Ceballos se rompe y la crisis de Arbeloa se agrava en el Real Madrid
Dani Ceballos sufre una lesión muscular y deja al Real Madrid sin uno de sus centrocampistas de rotación en la antesala del duelo decisivo ante el Benfica en la Champions League. El andaluz se perderá varias semanas mientras Álvaro Arbeloa afronta su momento más delicado en el banquillo blanco, cuestionado por sus decisiones y la falta de reacción del equipo
La semana de Dani Ceballos ha sido un auténtico calvario. Señalado tras la derrota en El Sadar ante Osasuna por una pérdida que desembocó en el 2 a 1 definitivo, el centrocampista andaluz recibió una avalancha de críticas en redes sociales. Lo que parecía el punto más bajo de su semana no fue el final.
Este domingo, el Real Madrid ha confirmado que el utrerano sufre una lesión muscular en el sóleo de la pierna derecha. El parte médico no especifica plazos, pero en el club asumen que podría estar cerca de dos meses de baja. Un golpe duro para el jugador y para un equipo que afronta un tramo decisivo de la temporada.
“Pendiente de evolución”, rezaba el comunicado oficial. Sin embargo, la experiencia reciente con este tipo de dolencias invita al pesimismo. Ceballos ya arrastró problemas musculares la pasada campaña y se perdió hasta 14 partidos por distintas lesiones.
Del error al infortunio
El error en Pamplona marcó el partido y probablemente su destino inmediato. Con el encuentro igualado, una pérdida suya en salida permitió a Osasuna montar el contraataque que terminó en el 2 a 1 final. La imagen quedó grabada y fue amplificada en redes sociales.
Lejos de esconderse, Ceballos publicó un mensaje asumiendo la responsabilidad y pidiendo disculpas a la afición. El gesto fue valorado por muchos seguidores, pero no frenó el debate sobre su rendimiento ni sobre la gestión que hace el técnico de sus minutos.

La lesión llega en el peor momento posible, justo antes de la vuelta de 'play-offs' de Champions Legaue ante el Benfica. Arbeloa pierde así una pieza más en un centro del campo ya sometido a ajustes constantes.
Arbeloa, bajo la lupa
Más allá de la lesión, el foco vuelve a situarse sobre Álvaro Arbeloa. El técnico atraviesa su momento más delicado desde que asumió el banquillo del primer equipo. La derrota en Pamplona ha intensificado las críticas por sus decisiones tácticas y por la falta de reacción del equipo.
Hay un dato que preocupa especialmente: cuando el rival se adelanta en el marcador, el Madrid de Arbeloa no ha sabido responder. Ocurrió en su debut, ante el Albacete en Copa del Rey, volvió a suceder en el 4 a 2 encajado en Lisboa y se repitió ante Osasuna. Tres precedentes, tres derrotas.
El equipo no solo no remontó en El Sadar, sino que tampoco dio la sensación de tener un plan alternativo claro. La pizarra no ofreció soluciones y los cambios generaron más dudas que certezas.

Decisiones controvertidas
En Pamplona, Arbeloa introdujo varias modificaciones en el once respecto al partido anterior en Da Luz. Movió tres cuartas partes de la defensa y apostó por futbolistas que llevaban meses sin continuidad. Dani Carvajal acumulaba 147 días sin ser titular; David Alaba, 125.
El contexto no parecía el más adecuado para arriesgar. Enfrente estaban Víctor Muñoz, uno de los extremos más veloces del campeonato, y Ante Budimir, en racha goleadora. El resultado fue una defensa poco sincronizada y un equipo vulnerable en transición.
Tampoco convencieron los cambios. La entrada de Ceballos resultó fatídica por el error que precedió al último gol rojillo. La sustitución de Federico Valverde, uno de los más activos, generó desconcierto. Arbeloa justificó la decisión alegando que el uruguayo estaba “al límite”, pero el equipo perdió energía.
Además, Gonzalo, que venía de marcar ante la Real Sociedad, no entró hasta el minuto 74 y lo hizo escorado a banda, lejos de su posición natural. Un movimiento que fue interpretado como un experimento innecesario en un momento crítico.

Un vestuario en equilibrio frágil
La lesión de Ceballos complica aún más el panorama. Arbeloa confiaba en él como pieza de rotación y ahora deberá mirar hacia la cantera. El nombre que gana enteros es el de Thiago Pitarch, uno de los jóvenes de 'La Fábrica' que ya ha tenido apariciones puntuales.
Sin embargo, el problema del Madrid no parece limitarse a nombres propios. La falta de reacción cuando el partido se tuerce apunta a un déficit estructural. El equipo necesita soluciones tácticas y carácter competitivo, especialmente en escenarios adversos.

La sensación es que, si el Madrid golpea primero, Arbeloa puede estar tranquilo. Pero cuando encaja antes, el equipo se bloquea. No hay remontadas épicas ni ajustes decisivos desde el banquillo. Y en la élite, esa carencia se paga cara.
Momento límite antes de Europa
El enfrentamiento ante el Benfica puede marcar un punto de inflexión. Una eliminación europea agravaría la crisis y pondría en cuestión el rumbo del proyecto. La temporada entra en su fase decisiva y el margen de error se reduce.
Ceballos afronta ahora una recuperación larga y silenciosa tras una semana amarga. Arbeloa, en cambio, no tendrá tiempo para el silencio. Las decisiones que tome en los próximos días determinarán si el Real Madrid recompone su rumbo o si la crisis se instala definitivamente en el Bernabéu.