Messi revela que la Selección Española intentó convencerle cuando jugaba en el Barcelona
Leo Messi, actualmente jugador del Inter Miami CF, admite que recibió insinuaciones para jugar con España cuando estaba en la cantera del FC Barcelona. Aun así, el astro argentino reafirma que nunca dudó de representar a su país, con el que acabaría conquistando el Mundial de Qatar en 2022
Lionel Messi es historia viva del fútbol argentino. Campeón del mundo en 2022 y figura capital de una generación dorada, el actual delantero del Inter Miami confesó que, en sus años formativos en el Barcelona, recibió propuestas para vestir la camiseta de la Selección española. Sin embargo, su elección siempre estuvo clara.
La insinuación de España
En el podcast 'Miro de Atrás', Messi reconoció que existió un acercamiento por parte de España cuando ya destacaba en las categorías inferiores azulgranas. “De España en algún momento me llegó algo. Yo ya jugaba en el Barcelona y medio que me insinuaron”, explicó el rosarino, admitiendo que la posibilidad “podía llegar a pasar”.
El contexto favorecía ese escenario. Messi había emigrado muy joven a Barcelona y completado gran parte de su formación en España. “Si bien soy argentino, me había ido muy de chico e hice gran parte de las inferiores ahí y estaba la posibilidad”, relató. En aquella etapa, el flujo de información entre continentes no era tan inmediato y su irrupción en Argentina no fue tan temprana como en Europa.

La conversación tomó relevancia tras el Mundial Sub-17 en el que España derrotó a Argentina con dos goles de Cesc Fàbregas. “Le fueron a preguntar por qué no estaba jugando con España y ahí empieza todo también”, recordó Messi. Según explicó, figuras como Omar Souto fueron decisivas para que pudiera integrarse finalmente en la estructura de la Selección argentina.
Una decisión emocional y definitiva
Pese a la tentación deportiva, Messi fue contundente: “Mi deseo siempre fue Argentina”. La frase resume una elección que marcaría su carrera. Años después, ese vínculo culminaría con la conquista del Copa Mundial de la FIFA Qatar 2022, título que consolidó su legado y lo colocó, junto a Diego Maradona, en la cúspide histórica del fútbol argentino.

Messi también recordó la figura de Maradona con admiración: lo definió como “una cosa de locos” y evocó el impacto generacional que provocó su figura. “Diego va más allá de todo”, aseguró, rememorando incluso su primer encuentro personal tras el Mundial Sub-20 de 2005.
Autocrítica y aprendizaje
Más allá de la cuestión deportiva, el argentino dejó espacio para la reflexión personal. Reconoció que se arrepiente de no haber estudiado inglés en su juventud: “Me arrepiento un montón. Vivís momentos con personalidades y te sentís medio ignorante si no podés tener una charla”. Un comentario que refleja la dimensión humana detrás del icono global.

Un Messi que, en la recta final de su carrera, se ha vuelto una figura más humana, cercana, capaz de mostrar sus sentimientos y lado más personal de su vida, donde la relación con los aficionados argentinos no fue siempre la mejor, admitiendo la necesidad de acudir a terapia, tratando la soledad o la gestión familiar.
La revelación sobre el interés de España no cambia la historia, pero sí añade un matiz a una carrera marcada por la fidelidad a sus raíces. Messi pudo vestir otra camiseta, pero eligió la albiceleste. Y el desenlace terminó escribiendo una de las páginas más celebradas del fútbol mundial.