El escenario que se abre para Vinícius: el Real Madrid escucha y el Chelsea aprieta
El Real Madrid no quiere que Vinícius Júnior entre en su último año de contrato, a partir del próximo verano, sin renovar y ya asume un mercado donde la Premier League y Arabia aparecen como salidas reales, con una tentativa de última hora del Chelsea
Vinícius Júnior vuelve a estar en el centro del tablero del mercado, aunque esta vez con matices que van más allá del simple ruido. En el Real Madrid ya no se trata solo de especulación o de llamadas exploratorias desde fuera. Los últimos acontecimientos en el Santiago Bernabéu, unidos al bloqueo de su renovación, han llevado al club a una postura clara: si no hay avances reales en los próximos meses, se escucharán ofertas por el brasileño para evitar que alcance el verano de 2027, su último año de contrato, sin una solución definida.
La posición del jugador no ha cambiado en esencia. Vinícius siempre ha manifestado su deseo de seguir en el Real Madrid y triunfar vestido de blanco. Sin embargo, el contexto que le rodea sí ha variado de forma significativa en los últimos tiempos. Su rol deportivo, su relación con el actual entrenador, Xabi Alonso, y la falta de acuerdo contractual han ido desgastando una situación que hace meses parecía encaminada a resolverse sin sobresaltos.
La Premier League toma la delantera
El primer movimiento firme ha llegado desde Inglaterra. Según informa The Guardian, el Chelsea estaría dispuesto a lanzar una ofensiva de gran calibre por Vinícius este verano, con una propuesta que alcanzaría los 135 millones de libras, alrededor de 160 millones de euros al cambio. Una cifra que, sin ser definitiva, coloca al club londinense como el actor más decidido en la subasta.

La Premier League es, junto a Arabia Saudí, uno de los pocos mercados capaces de asumir una operación de este tamaño tanto en traspaso como en salario. En Stamford Bridge ven al brasileño como una figura franquicia, un jugador alrededor del cual construir proyecto y marketing, algo que hoy no tiene garantizado en el Real Madrid.
En paralelo, Arabia sigue al acecho. Los contactos existieron en el pasado y llegaron incluso a materializarse en una reunión entre las partes en abril del año pasado. Su capacidad económica continúa siendo una amenaza latente, aunque por ahora el foco principal está claramente en Londres.
Una renovación encallada
En Valdebebas se han intensificado las visitas de los representantes de Vinícius en los últimos meses, pero las negociaciones no avanzan. La primera aproximación del club fue considerada insuficiente por el entorno del jugador, especialmente en términos de estatus dentro de la plantilla y reconocimiento salarial.
El brasileño fue decisivo en la conquista de las dos últimas Champions League del Real Madrid, pero su momento deportivo actual también pesa en la balanza. No marca en LaLiga desde el 4 de octubre y su impacto ha disminuido en un equipo donde Kylian Mbappé se ha consolidado como la referencia absoluta. Ese cambio de jerarquía no ha sido cómodo para Vinícius, que se ha sentido desplazado primero a nivel interno y después frente a una grada que ya ha mostrado su desaprobación.
El desgaste con el entorno
El Bernabéu ha sido un termómetro claro del desgaste. El atacante fue abucheado de forma generalizada ante el Sevilla y los silbidos se repitieron frente al Real Betis, una señal poco habitual para un futbolista que hace no tanto era el principal agitador emocional del estadio.
A ello se suma una relación fría con Xabi Alonso. Aunque el club se posicionó públicamente de su lado tras su protesta por el cambio en el último ‘Clásico’, la sintonía entre entrenador y jugador no atraviesa su mejor momento, algo que también influye en la percepción global del caso.
El Real Madrid tiene una línea roja marcada: no contempla bajo ningún escenario que Vinícius agote su contrato y se marche gratis en 2027. Si el verano no desbloquea la renovación, el club asumirá una venta como un mal menor. El Chelsea ya ha dado el primer paso y ha puesto cifras sobre la mesa. Por primera vez desde su llegada, el futuro del Brazuca empieza a definirse lejos de Madrid, con Londres como punto de partida de un debate que ya no se puede aplazar.