Guardiola, tajante sobre el España - Argentina: "Yo voy a ganar el Mundial"
El técnico catalán reparte su apoyo entre los futbolistas que admira en la final del Mundial 2026, destaca a Rodri, Pedri y Lamine Yamal y avisa del efecto decisivo de Messi en el Estadio Nueva Jersey

Pep Guardiola analiza la final del Mundial 2026 entre España y Argentina@ManCity
Puede proclamarse vencedor del Mundial sin tocar la Copa ni sentarse en ninguno de los dos banquillos. Pep Guardiola se niega a escoger una bandera antes de la final entre España y Argentina porque sus vínculos personales y futbolísticos aparecen repartidos entre ambas selecciones.
El entrenador catalán reconoce su admiración por varios integrantes de la Albiceleste, pero también identifica en Rodri, Pedri y Lamine Yamal las piezas capaces de entregar a la Roja su segunda estrella. Su pronóstico no responde al pasaporte, sino a los jugadores.
Guardiola se declara ganador antes del España - Argentina
“Yo voy a ganar el Mundial”. La frase parece una provocación hasta que Guardiola explica su razonamiento. El técnico no ha elegido una selección concreta durante el torneo, sino que ha acompañado emocionalmente a aquellos equipos en los que encontraba futbolistas conocidos o especialmente atractivos.
Durante una entrevista con OKX, señaló a Argentina, Francia y Portugal entre los combinados que más le interesaban. La eliminación de los dos últimos ha dejado su particular apuesta reducida a la Albiceleste y a una España que se jugarán el título el domingo en Nueva Jersey.
“Siempre apoyo a los equipos que tienen jugadores que me gustan”, explicó. Su relación con Argentina está inevitablemente atravesada por Lionel Messi, a quien dirigió durante cuatro temporadas en el Barcelona y con quien construyó uno de los equipos más reconocidos de la historia reciente.
Guardiola también mantiene vínculos con otros internacionales argentinos que pasaron por sus vestuarios. Por eso admite que una nueva coronación del conjunto de Lionel Scaloni le produciría alegría, aunque su lectura de la final no se limita a los afectos.
Messi aparece como el gran argumento de Argentina en la final del Mundial
El exentrenador del Manchester City considera que Argentina dispone de una ventaja difícil de medir tácticamente: Messi llega a la final en muy buenas condiciones y sigue siendo capaz de modificar por sí mismo el sentido de una eliminatoria.
La Albiceleste alcanzó la final tras remontar ante Inglaterra y busca encadenar dos títulos mundiales, algo que ninguna selección consigue desde Brasil en 1958 y 1962. España, por su parte, eliminó a Francia por 0-2 y regresa al último partido del torneo dieciséis años después de Sudáfrica.
El enfrentamiento también resume dos modelos conectados por numerosos lazos personales. Lionel Scaloni realizó su formación como entrenador en Las Rozas y tuvo a Luis de la Fuente entre sus profesores. Ahora, antiguo alumno y maestro se encontrarán en el escenario más grande posible.
Rodri, Pedri y Lamine Yamal sostienen la opción de España
Guardiola tampoco oculta qué necesita la Roja para superar a la vigente campeona. Su análisis comienza en el centro del campo, donde Rodri debe imponer el ritmo y asociarse con Pedri para impedir que Argentina transforme la final en un partido incómodo y fragmentado.
El técnico respaldó públicamente al mediocentro incluso durante su complicada recuperación física. Consideraba que volvería a mostrar su mejor nivel con España en el Mundial y ahora lo sitúa como el jugador encargado de controlar una zona en la que la Albiceleste acumula agresividad, oficio y capacidad para disputar cada segunda jugada.
La otra condición señalada es el acierto de Lamine Yamal. Guardiola entiende que el extremo posee suficiente talento para decidir un encuentro por sí solo, pero necesitará convertir su desequilibrio en ocasiones claras ante una defensa argentina preparada para reducirle espacios y contactos con el balón.
Pedri completa la ecuación. Si España logra juntar a sus centrocampistas, controlar las pérdidas y encontrar a Lamine en ventaja, tendrá posibilidades de llevar la final hacia el terreno que más le conviene. No es una elección sentimental del entrenador catalán, sino su lectura de dónde puede romperse el partido.
Guardiola observa el Mundial lejos del banquillo
La final llega durante una etapa diferente para Guardiola. Después de cerrar más de una década en el Manchester City, ha decidido apartarse temporalmente de los banquillos para dedicar más tiempo a su familia y explorar otros intereses. Asegura encontrarse feliz, aunque mantiene abierta la posibilidad de regresar algún día al Etihad.
Desde esa distancia observa un España - Argentina lleno de relaciones personales. Messi representa la etapa más brillante de su carrera en Barcelona; Rodri, uno de los pilares de su proyecto en Manchester; y Pedri y Lamine, la continuidad de una idea futbolística que siempre ha admirado.
Solo una selección levantará la Copa. Guardiola, sin embargo, ya ha encontrado la manera de no perder: gane quien gane, habrá sobre el césped jugadores capaces de hacerle sentir parte de la celebración mundialista.