Míchel tras la importante victoria del Girona pone el objetivo en la salvación: “Los 21 puntos los tenemos que ganar nosotros en el campo”
Míchel Sánchez destacó la madurez competitiva del Girona tras imponerse al Mallorca y salir del descenso. El técnico valoró la actuación colectiva, el crecimiento táctico del equipo y el papel clave de Thomas Lemar, además de mostrar cautela con la posible lesión de Ounahi en un triunfo que refuerza la confianza del equipo de cara a la segunda mitad de la temporada

Míchel fija el objetivo del Girona en la salvaciónCORDON PRESS

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El Girona firmó en Son Moix una de sus victorias más significativas de la temporada. No solo por los tres puntos, que permiten al equipo abandonar los puestos de descenso, sino por la imagen ofrecida ante un rival incómodo y con virtudes que, sobre el papel, no favorecían al conjunto catalán. Así lo subrayó Míchel Sánchez en la rueda de prensa posterior al encuentro, satisfecho por el rendimiento global de sus futbolistas.
El técnico insistió en que el triunfo no se explica desde las individualidades, sino desde el compromiso colectivo. Para Míchel, el Girona dio un paso adelante en competitividad, en lectura de partido y en solidez mental, aspectos que habían penalizado al equipo en anteriores jornadas. La victoria, además, refuerza la idea de que el camino para lograr la permanencia pasa por crecer desde dentro y consolidar una identidad reconocible.
Lemar, una pieza clave en la segunda vuelta
Uno de los nombres propios del partido fue Thomas Lemar. El francés completó una gran actuación y recibió elogios claros por parte de su entrenador. “No se lo tiene que cargar el equipo a la espalda Lemar. El equipo tiene que competir junto y hoy lo hemos hecho. Y Thomas Lemar ha hecho un partidazo”, afirmó Míchel, dejando claro que su impacto va más allá de lo puntual.
El técnico recordó que el francés ha estado condicionado por dos lesiones importantes que le han impedido tener continuidad. Ahora, con mayor ritmo y confianza, su peso en el equipo es creciente. “Es un jugador muy importante para nosotros. Ahora está dando pasos adelante y para la segunda vuelta es un jugador que necesitamos mucho”, subrayó, destacando su capacidad para dar pausa, interpretar espacios y facilitar la superioridad en la salida de balón.
En contraste, Míchel se mostró prudente respecto al estado de Ounahi. “De Ounahi no lo sé. He visto un tuit que me ha pasado mi hijo, pero el club no me ha dicho nada. No sé qué ha pasado”, explicó, reconociendo que podría tratarse de una lesión y que habrá que esperar para conocer el alcance real.
Un partido que exigió ajustes constantes
El desarrollo del encuentro obligó al Girona a adaptarse. Míchel explicó que el plan inicial funcionaba hasta que el Mallorca modificó su estructura ofensiva. “El partido estaba bien y se ha complicado cuando ha salido Mateo Joseph, con doble punta”, relató. Ante ese escenario, el técnico optó por una línea de cinco defensores para proteger mejor el área y minimizar el impacto del juego aéreo.
La gestión de los cambios estuvo condicionada por el contexto. La ausencia de Axel Witsel restó fortaleza en el balón parado defensivo y la falta de profundidad sin Vanat limitó algunas opciones. “Después el penalti ha hecho que el equipo necesitara cambios, pero he visto que cuatro minutos, salir en esta situación, en frío, es difícil”, explicó Míchel, justificando por qué no ejecutó todas las modificaciones que tenía previstas.
Pese a ello, el Girona supo resistir y mantener el control emocional del partido incluso cuando el rival apretó. Esa capacidad de adaptación fue uno de los aspectos más valorados por el entrenador.
Un Girona más completo y competitivo
Para Míchel, la victoria en Mallorca representa el partido más completo de la primera vuelta. “Por la sensación, por el juego, por la defensa, por todo”, resumió. Más allá de la clasificación, destacó un cambio de mentalidad en los duelos y en la defensa sin balón, un déficit recurrente durante la temporada.
Salir del descenso es solo un paso. Míchel lo dejó claro: el objetivo sigue siendo alcanzar los 42 puntos. “Los 21 puntos los tenemos que ganar nosotros en el campo”, sentenció. El Girona ha encontrado una base más sólida. Ahora, el reto es darle continuidad.