Puntos, uno por uno, del Sevilla ante el Espanyol: Andrés Castrín, Akor Adams y la fuerza de lo evidente
Las paradas de Odysseas Vlachodimos mantienen con vida a un Sevilla FC que remonta con muy poco gracias al mejor central de su plantilla, el joven gallego, y al único delantero con algo de gol, el internacional nigeriano. La depresión de resultados del RCD Espanyol hizo el resto: ni se creía verse con 0-1, se desmoronó al primer soplido y sigue sin ganar en 2026

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Si Odysseas Vlachodimos juega porque es el mejor portero, Lucien Agoumé lo hace porque casi no hay mediocentros y Luis García Plaza ha decidido rescatar a Chidera Ejuke y confiar en Rubén Vargas porque son los únicos con capacidad de desborde en este Sevilla FC, entonces, también deberían jugar siempre Andrés Castrín y Akor Adams. El gallego porque, aun siendo un joven inexperto moviéndose en un contexto de máxima presión, es el mejor central de la plantilla. Y el nigeriano porque, a pesar de que tácticamente tiene una anarquía que saca de quicio a su entrenador, es el único con cierta capacidad de remate. Ellos han remontado al RCD Espanyol (2-1).
Viviendo tan al límite como lo hace este equipo, este Sevilla FC sólo se puede salvar juntando al que tiene aunque sea un poquito para aportar en cada sitio. Así, con muchísimo sufrimiento y un aparente orden que no luego se ve que no es tal, se forma un 'muchito'. Tres ocasiones, dos goles, remontada y tres puntos. Tres partidos en casa, tres victorias por la mínima y ya son tres puntitos de colchón a falta de sólo nueve para que acabe este tormento. Quedan dos semanas más de pura taquicardia.
Así jugaron, uno a uno, los futbolistas del Sevilla FC en el choque ante el RCD Espanyol
Odysseas Vlachodimos: 7
No fue un partido de muchas ocasiones, de ahí que sea más meritorios sus dos paradones a sendos disparos desde fuera del Espanyol, de Edu Expósito y de Dolan, que a la tercera acabó batiéndole. Aún repelió otro intento lejano de Rubén Sánchez. Siempre es de lo mejorcito de este equipo. Importancia capital.

José Ángel Carmona: 5
Mucho trabajo y no tanta eficacia, con algunas imprecisiones y muchos metros libres por delante que no explotó, puede que por indicación táctica. Priorizó mantener la defensa de su zona y cargó con amarilla, lo que puso fácil a Luis García Plaza su relevo por Juanlu cuando necesitaba más verticalidad.
Andrés Castrín: 9
Muy joven, sin experiencia... da igual: sin duda es el central más fiable a día de hoy. En el 0-1 le sobra un salto en el que era casi imposible alcanzar el balón; porque mientras volvía del aire no tuvo tiempo de estar para taponar a Dolan. Claro, que no tiene la culpa de el rechace previo y la segunda jugada desorganizase por completo toda la línea. Además, se atrevió a salir rompiendo líneas en conducción, tuvo una gran ocasión con un cabezazo rozando el larguero, marcó el 1-1 en un gol propio de un extremo desequilibrante y mandó el pase en largo del 2-1. El mejor del partido.

Kike Salas: 7
Se puede decir lo mismo que de Castrín: es aseado, ordenado, fuerte por alto, se mantiene concentrado y no corre riesgos con la pelota. Cuando permanece abrigado con líneas juntas le da para no sufrir en demasía. No se vio en tesituras con espacios abiertos, así que mantuvo escondidas las costuras y no escatimó en ese pundonor tan expresivo que emana en la defensa de ese escudo.
Gabriel Suazo: 5
Un competidor nato, tenía clara su misión de echar el ancla y ayudar a los centrales a cerrar. Interpreta bien cuándo anticipar y cómo achicar, va con todo a los duelos y no cede metros fácilmente; pero se llevó un golpe en su maltrecho hombro que le mermó y el marcador en contra hizo que el técnico buscase una opción más ofensiva en Oso.
Rubén Vargas: 4
Sin ser el peor del Sevilla FC, sí transmite la mayor decepción, porque se le presupone una calidad que no acaba de poner sobre el tapete. Exageró en exceso su caída en el área en un claro pero leve contacto de El Hilali al poco de empezar y se dejó ver en el tramo inicial apareciendo por sorpresa por la izquierda o entre líneas. En la segunda mitad se propuso retomar la atención en una banda derecha abandonada por él y por Carmona; pero, como es costumbre, su energía da para poco más de una hora y se fue consumiendo sin aportar talento -que no trabajo-.
Nemanja Gudelj: 4
Señalado en el 0-1. No sólo pierde la vigilancia de Dolan, con el que se había emparejado tras el rebote previo, sino que además su reacción al ver que el balón le cae al único atacante entre cuatro camisetas blancas es ponerse de rodillas y lanzarse al suelo. Oposición nula. Juego muy plano. Cada vez que vuelve a su posición natural de mediocentro recuerda por qué todos los entrenadores acaban poniéndole de central.

