El Mallorca tuvo atado a Schjelderup hasta que Mourinho frenó la operación
El mercado de invierno dejó una oportunidad real que estuvo a punto de concretarse en Son Moix. El RCD Mallorca trabajó intensamente para reforzar su ataque con Andreas Schjelderup, joven talento del Benfica, y llegó a tener el visto bueno de todas las partes, salvo una decisiva: la del entrenador lisboeta, José Mourinho
El Mallorca afrontó el mercado invernal con una hoja de ruta clara: incorporar un futbolista ofensivo capaz de ocupar varias posiciones y aportar desequilibrio en el tramo decisivo de la temporada. En ese contexto apareció el nombre de Andreas Schjelderup, atacante noruego de 21 años que buscaba minutos y continuidad lejos de Lisboa.
Las negociaciones avanzaron de forma notable. El Mallorca logró el visto bueno del jugador, seducido por la posibilidad de tener protagonismo inmediato en LaLiga, y también el del Benfica, que veía con buenos ojos una cesión para favorecer su crecimiento. El acuerdo estaba encaminado y en Son Moix se daba prácticamente por hecho el refuerzo.
La irrupción de Mourinho y el punto de inflexión
Cuando todo parecía cerrado, entró en escena José Mourinho. El técnico del Benfica decidió frenar la salida del noruego tras su destacada actuación durante la 'fase de liga' en la Champions League, especialmente después del doblete firmado ante el Real Madrid en la victoria por 4-2.

El entrenador portugués trasladó al club y al jugador que contaba con él para la segunda parte de la temporada, convencido de que podía ser una pieza útil en el Benfica pese a su irregular protagonismo en la Liga portuguesa. Esa decisión terminó por dinamitar una operación que el Mallorca consideraba clave durante el mercado invernal.
Un futbolista en busca de continuidad
Schjelderup había valorado seriamente salir en enero. A pesar de su impacto europeo, apenas ha marcado un gol en la Liga de Portugal y su rol fue perdiendo peso con el paso de las jornadas. Con contrato hasta 2028, el internacional noruego buscaba regularidad pensando también en llegar en mejor forma al próximo Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.

Ofertas no le faltaron. Además del Mallorca, clubes como el Parma o el Como en Italia, así como el Brujas belga, se interesaron por su situación. Sin embargo, la negativa final del Benfica, respaldada por Mourinho, obligó al jugador a replantear su futuro inmediato, cerrando la puerta a cualquier tipo de salida.
Una negativa que dejó huella en Son Moix
Para el Mallorca, la operación frustrada dejó una sensación agridulce. El club había logrado encajar todas las piezas de un fichaje que cumplía el perfil deseado y que podía haber aportado versatilidad y talento a la parcela ofensiva. Finalmente, la decisión técnica desde Lisboa acabó por finalizar las negociaciones sin lograr el acuerdo.
Schjelderup continuará en el Benfica con el reto de consolidarse y demostrar que la confianza de Mourinho no es infundada. En Son Moix, mientras tanto, queda la historia de un fichaje que estuvo muy cerca, y que se escapó en el último momento, como muchos otros extremos a lo largo del mes de enero.