Hueco blanco

CD Tenerife 3-1 Málaga CF: Sin atisbos de mejora y con todo en contra

Los de Guede nada pudieron hacer ante el conjunto insular, al mal juego se le sumó la expulsión de Bustinza y un penalti inexistente de Juanfran.

CD Tenerife 3-1 Málaga CF: Sin atisbos de mejora y con todo en contra
CD Tenerife - Málaga CF - CDTenerife
José Antonio RiveroJosé Antonio Rivero11 min lectura

El Málaga CF y Pablo Guede se la jugaban este lunes en Tenerife. Por ahora, el apoyo al entrenador argentino ha sido unánime dentro del club, tanto la directiva como los jugadores han defendido al técnico, algo que no comparte una buena parte de la afición.

Pablo Guede apostó por su 4-4-2 clásico con Manuel Reina en portería, defensa para Juanfran, Bustinza, Escassi y Javi Jiménez, centro del campo formado por N'Diaye y Febas en el doble pivote, junto a Álex Gallar y Villalba en las bandas, y arriba repiten Fran Sol y Rubén Castro.

Por parte del Tenerife, los once elegidos de Ramis fueron: Juan Soriano, Alexandre, Borja Garcés, Carlos Ruiz, Aitor Sanz, Waldo, Enric Gallego, Mellot, Sipcic, Teto y Nacho.

Comenzó el encuentro con posesión para los locales, quienes no dudaron en lanzarse sobre la portería de Reina.

Durante los primeros compases de partido se vio a N'Diaye meterse entre los centrales para intentar sacar el balón cuando el Málaga tiene la pelota y para defender con cinco, dejando ver un sistema 5-3-2, en lugar del 4-4-2 que en principio iba a disponer Pablo Guede sobre el césped.

El partido ejemplifica muy bien el miedo de ambos equipos a cometer un error. Muy tímidas las llegadas de los dos. Un centro de Juanfran a los cuatro minuto de juego fue el primer acercamiento malaguista.

La primera jugada de peligro llegó en el minuto 7 de partido para el Málaga, cuando Álex Gallar disparó desviado una falta sobre Villalba.

Tan solo un minuto después respondió el Tenerife forzando un saque de esquina que acabó en un disparo de Waldo que se marchó lejos de la portería de Reina.

A los 10 minutos de juego, una perdida de balón del Málaga en el centro del campo generó otro acercamiento local, el cual acabó con un remate muy desviado de Borja Garcés. En la siguiente jugada, Febas alcanzó línea de fondo y su centro no fue rematado por nadie del conjunto malagueño.

Los dos equipos llegaron al primer cuarto de hora de partido con muy poco fútbol y sin generar peligro. Un partido con mucho en juego y con los futbolistas conscientes de ello.

En el 17' de la primera mitad marcó en propia puerta el Málaga CF. Waldo llegó a línea de fondo, la puso atrás para Enric Gallego y Javi Jiménez desvió la pelota a la red, aunque el disparo del ariete local iba a portería, por lo que el tanto se lo dieron a él. Se adelantaban así los locales y le tocaba remar a los malagueños.

Waldo, el más activo del partido, intentaba buscar un nuevo cambio de ritmo ante Bustinza y acabó cayendo dentro del área tras un forcejeo con el central vasco, aunque no fue lo suficiente para señalar penalti.

El Málaga lo intentaba mediante Rubén Castro, que disparó desde la frontal del área en el minuto 22, aunque su tiro salió rozando el palo derecho de la portería defendida por Juan Soriano.

Los de Guede inclinaban el campo al lado derecho del campo, con las subidas de Juanfran, aunque sin mucho acierto.

A los dos equipos les costaba tener la posesión de la pelota y cuando la tenían no eran capaces de generar ocasiones. Algo más acertado estaba el Tenerife, que a la media hora de juego tuvo una nueva ocasión con un disparo de Borja Garcés desde fuera del área que se marchó desviado.

No le duraba nada la pelota al Málaga y el Tenerife cada vez llevaba más el tiempo del partido, intentándolo con disparos lejanos siempre que podían, aunque sin mucho éxito.

Estaba muy desordenado el Málaga, con Rubén Castro lejos del área, Bustinza incorporándose al ataque y N'Diaye quedándose a cerrar. Los de Pablo Guede no solo no generaban nada si no que transmitían sensación de impotencia.

