Entre todos van a matar al Sevilla y él solo se puede morir
La luz cegadora de Sergio Ramos había ilusionado al sevillismo, pero la compra ha quedado prácticamente rota y se dibuja un panorama muy negro. Lo que más asusta es que en Nervión ya se ha normalizado esta situación de verse así, a la deriva y sin nadie que salve al club

Sergio Ramos junto a José Castro en su anterior regreso a Sevilla FC.IMAGO
Qué poco dura la alegría en casa del pobre. Se las prometían todos muy felices en el Sevilla FC: vendedores, compradores y, por supuesto, la afición. Pero sin elevar nada a definitivo, que diría el ‘Maestro’ Araujo, el proceso de compra-venta de la mayoría accionarial del club va camino de convertirse en uno de esos sainetes un tanto vergonzantes que por desgracia protagonizan desde hace tiempo el día a día del club de Nervión.
Ahí radica precisamente el problema, y el mismo asusta. Me comentaba una persona muy cercana a la entidad que lo más triste de todo es que ya se ha normalizado esta situación, la de verse así, a la deriva y sin aspiraciones. Cualquier asidero es bueno para aferrarse a él e intentar despertar esa ilusión dormida. Por ello, el sevillismo se ha agarrado con todas sus fuerzas a Sergio Ramos. Pero el camero y sus socios le han soltado de la mano y en estos momentos parecen estar muy lejos de ser la solución.
Una oferta a la baja que ha roto la baraja
Ya se han contado en ESTADIO Deportivo todos los pormenores de la reunión de este pasado miércoles, adelantada por esta redacción. Un cónclave que se presumía decisivo para ejecutar el traspaso de poderes y que acabó siendo una representación más de la pobre realidad que envuelve a la institución nervionense. Sin noticias de Five Eleven Capital, el que fuese mito del Real Madrid se presentó con los avales que tanto se le exigían, gracias a un inversor mexicano, pero con mucho menos dinero del pactado inicialmente, o eso defienden los grandes accionistas.
Alguno podría pensar que los 100 millones de euros que están dispuestos a pagar por el 18% del capital social son más que suficientes para repartir entre quienes se han encargado de hundir al Sevilla FC. Pero, como en toda compra-venta, grande o pequeña, los que adquieren el producto quieren hacerlo pagando lo menos posible y los que lo ponen en el mercado quieren sacar el mayor beneficio.
Están en su legítimo derecho las familias Castro, Guijarro, Alés y Carrión, así como Del Nido Benavente y A-CAP (los nuevos ‘Americanos’), en poner el precio que deseen a sus acciones. Pero, como viene siendo habitual en los últimos tiempos, sus intereses en este caso no son los mismos que los del club, que necesita un cambio como el comer. Da pavor pensar que en el primer partido de la 26/27 vuelva a estar sentado Del Nido Carrasco en el palco del Sánchez-Pizjuán. Y así puede ser. Un presidente cuya gestión es infame y al que no hay un solo sevillista que respalde. De locos.
Los problemas que se avecinan en el mercado de verano
Mientras tanto, los que siguen siendo dueños del club deberán demostrar ahora si, realmente, tienen mejores ofertas de otros grupos extranjeros cuya identidad se desconoce o solo se trataba de un órdago para apretar a Sergio Ramos. Da la sensación en cualquier caso de que, aunque sea cierto, se llegaría tarde, presentándose un verano de muchas dificultades para poder armar una plantilla competitiva, pues la ampliación de capital de unos hipotéticos nuevos compradores difícilmente llegaría ya a tiempo para inyectar algo de liquidez a las depauperadas arcas sevillistas.
Al menos, quedaría un entrenador que ha demostrado ser competente, como Luis García Plaza, y un director deportivo en funciones, José Ignacio Navarro, que ha sido la mano derecha de Antonio Cordón y ha heredado algunas gestiones avanzadas por el extremeño antes de hacer las maletas. Eso es lo que alumbra.
¿Otra temporada de sufrimiento? ¿Otra vez a rezar para que haya tres peores? Pues tiene toda la pinta que sí, salvo que de aquí a unos días se le dé un vuelco radical a la actual situación, que debería llegar por unos cediendo en sus pretensiones y otros subiendo algo su propuesta, como en toda negociación.

Aunque el camero ya tendrá su discurso preparado: ha hecho todo lo posible por salvar al club de sus amores y ha sido el alto precio fijado por las grandes familias que lo controlan lo que ha derribado el negocio. Todos confiaron en su prestigio y su sevillismo, pero a la hora de la verdad, han faltado los billetes. Por ello, ante el temor de que aparezcan nuevos fondos de dudosa procedencia, ahora se suspira por ver florecer de nuevo la opción de la ‘Tercera Vía’ que representan Antonio Lappí y Fede Quintero. Es la nueva esperanza.
El recuerdo de BSport en el vecino
A muchos sevillistas no les gustará, pero todo esto recuerda a lo que se vivió en el eterno rival muchos años atrás, en 2008, con aquellos cuatro desconocidos de BSport acudiendo a las oficinas de la calle Jabugo para sellar la compra del Real Betis con Manuel Ruiz de Lopera. Un ficticio acuerdo que acabó en papel mojado antes de que llegara Luis Oliver y los medios retransmitieran un largo proceso judicial de casi una década por el control del club verdiblanco.
El ejemplo está muy cerca. El cambio en el vecino no fue de la noche a la mañana, sino que se produjo tras un largo y tortuoso camino. En Nervión, con la luz cegadora de Sergio Ramos, se pensaba que no sería así. Llegar y besar el santo. Eso se esperaba. Pero en Nervión se han normalizado la tristeza, la desilusión y hasta el ridículo. Qué poco te quieren Sevilla FC.