Sevilla 1-1 Rayo: La lucha por la tranquilidad se queda en jaque
Los goles de Akor Adams y de Pacha Espino fueron los necesarios para que este duelo por la tranquilidad acabase en empate; así lo vivimos y contamos en directo
El Sevilla FC se jugaba mucho más que tres puntos en la tarde de este domingo ya que, con victorias de rivales de la zona baja, el poder seguir aspirando a la tranquilidad era lo que se buscaba. Finalmente, en Nervión apenas han podido saborear un punto de la visita del Rayo Vallecano, en un encuentro que había empezado muy bien para los intereses locales. La casta habitual del equipo dio como resultado el primer gol de Akor Adams que sirvió para abrir la lata en el electrónico. Todo parecía ir bien pero, al salir de vestuarios, un auténtico golazo del Pacha Espino acabó dando como resultado el empate definitivo en el marcador.
Oso destacó en la consagración del delantero
El Ramón Sánchez-Pizjuán sabía todo lo que se jugaba hoy el equipo y quiso ser el jugador número 12 desde el minuto uno. Además, esto último de palabrería no tiene nada, ya que se hizo sentir con una protesta en contra del colectivo arbitral que marcó los tres primeros minutos del encuentro. Desde hace varios días, se venía difundiendo por las redes sociales el realizar una pañolada en ánimo de protesta por lo que entiende el sevillismo que es un perjuicio en las decisiones arbitrales y, de hecho, sorprendió la gran imagen que dejó en el estadio sevillista. Así dio inicio un encuentro cuya primera ocasión fue para Jorge De Frutos, teniendo que intervenir Vlachodimos en una gran internada por dentro del delantero vallecano. Sin embargo, pronto cogería el Sevilla FC las riendas del mismo.

Cuando se suele hablar del equipo de Almeyda, se destaca una cosa, y es el contar con la casta antes que con la calidad. Y, en encuentros así, marca mucho la diferencia. Jugadores como Oso o Juanlu empezaron a acumular importantes internadas por la banda, con una gran presión que estaba ahogando al equipo de Íñigo Pérez. Y, a diferencias de otros partidos, ese esfuerzo dio resultados muy pronto. En ese carril derecho, uno de los que más estaba sorprendiendo era Azpilicueta, con muchas incorporaciones arriba que estaban sorprendiendo a los madrileños. Y, en una de esas, aprovechó para ponerle un centro medido a Akor Adams, que apenas tuvo que rematar con un sutil toque de cabeza para adelantar a los sevillistas. Siete goles en liga para el ariete nigeriano, convirtiéndose en el referente de una delantera con pocos líderes.
A partir de ese tanto, el equipo siguió demostrando ese ejercicio de coraje que le llevó a controlar el encuentro. Si a esto le sumas la gran ayuda de la grada, cóctel perfecto. El Rayo, poco a poco, intentó aguardar algo más el balón, pero era incapaz de poder enlazar jugada ofensiva alguna sobre la meta del portero griego. El mejor ejemplo de esto era que, al minuto 35, apenas se habían registrado dos disparos del equipo madrileño. Algo a destacar: los buenos minutos de Oso, una vez más, en la banda izquierda hispalense. Avispado en ataque y listo atrás. Se llevó una gran ovación del Sánchez-Pizjuán tras una acción defensiva exquisita que sirvió para cortar una peligrosa jugada de ataque. Ya lo dijo Almeyda, hay que tener calma, pero es complicado que el sevillismo no se ilusione con tal proyecto de jugador.
Antes del descanso, el objetivo era claro y ese era el de mantener ese tanto de ventaja fuese como fuese. La grada también dio ese punto a favor para que, a pesar de un cabezazo de Isi tras un error de Agoumé, poco más pasase y pudiese llegar el equipo de Matías Almeyda con ventaja al descanso. Buena primera parte del combinado nervionense, que supo neutralizar a las mil maravillas a los de Íñigo Pérez.
Una segunda mitad sin ambición de hacer daño
Todo lo bueno dicho hace un par de frases, casi que se redujo a escombros en apenas cinco minutos. El equipo sevillista, que llegó a salir algo más tarde del túnel de vestuarios, no pudo hacer nada para intervenir en el auténtico golazo del Pacha Espino. Un gran balón bombeado en un disparo desde fuera del área ante el que nada pudo hacer Odysseas, cuyo roce solo sirvió para certificar un golazo que lo firman los grandes delanteros mundiales. Si a ese punto de mala suerte le añades la lesión de César Azpilicueta, pues la tarta se estropea cuando se le estaban añadiendo los toppings.
A pesar de esto, el equipo visitante no era capaz de acometer llegadas ofensivas importantes, algo que acabó aprovechando el club hispalense para reponerse de los dos golpes recibidos. Ambos conjuntos metieron importante madera ofensiva para buscar la victoria en Nervión, aunque el partido entró en un stand-by donde pocos eran los valientes que se atrevían a buscar el gol descuidando su espalda.
Más cambios, pero pocas internadas peligrosas, por no decir casi inexistentes. Eso derivó en unos minutos finales donde, quitando algunas acciones a balón parado, pocas opciones hubieron para que ese empate viese su fin en el marcador. Cuando más cerca estuvo fue con un lanzamiento lateral de Gudelj que sacó la defensa vallecana sobre la línea. Finalmente, el empate fue el resultado con el que se acabó decretando el final del encuentro.
Ficha técnica
Sevilla FC: Vlachodimos; Azpilicueta (Carmona 57'), Nianzou, Gudelj, Kike Salas; Juanlu, Agoumé, Sow (Batista Mendy 84'), Oso; Alexis (Ejuke 66') y Akor Adams (Isaac Romero 66').
Rayo Vallecano: Batalla; Pacha Espino, Mendy, Lejeune, Ratiu; Gumbau (Unai López 66'), Óscar Valentín, Isi (Pedro Díaz 86'); Carlos (Álvaro García 66'), Fran Pérez (Alemao 86') y De Frutos (Ilias Akhomach 57').
Árbitro: Alejandro Muñiz Ruíz (colegio gallego) dirigió el encuentro desde el césped; Daniel Jesús Trujillo estuvo en la sala VOR. Amarillas para Gudelj, Fran Pérez, Lejeune y Ratiu.
Goles: 1-0 (Minuto 12) Akor Adams; 1-1 (Minuto 50) Pacha Espino
Incidencias: Partido correspondiente a la 27ª jornada de LaLiga EA Sports celebrado en el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán con 37.718 espectadores.