Castrín, extenuado y orgulloso: "Jugar aquí así es la hostia; y marcar, una pasada"
El zaguero, que "tenía que intentar algo para sorprender" con el 0-1, reconoce el "cansancio" y avisa de que esta nueva victoria les "acerca" a lo que están "buscando", pero no es definitiva por la permanencia: "Hay que ir a Villarreal a por la victoria; como bajemos, nos harán sufrir mucho"

Sevilla
Espanyol

"La verdad es que ha sido una pasada. He visto el espacio y dije 'tengo que intentar algo para sorprender'. Tuve la fortuna de que le pegué con la fuerza que tenía y fue para adentro", explicaba en la entrevista 'flash' ante los micrófonos de LaLiga TV a pie de campo el autor del empate, Andrés Castrín, que se coló hasta la cocina, como suele decirse, y dobló los guantes de Marko Dmitrovic para iniciar la remontada de un Sevilla FC que la consumó metido en el alargue por medio de Akor Adams, batiendo la meta serbio por última vez desde el semicírculo del área.
"Fue por el cansancio. Ya no podía más; pero siempre se puede un poco más", añadía el central lucense para dejar claro por qué se quedaba unos segundos después agachado en cuclillas sobre el césped para recuperar el resuello una vez hizo realidad el 1-1, marcando los tiempos y cambiando un par de veces de ritmo. Con todo, deja claro que, pese a los dos triunfos seguidos del equipo (en realidad, se ha apuntado por la mínima sus tres comparecencias en el Ramón Sánchez-Pizjuán más recientes a las órdenes de Luis García Plaza), todavía no se ha conseguido la permanencia matemática con 40 puntos.
El público, de nuevo con casi 40.000 personas en Nervión, acerca el objetivo
"¿Definitivo? Nos acerca a lo que estamos buscando. Era fundamental ganar hoy aquí con esta maravillosa gente. Gracias a ellos, que nos han sacado de ahí. Te dan esa energía para hacer un esfuerzo extra. Jugar aquí así es la hostia", añadía Andrés Castrín, que daba valor a una nueva entrada de lujo en el feudo de Nervión, donde, pese a la fuerte lluvia de las horas previas, se reunieron, según cifras oficiales, 39.086 espectadores, también con presencia de varias decenas de hinchas espanyolistas, tanto en la zona acotada para la afición visitante como repartidos por todo el recinto.

Premio al esfuerzo y agradecimiento a la 'familia Castrín'
"Es la recompensa a todo lo que llevo peleado... y lo que queda. También para mi familia, que, gracias a ella, puedo estar cumpliendo mi sueño. Le debo todo y se lo agradezco", concluía el lucense antes de pasar por zona mixta, donde volvió a repasar los momentos más importantes del duelo y su trascendencia.
Había tenido antes el gol de cabeza
"Bueno, sé que es un gol importante, pero más era sacarlo adelante. También estabas jodido por la que tuve de cabeza, que esa también pudo ser el primero. Pero lo que vale es que el equipo ha ganado, que lo hemos dado todo en el campo. La gente, a pesar de ir 0-1 abajo, nos ha empujado, no se ha rendido. Éste es el camino que tenemos que llevar".

Conscientes de que queda todavía que remar
"No está nada hecho. Esto es un paso muy importante y era obligatorio ganar hoy en casa. Nos acerca a lo que queremos, pero no podemos bajar este nivel de exigencia, este nivel de actitud. Porque cualquiera, como bajemos un poco, nos puede hacer sufrir mucho; hay que sacarlo como sea. Tenemos un partido en casa ante nuestra afición, que se va a destrozar el alma con nosotros, pero hay que intentar en Villarreal ir a por la victoria".