Lucien Agoumé: 4
Jugando al lado de un pivote como Gudelj en un 1-4-4-2 cabía entender que asumiría un rol de 'box to box', pero nada más lejos. Se mostró muy plano y horizontal, además de cometer varias desconexiones que pudieron costar carísimas. Su pérdida (no forzada) en la frontal del área dejó un remate franco para Edu Expósito que sólo el paradón de Vlachodimos evitó que fuese el 0-1 ya en el 25'.
Chidera Ejuke: 4
"Tiene que tener esa verticalidad, ir a por el rival, ir a por la portería, no perderse regateando para atrás... Para adelante y atacar, atacar, atacar, atacar... Y ayudarnos defensivamente. Si hace eso, es un jugador muy importante". Eso decía Luis García Plaza en la previa. Como no hizo nada de eso -sólo desbordó en la acción del gol anulado a Alexis- y sus intervenciones fueron muy intermitentes, no le da para el aprobado.

Neal Maupay: 5
Mirando las estadísticas, hizo un partidazo a nivel técnico-táctico; pues participó mucho, se equivocó poco, construyó puentes de apoyo y se desfondo en la presión. Otra cosa es si es lo más deseable que se puede esperar de un delantero titular en un equipo que lucha por no descender. Y es que el área, ni la pisó.
Isaac Romero: 5
Llegó muy justo ante la Real Sociedad tras estar toda la semana sin poder entrenarse con el resto del grupo y puso todas sus fichas en 45 minutos de muchísimo trabajo para el equipo en el que no tuvo la oportunidad de tener el balón en zona de peligro.

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Luis García Plaza: 7
Quiere pragmatismo en sus jugadores y se lo aplicó a sí mismo. Apostó por los once que salieron en el triunfo contra la Real Sociedad, a pesar de que recuperaba a Djibril Sow -tras cumplir sanción- y de que Isaac Romero llegaba algo justo. Priorizó la seguridad, le faltó verticalidad y encajó en el primer desorden. Los cambios mejoraron bastante. Recuper�� la iniciativa, pero sólo le dio para generar tres ocasiones de peligro: las dos de Andrés Castrín y la de Akor Adams. De ahí sacó dos goles y tres puntos. No se puede hacer más con menos.
Alexis Sánchez: 7
Suplió a Isaac en la reanudación y en la primera pelota que tocó mandó a la tronera una carambola en el área del Espanyol tras una acción de Ejuke por la izquierda que nadie despejaba ni remataba. La acción fue anulada por fuera de juego, pero el chileno se mostró muy activo, haciendo más de mediapunta que de delantero para generar lo que nadie fabricaba. Acabó siendo decisivo con el balón que bajó para que Akor Adams hiciese el 2-1 en el 90+2'.
Djibril Sow: 7
Sin hacer nada del otro mundo -incluso se perdió en piques con Dolan con el marcador en contra-, al menos lo hizo en campo rival. Además, se equivocó muy poco (90 por ciento de acierto en el pase), así que permitió que el Sevilla FC 'defendiese con el balón'.
Juanlu Sánchez: 7
Aportó frescura y vocación de usar más el largo del campo, aunque fuese como mera amenaza para dividir atención en las marcas durante los ataques en estáticos.
Joaquín Martínez 'Oso': 7
Siempre tiene esa chispa -a veces un arma de doble filo que le lleva a precipitarse- que suele subir el nivel de intensidad en quienes le rodean. Junto a Juanlu, hizo el campo más ancho y más largo para hacer retroceder al Espanyol y esperar el fallo.
Akor Adams: 8
Salió para cazar alguna y mandó a la red el único momento que el Sevilla FC pisó área visitante, al margen de los dos chispazos de orgullo de Castrín. Tácticamente será un caos, pero es lo más parecido a un goleador.