frustrado por no poder completar su triplete. Lookman, autor de un gol y dos asistencias, salió en defensa de la jugada y le recordó que ya había marcado dos tantos. La discusión fue breve, pero intensa y captada por las cámaras.
Un cambio que enfrió el partido y al delantero
El capitán nigeriano, Wilfred Ndidi, fue el primero en intervenir para rebajar la tensión, colocándose entre ambos y pidiendo calma. La escena, sin embargo, dejó huella. Apenas cinco minutos después, el seleccionador Eric Chelle decidió sustituir a Osimhen por Moses Simon, no sin antes pedirle explícitamente que se tranquilizara. El ‘9’ nigeriano se marchó directo al vestuario, sin participar en la celebración colectiva posterior sobre el césped.
Ese gesto alimentó el ruido alrededor de una Selección que, pese a su buen rendimiento, ya venía bajo escrutinio tras no lograr la clasificación para el Mundial de 2026. En un torneo que ha elevado las expectativas, cualquier fisura interna adquiere una dimensión mayor.
El vestuario actuó como cortafuegos
Tras el encuentro, los protagonistas intentaron apagar el incendio. Lookman, elegido jugador del partido, restó importancia al incidente y subrayó el carácter competitivo del equipo. “Ganamos 4-0. Victor es nuestra estrella, un delantero top. No hay ningún problema entre nosotros, es solo fútbol. Es mi hermano”, afirmó ante los micrófonos.
Ndidi reforzó ese mensaje desde su rol de líder. Reconoció que hubo tensión, pero la enmarcó en la ambición del grupo. “Queríamos más. Cuando dos jugadores quieren lo mismo en un momento así, puede pasar. Lo hablamos en el vestuario y todo quedó claro. Estamos unidos”, explicó.
Por su parte, el seleccionador, Eric Chelle, optó por una postura firme y reservada. Evitó entrar en detalles y dejó claro que cualquier asunto interno se gestionará lejos del foco mediático. “No necesito explicar lo que pasó ni lo que pasará. Todo lo que ocurre en el grupo se queda en el grupo”, zanjó en rueda de prensa, marcando territorio y protegiendo a sus futbolistas.
Osimhen, talento y temperamento bajo la lupa
El episodio ha reactivado las críticas hacia Osimhen en Nigeria, donde su carácter explosivo ya ha generado debate en el pasado. Algunos medios incluso especularon con la posibilidad de que el delantero abandonara la concentración, una hipótesis que desde el entorno de la Selección se ha tratado de desmentir. Lo cierto es que, en lo deportivo, su torneo está siendo positivo: dos goles y una asistencia, participando en casi todos los minutos del equipo.
Nigeria sigue viva y con argumentos para aspirar a todo en la Copa África. El desafío ahora no es deportivo, sino emocional. Mantener la cohesión del grupo será esencial para seguir avanzando, porque, en los torneos largos, las grietas internas suelen pesar más que cualquier rival.