Agoumé no se ve ganador moral y pasa de puntillas por los incidentes tras el 2-2: "Nada especial"
"No, un punto que puede saber a victoria, no; un punto es un punto y tres puntos son tres puntos", zanjaba el franco-camerunés sobre el sabor de boca que dejó la igualada en Nervión

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"El empate es positivo, porque en la primera parte hemos cometido muchos errores, pero en la segunda hemos corregido lo que hicimos mal y vuelto con más intenciones para dar la vuelta al partido; creo que al final hasta pudimos hacer un tercer gol, así que que ése es el camino que tenemos que seguir", explicaba Lucien Agoumé en la zona mixta del Estadio de La Cartuja, donde no daba por bueno el marcador final: "No, un punto que puede saber de victoria, no. Podemos hacer mucho más de lo que hicimos en la primera parte y en la segunda parte hemos visto el Sevilla FC que somos, cómo tenemos que jugar siempre; es un punto más y seguimos adelante".

"Es un punto más; un punto es un punto, tres puntos son tres puntos. No sabe distinto, porque, insisto, cometimos muchos errores. Nos vamos a quedar con la segunda parte y a preparar ya el partido que viene", se ratificaba el pivote, que no quería malentendidos con el idioma, al tiempo que no había coincidido aún con Matías Almeyda para conocer sus impresiones: "Creo que Javi (Martínez) estará contento por la segunda parte; no sé lo que va a decir, pero ya en la primera parte ha comunicado con el míster para decirnos lo que estábamos haciendo mal y hemos visto todos que luego el partido ha cambiado".
Lo que ocurrió tras el empate en el córner de La Cartuja
Sobre el sabor de boca agridulce por haber podido ganar, el ex del Inter opinaba así: "Sí, sí, que nos quedamos con ese sabor, porque, como he dicho antes, la tuvimos para hacer el tercero, así que espero que la próxima vez nos vaya a salir mejor que eso". Lucien Agoumé, que no quiso opinar sobre la posible segunda amarilla a Antony Matheus dos Santos por un pisotón sobre Joaquín Martínez 'Oso' al no haberlo visto bien, pasó también de puntillas sobre los incidentes con los suplentes y el público locales tras el 2-2.

"No ha pasado nada especial. Estábamos contentos de haber empatado el partido. Yo estoy muy feliz por Isaac, que es mi amigo y se lo merece", zanjaba el franco-camerunés. En realidad, y aunque Romero explicaba que no había querido provocar a nadie, el lebrijano colocó su camiseta sobre el banderín verdiblanco, provocando que Marc Bartra lo retirara y se lo recriminara. Hubo ahí una pequeña refriega entre verdiblancos y blanquirrojo, también con la grada, retando Batista Mendy a algunos aficionados a que bajaran, lo cual también sobraba.