Javi Jiménez pudo disparar en una de sus incorporaciones al área en el minuto 40 del choque, un disparo que repelió Juan Soriano y que terminó rematando alto Rubén Castro. Pero el Tenerife respondía rápido. Un balón largo fue bajado por Enric Gallego, que disparó a la media vuelta por encima de la portería defendida por Manolo Reina.

El empate de los malagueños llegó en el 42', cuando un balón suelto en el área fue enganchado por Álex Gallar, anotando el 1-1 y dando tranquilidad a los andaluces.

Con empate a uno llegaban al descanso ambos equipos, con más posesión del Málaga CF pero poco efectiva, mientras que el Tenerife tenía menos la pelota pero daba más sensación de peligro.

Se reanudó el partido sin cambios por parte de ninguno de los equipos, aunque Alfred N'Diaye saltó al césped con un aparatoso vendaje en su muslo derecho.

Empezó bien el Málaga la segunda mitad. Un centro de Juanfran acabó en córner y este en un balón al área al que no llegó por poco N'Diaye. La segunda parte arrancó como terminó la primera, con un Málaga que controlaba la pelota y el Tenerife esperando la oportunidad para lanzarse a la contra.

La primera ocasión del segundo tiempo llegó por parte de los locales. Un pase magistral de Teto no acertó a rematar Enric Gallego en el punto de penalti, perdonaba así el 2-1 los tinerfeños.

En el minuto 53 llegó la primera cartulina amarilla del encuentro, vista por Unai Bustinza por una entrada a Waldo Rubio. Esa falta fue colgada por Nacho al área y acabó en saque de esquina después de la indecisión de Manolo Reina. Lo seguía intentando el Tenerife, que tuvo unos minutos de agobio sobre la portería visitante.

Otro centro al área malagueña fue despejado por N'Diaye, aunque su cabezazo fue hacia su propia portería y Reina tuvo que emplearse a fondo para sacar la pelota. La presión del Tenerife era máxima y en el 57 fue expulsado Bustinza por una falta en la frontal del área. El central vasco, que volvía de lesión, recibió dos cartulinas amarillas en menos de cinco minutos.

Pablo Guede reaccionó a la expulsión con cuatro cambios de golpe, dando entrada a Loren, Juande, Pablo Chavarría y Genaro por Álex Gallar, Fran Sol, Villalba y Rubén Castro.

El Tenerife también aprovechó la interrupción de los múltiples cambios malagueños para dar entrada a Pablo Larrea e Iván Romero.

Lo intentó Loren, nada más entrar, con un disparo en el minuto 65 que atrapó abajo, sin problemas, Juan Soriano.

Teto estuvo muy cerca, en el minuto 70, de adelantar a los locales. Un gran centro desde la derecha fue rematado por el futbolista del Tenerife, aunque su remate se marchó a la derecha de la portería de Reina.

Waldo Rubio, uno de los mejores del partido, salió del campo en el 71 para ser sustituido por Appiah.

El partido se volcó sobre el área malaguista, ya que el conjunto visitante tenía muy difícil salir, con dos puntas que eran dos islas en el campo tinerfeño.

Poco pudo aguantar el Málaga CF, ya que uno de los ataques locales acabó en un penalti de Juanfran en el minuto 74 de partido. Una pena máxima muy dudosa, que el árbitro no revisó en el VAR. Enric Gallego transformó el penalti y anotó su segundo gol del partido para poner por delante al Tenerife.

Con el 2-1 en el marcador y un jugador menos, Pablo Guede metió en el campo al canterano, de 19 años de edad, Dani Lorenzo, quien entraba a falta de ocho minutos para el final del encuentro.

El choque se convirtió en un asedio del cuadro local gracias a la superioridad numérica. Pese a ello, el Málaga iba a tener alguna ocasión para empatar. Muy cerca estuvo Loren en el minuto 84, aunque el zaguero tinerfeño le quitó el baló cuando el ariete del Málaga estaba para disparar.

Sentenció el Tenerife el partido en el minuto 85, cuando una contra capitaneada por Appiah acabó empujando a la red Teto para poner el 3-1.

Con el tercer tanto local el Málaga terminó de romperse y las contras del Tenerife se contaban como ocasiones de gol.

Añadía seis minutos de prolongación el árbitro, un tiempo extra que fue un castigo para el Málaga, penúltimo clasificado con tan solo tres puntos y a cuatro del decimoctavo clasificado. Falta esperar si Pablo Guede sigue aguantando en el banquillo 'boquerón' o si acaba destituido tras este resultado.