Arrasate admite un paso atrás del Mallorca tras caer ante el Girona en Son Moix

La derrota frente al Girona dejó un sabor amargo en el Mallorca y su entrenador, Jagoba Arrasate, que reconoció errores tácticos, desajustes colectivos y una sensación de oportunidad perdida. El técnico asumió su parte de responsabilidad y llamó a reaccionar de inmediato para cerrar la primera vuelta con mejores sensaciones

Arrasate admite un paso atrás del Mallorca tras caer ante el Girona en Son Moix

Arrasate repasa la actuación del Mallorca ante el GironaCORDON PRESS

Pablo RivasPablo Rivas 5 min lecturaSin comentarios
Mallorca

Mallorca

Finalizado1 - 2

Girona

Girona
GolVedat Muriqi91' (p.)
GolV. Tsygankov 25' GolV. Vanat 63' (p.)

El Mallorca no logró aprovechar una jornada que se presentaba clave para tomar aire en la clasificación. La derrota ante el Girona en Son Moix supuso, en palabras de su propio entrenador, un claro retroceso en la dinámica del equipo. Jagoba Arrasate compareció visiblemente contrariado en sala de prensa y fue directo en su análisis: el Mallorca falló, especialmente en el primer tiempo, y pagó caro sus desajustes ante un rival que supo manejar mejor el partido.

El técnico bermellón reconoció que su equipo nunca llegó a sentirse cómodo durante la primera mitad, ni con balón ni sin él. La falta de robos, las malas distancias entre líneas y la incapacidad para hacer daño en ataque marcaron un arranque muy por debajo de lo esperado. Aunque recordó que ambos equipos dispusieron de ocasiones claras, Arrasate admitió que el Girona fue superior y llevó el peso del juego con mayor claridad.

Un primer tiempo que condicionó todo

El origen de los problemas, según explicó el entrenador, no estuvo en un bajón físico, sino en una mala colocación colectiva. “Cuando no estás bien ajustado, llegas tarde y parece que te falta intensidad”, reconoció. Las distancias mal medidas provocaron que el equipo sufriera en los duelos y ofreciera facilidades a un Girona que supo encontrar siempre a un hombre libre en salida de balón.

Arrasate detalló cómo la estructura del rival les descolocó desde el inicio. La salida de tres del Girona obligó al Mallorca a presionar con varios hombres arriba, pero esa presión no fue efectiva. “Al final hay un jugador libre que encuentran muy fácil”, explicó, señalando especialmente las dificultades para ajustar referencias cuando jugadores como Vanat y Lemar abandonaban su zona para recibir entre líneas.

Reacción insuficiente tras el descanso

El paso por vestuarios trajo una versión algo más reconocible del Mallorca. El equipo logró jugar más tiempo en campo rival y empujar al Girona hacia su área, pero el partido se volvió cuesta arriba con acciones muy concretas. El gol del empate anulado a Takuma Asano por fuera de juego y el posterior gol visitante terminaron de inclinar el encuentro.

Pese al empuje final y a acabar el partido cerca del área rival, Arrasate reconoció que no fue suficiente. “Hemos terminado en el área de ellos, pero no ha sido suficiente”, resumió. El técnico incidió en que estos partidos se deciden por detalles y que el equipo necesita mayor fortaleza mental para no desconectarse cuando el rival domina fases del juego.

El error individual y el respaldo a Leo Román

Uno de los focos estuvo en la actuación del guardameta Leo Román, señalado en el primer gol encajado. Arrasate fue claro al respecto, pero también protector: “Es nuestro portero y lo tenemos que animar”. Admitió que no fue su mejor día y que esa acción normalmente la habría resuelto, aunque también recordó que realizó una buena parada en la segunda mitad.

Además, explicó que en la última jugada del partido hubo un choque muy duro que dejó secuelas físicas tanto para el portero como para Muriqi, ambos atendidos por brechas.

Autocrítica, mercado y reacción inmediata

Cuestionado por el mercado de fichajes, el entrenador fue tajante: no es momento de pedir refuerzos tras un mal partido en casa. Arrasate insistió en que su responsabilidad pasa por sacar más rendimiento a la plantilla actual y no confiar en que dos o tres incorporaciones solucionen los problemas. “Sería un error pensar eso”, advirtió.

El balance final fue duro, incluso a nivel personal. Arrasate confesó sentirse frustrado y reconoció su parte de culpa en el planteamiento. “Cuando hacemos un partido así y perdemos, ahora mismo no me aguanto ni a mí mismo”, concluyó con sinceridad.