Las claves en el mercado del Mallorca: Luis García tendrá la plantilla más valiosa de LaLiga Hypermotion
El conjunto bermellón afronta una reconstrucción profunda tras el descenso a Segunda división, con las ventas de Muriqi, Maffeo y Larin ya cerradas, ayudas económicas y varios activos aún en el mercado, como Virgili o Samu Costa

l Mallorca afronta la reconstrucción con margen económico tras el descensoRCD Mallorca vía X (@RCD_Mallorca)
El RCD Mallorca baja a Segunda división, pero no lo hace con las manos vacías. El club bermellón ya acumula una cantidad cercana a los 40 millones de euros entre ventas, ahorro salarial y ayuda al descenso.
La llegada de Luis García abre una nueva etapa en Son Moix con una obligación evidente: construir una plantilla preparada para volver a Primera. Si el Mallorca no pelea en la zona alta de la clasificación, difícilmente podrá esconderse detrás del dinero.
El Mallorca será uno de los grandes poderes económicos de Segunda
El descenso ha golpeado al Mallorca en lo deportivo, pero también ha activado una vía económica que le coloca en una posición privilegiada dentro de LaLiga Hypermotion. Según informa Marca, el club bermellón será la próxima temporada el equipo con mayor margen económico de la categoría para formar una plantilla aspirante al ascenso.
La cifra empieza a explicarse por la ayuda al descenso. El club recibirá alrededor de 18,5 millones, una cantidad que le permite amortiguar el golpe de perder los ingresos de Primera y, al mismo tiempo, sostener una estructura competitiva durante el primer año en Segunda.
Muriqi, Maffeo y Larin ya llenan la caja del Mallorca
La operación salida ya ha dejado movimientos importantes. Vedat Muriqi ha sido traspasado al Fenerbahçe después de convertirse en una leyenda moderna del club, máximo goleador histórico del Mallorca en Primera y segundo máximo anotador de LaLiga en la temporada del descenso.
La operación se mueve por encima de los 15 millones, aunque el ingreso neto para el Mallorca se reduce por el porcentaje de plusvalía que conserva la Lazio. Aun así, su marcha supone una entrada fuerte y también libera una de las fichas más importantes de la plantilla.
Pablo Maffeo también ha salido rumbo al Olympiacos de José Luis Mendilibar por una cantidad cercana a los tres millones. A eso se suma la venta de Cyle Larin al Southampton, cifrada en unos tres millones, una operación que además limpia una ficha pesada para el nuevo escenario económico.
Samu Costa puede ser la gran venta del verano
La caja todavía puede crecer mucho más. Samu Costa es el gran activo pendiente del Mallorca y su futuro apunta lejos de Son Moix. El centrocampista portugués ha llamado la atención en Europa y su nombre ya aparece vinculado al nuevo RB Leipzig de Martín Demichelis.
La Cadena SER ha situado el listón mínimo del Mallorca en torno a los 20 millones, con la aspiración de acercarse a los 25 entre fijo, variables y porcentaje de futura venta. El club no quiere regalar a uno de sus mejores futbolistas, aunque asume que será muy difícil retenerlo tras el descenso.
La operación también tiene un matiz importante: el Almería conserva un 20% de la plusvalía de una futura venta. Aun así, Samu Costa puede ser el movimiento que termine de disparar la capacidad de inversión del Mallorca en Segunda.
Jan Virgili y Leo Román siguen en el escaparate
Jan Virgili es otro de los nombres que pueden marcar el verano bermellón. El extremo llegó desde el Barcelona y el descenso ha alterado su escenario contractual. Su cláusula habría bajado de 30 a 12 millones, mientras el club azulgrana conserva un 40% de sus derechos.
El Barça estudia repescarlo por una cantidad cercana a los 7,2 millones y manejar después su futuro. El jugador, que se adaptó bien a la isla, representa una de esas operaciones incómodas para el Mallorca: deportiva y económicamente importante, pero difícil de controlar si el mercado se mueve.
Leo Román también está en el foco. La Roma aparece como uno de los clubes atentos al portero, con una cláusula que ronda los 12 millones. Su salida dejaría otro ingreso importante, aunque obligaría al Mallorca a reconstruir una posición sensible.
Mascarell se marcha y Luis García pierde otro pilar
No todas las salidas dejan traspaso. Omar Mascarell ha rechazado la renovación del Mallorca y se marcha a la liga de Arabia Saudí, al Al-Khaleej. Su adiós no aporta una venta, pero sí libera salario y confirma que el centro del campo será una de las zonas que más trabajo dará a Pablo Ortells.
La salida de Mascarell se suma a la de futbolistas con peso en el vestuario y obliga a Luis García a reconstruir jerarquías. El nuevo técnico llega con experiencia reciente en Segunda, pero también con un reto complejo: convertir el dinero disponible en un equipo reconocible y competitivo desde agosto.
Luvumbo y Josep Cerdà aparecen como vías para el ataque
En el capítulo de posibles incorporaciones, el Mallorca también tiene frentes abiertos. Uno de ellos es Zito Luvumbo, que llegó cedido desde el Cagliari y cuyo futuro dependerá de si el club consigue renegociar una opción de compra que ronda los cuatro millones.
Entre esos perfiles aparece Josep Cerdà, extremo mallorquín del Andorra que ha firmado una temporada muy productiva en Segunda. Su nombre encaja con una idea lógica: incorporar jugadores que conozcan la categoría, tengan ambición y no obliguen a romper el presupuesto.
El dinero ya no puede ser la excusa del Mallorca
El Mallorca afronta una reconstrucción de máxima exigencia. Entre la ayuda al descenso, Muriqi, Maffeo, Larin y las posibles salidas de Samu Costa, Jan Virgili o Leo Román, el club puede reunir una cantidad muy superior a la habitual en Segunda división.
Eso no garantiza nada. La categoría está llena de ejemplos de equipos con presupuesto alto que no han sabido adaptarse al ritmo, la dureza y la igualdad de la competición. Pero sí coloca al Mallorca ante una responsabilidad clara.
Luis García tendrá recursos, Ortells margen y Son Moix exigencias. El descenso ha abierto una crisis deportiva, pero también una oportunidad económica enorme. Si el Mallorca no arma una plantilla de garantías, esta vez no será por falta de dinero.